La Provincia de Salta sigue impulsando las obras de infraestructura en la Ruta Nacional 51, una vía de comunicación que resulta vital y de alto impacto estratégico para la viabilidad y el desarrollo de más de 18 proyectos mineros que operan o están próximos a iniciar actividades en la región.
Las obras forman parte Plan Maestro Regional de Integración y Desarrollo del Corredor Bioceánico de Capricornio (PM-CBC), un instrumento de planificación regional financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Fue solicitado por los 8 territorios subnacionales que integran el corredor para apoyar la planificación conjunta de proyectos y acciones de integración.
En territorio salteño, el proyecto incluye intervenciones en distintos tramos de la Ruta Nacional 51 entre San Antonio de los Cobres y Mina La Poma; en la Ruta Provincial 24, entre el empalme con la Ruta Provincial 87 y el empalme con la Ruta Nacional 51; un bypass en torno a Campo Quijano, empalmando la Ruta Nacional 51 con la Ruta Provincial 24; y obras de agua y saneamiento en Santa Rosa de los Pastos Grandes, Tolar Grande, Salar de Pocitos, Olacapato y San Antonio de los Cobres. También, equipamiento tecnológico para los Puestos de Control de Olacapato, Aunor y Salvador Mazza.
Esta Ruta Nacional 51 constituye un paso obligado para las empresas mineras y logísticas radicadas entre la ciudad de Salta y la Puna salteña, y consolida el Paso de Sico como uno de los nodos más importantes del corredor biocéanico.
Un corredor crítico para la minería
La Ruta Nacional 51 constituye un eje vial estratégico para el desarrollo minero de la Puna y una oportunidad concreta para integrar la producción de los yacimientos con los puertos del Pacífico y los mercados internacionales.
Más de 18 proyectos de litio, cobre y otros metales se verían favorecidos. Varios de ellos ya se encuentran en producción, mientras que otros ya tienen aprobada su solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), como Rincón y Diablillos.
Otros acaban de solicitar su adhesión al RIGI muy recientemente, como Pozuelos - Pastos Grandes (PPG), de Ganfeng Lithium, y otros ya anunciaron su intención de hacerlo pronto, como Taca Taca, de First Quantum Minerals.
La consolidación del Corredor Bioceánico a través de la Ruta Nacional 51 elevaría la competitividad de la Puna salteña al establecer un puente directo y eficiente hacia la Cuenca del Pacífico, destino de más del 85% de la producción regional de litio.
Las compañías mineras lograrían una reducción crítica de hasta 10 días en los tiempos de tránsito y un ahorro estimado de u$s100 por tonelada en costos logísticos. Esta optimización no sólo aceleraría el flujo de caja al acortar el ciclo de entrega a los mercados asiáticos —como China, principal consumidor global—, sino que también facilitaría la importación de insumos críticos, posicionando a los proyectos de Salta en una situación de ventaja estratégica frente a otros competidores globales al integrar la producción argentina directamente en la cadena de suministro más dinámica del litio.
Recientemente, Gustavo Sáenz, gobernador de Salta, y Luciana Botafogo, presidente ejecutiva del banco de desarrollo Fonplata, estuvieron en Campo Quijano para verificar los avances del bypass entre la ruta nacional 51 y la ruta provincial 36.