Proyectos cupríferos de clase mundial

Los Azules, El Pachón y MARA: el impactante trípode de cobre que busca impulsar el RIGI con Capex de u$s16.000M

Con la aprobación de Los Azules bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y la presentación de El Pachón y Agua Rica–MARA al mismo esquema, Argentina comienza a jugar fuerte en el mapa global.

por Martin Oliver

Los Azules, en San Juan es uno de los proyectos de cobre sin desarrollar más grandes del mundo

La minería de cobre en Argentina está, todavía, en “modo proyecto”. Desde el cierre de Bajo de la Alumbrera en 2018, el país no produce una tonelada de cobre refinado, pero concentra un portafolio de yacimientos que figura en los rankings globales por tamaño y ley. En ese mapa, el RIGI funciona como un filtro: entre todos los proyectos, sólo algunos cumplen con la escala, el horizonte temporal y el perfil exportador que exige el régimen para acceder a beneficios fiscales y cambiarios por 30 años.

De acuerdo con un informe reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario, las inversiones mineras aplicadas al RIGI suman unos US$ 21.953 millones y los proyectos cuyo mineral principal es el cobre explican el 73% de ese total, con unos US$ 16.011 millones en juego (https://www.bcr.com.ar/es/mercados/investigacion-y-desarrollo/informativo-semanal/noticias-informativo-semanal/rigi-en). Allí se identifica un subconjunto de desarrollos “de clase mundial” en cobre donde destacan, por tamaño y avance, Josemaría, Filo del Sol, Taca Taca, Los Azules, Agua Rica (parte del Proyecto MARA) y El Pachón.

Los tres últimos —Los Azules, Agua Rica–MARA y El Pachón— ya presentaron su adhesión al RIGI. Los Azules fue aprobado en octubre, mientras que los proyectos controlados por Glencore continúan en etapa de evaluación. Según la Bolsa, por sus características y un volumen de inversión superior a US$ 1.000 millones cada uno, se encuadran en la categoría de “Proyectos de Exportación Estratégica de Largo Plazo” (PEELP), la franja más pesada del régimen (mismo link anterior).

El RIGI como nuevo “marco de equilibrio”

El RIGI, creado por la Ley 27.742 (“Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”) y reglamentado por el Decreto 749/2024, establece un esquema de estabilidad legal, fiscal y aduanera por 30 años para proyectos de inversión a gran escala. El régimen fija umbrales mínimos de capital, plazos máximos para ejecutar la inversión comprometida y una serie de beneficios, entre ellos:

-reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias,

-aceleración de amortizaciones,

-desgravación de ciertos tributos a la importación de bienes de capital,

-reglas más predecibles para el acceso a divisas y la disponibilidad de parte de los ingresos de exportación.

La propia Administración Federal de Ingresos Públicos detalla estos instrumentos en su micrositio específico (https://www.afip.gob.ar/rigi/ayuda/default.asp).

En minería, el RIGI se superpone con el régimen de estabilidad fiscal minero, pero lo amplía: combina beneficios tributarios y cambiarios, flexibiliza el uso de cuentas en el exterior para cobrar exportaciones y reconoce la posibilidad de recurrir a arbitraje internacional, como destaca la documentación oficial. Ese combo apunta a proyectos con alta intensidad de capital, largos períodos de construcción y vidas útiles de dos o tres décadas.

La Resolución 1553/2025 del Ministerio de Economía, publicada en el Boletín Oficial, formalizó el ingreso de Los Azules al RIGI y lo inscribió en el Registro de Vehículos de Proyecto Único, con un plan de inversión computable estimado en US$ 2.672 millones (https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/332807/20251014). Es el primer proyecto de cobre en alcanzar el estatus pleno bajo el régimen.

Los Azules: primer cobre del RIGI

Los Azules es un pórfido cuprífero ubicado en Calingasta, provincia de San Juan, a unos 3.500 metros sobre el nivel del mar y a pocos kilómetros de la frontera con Chile. McEwen Copper, subsidiaria de McEwen Inc. con participación de Stellantis y Nuton–Rio Tinto, controla el 100% del proyecto (https://www.mcewenmining.com/operations/los-azules/default.aspx).

Según el Estudio de Factibilidad 2025, Los Azules es un proyecto de mina a cielo abierto con producción de cátodos de cobre mediante lixiviación en pilas y circuito de extracción por solventes–electro–obtención. El estudio proyecta una producción promedio de 327 millones de libras de cobre por año (148.200 toneladas) durante 21 años de vida útil, con una producción media de 204.800 toneladas anuales en los primeros cinco años (mismo link).

En términos de recursos geológicos, la compañía reporta:

Reservas probadas y probables: 10,2 mil millones de libras de cobre (≈4,6 millones de toneladas) contenidas en 1.024 millones de toneladas de mineral con una ley promedio de 0,453% Cu.

Recursos medidos e indicados: 5,4 mil millones de libras de cobre adicionales con ley media de 0,26% Cu.

Recursos inferidos: 20 mil millones de libras de cobre con ley de 0,21% Cu (datos del apartado “Mineral Reserves & Resources” en la misma página de McEwen).

La Resolución 1553/2025 reconoce un plan de inversión computable de u$s2.672 millones bajo el RIGI, a ejecutarse en etapas de factibilidad, permisos, construcción de mina, planta e infraestructura asociada. El texto fija obligaciones sobre el porcentaje de la inversión que debe materializarse en los primeros años y encarga la fiscalización a la Secretaría de Minería (Boletín Oficial, link arriba).

En base al Estudio de Factibilidad y los supuestos de precios incorporados por la empresa (US$ 4,35–4,36 por libra de cobre), el proyecto se ubica en el rango de proyectos de alto margen: McEwen estima un Valor Presente Neto después de impuestos de US$ 2.900 millones, una TIR de 19,8% y un período de repago de 3,9 años (presentación de factibilidad enlazada desde la misma web de McEwen).

Un rasgo técnico relevante es el cambio de diseño: de una planta concentradora tradicional se pasó a un esquema de lixiviación en pilas con energía 100% renovable, apoyado en un acuerdo de abastecimiento con YPF Luz para construir y operar una línea de alta tensión dedicada (https://www.mcewenmining.com/operations/los-azules/default.aspx). Este enfoque reduce el consumo de agua fresca, elimina diques de colas y acota la huella de carbono del proyecto, un elemento central para viabilizar el financiamiento internacional.

En materia regulatoria, la propia McEwen destaca que la incorporación al RIGI asegura estabilidad tributaria y cambiaria por 30 años, exención de derechos de exportación sobre el cobre producido, reducción de la alícuota de Ganancias al 25%, amortización acelerada y facilidades para importar bienes de capital sin aranceles, además de la posibilidad de mantener parte de los ingresos de exportación en cuentas en el exterior (ídem).

El Pachón: escala de distrito en San Juan

El Pachón, también en San Juan y controlado por Glencore, es uno de los pórfidos cupríferos más grandes del mundo. Según el “Portfolio of Advanced Projects – Copper 2025” elaborado por la Secretaría de Minería de la Nación, el proyecto se encuentra en etapa de factibilidad y prevé una producción promedio de 280.000 toneladas de cobre, 3 millones de onzas de plata y 9.000 toneladas de molibdeno por año, con una vida útil de 30 años.

En una comunicación oficial reciente, Glencore precisó que el recurso de El Pachón asciende a aproximadamente 6.000 millones de toneladas de mineral con una ley media de 0,43% de cobre, además de contenidos significativos de plata y molibdeno. Para el desarrollo de la Fase 1, la compañía estimó una inversión de capital en un rango de US$ 8.500–10.500 millones, utilizando el punto medio (US$ 9.500 millones) como base para la solicitud al RIGI (comunicado “Glencore submits RIGI applications in respect of its Argentine copper projects”, 18/08/2025: https://www.glencore.com/media-and-insights/news/glencore-submits-RIGI-applications-in-respect-of-its-argentine-copper-projects).

En esa misma presentación, Glencore encuadra a El Pachón dentro de una estrategia regional que busca producir, en conjunto con Agua Rica–MARA, hasta 1 millón de toneladas de cobre por año en Argentina en un horizonte de 10 a 15 años. Declaraciones públicas del CEO de Glencore en Argentina, Martín Pérez de Solay, en un evento del Council of the Americas en Buenos Aires, apuntan a un escalón inicial de 500.000 toneladas anuales para ambos proyectos, con espacio para duplicar esa cifra a medida que se desarrollen expansiones.

Desde Shale24, cruzando los datos del portafolio oficial de proyectos con las proyecciones de la compañía, surge que El Pachón está concebido como un desarrollo de escala “distrito”: una sola mina capaz de aportar del orden de un tercio de la producción cuprífera que Argentina podría alcanzar si se concretaran los siete grandes proyectos mencionados por Glencore en sus presentaciones globales.

Aunque la Secretaría de Minería no ha publicado aún la resolución específica sobre El Pachón en el Boletín Oficial, el comunicado de la compañía confirma que el proyecto ya cuenta con su aplicación al RIGI presentada y en evaluación (mismo link de Glencore). En ese marco, el esquema de PEELP del régimen será determinante para viabilizar una inversión que se mide en decenas de años y miles de millones de dólares.

Agua Rica–MARA: reaprovechar Alumbrera

El tercer pilar del trípode cuprífero del RIGI es Agua Rica, integrado dentro del Proyecto MARA (Minera Agua Rica Alumbrera). Se trata de un yacimiento de cobre, oro, plata y molibdeno ubicado en Catamarca que se combina con la planta de procesamiento y la infraestructura existente de Bajo de la Alumbrera, hoy en desuso.

El sitio oficial del proyecto MARA describe esta configuración como un desarrollo “brownfield”: se explota un yacimiento nuevo utilizando gran parte de la capacidad ya instalada de Alumbrera —planta concentradora, mineroducto y puerto— lo que reduce la intensidad de capital y los plazos de construcción (https://proyectomara.com.ar/).

Glencore informó que el recurso medido e indicado de Agua Rica suma alrededor de 1.200 millones de toneladas de mineral con leyes promedio de 0,47% de cobre, 0,20 g/t de oro, 3,4 g/t de plata y 0,03% de molibdeno. 

El “Portfolio Copper 2025” de la Secretaría de Minería asigna a Agua Rica–MARA una producción promedio de 533 millones de libras anuales de cobre equivalente (cerca de 240–250 mil toneladas) durante 28 años, con un CAPEX estimado de US$ 2.780 millones (https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/portfolio_copper_2025.pptx.pdf).

En su aplicación al RIGI, Glencore actualizó ese número y planteó un rango de inversión para Agua Rica entre u$s3.500 y 4.500 millones, utilizando el punto medio de US$ 4.000 millones como base para el régimen (comunicado de Glencore, mismo link). La diferencia responde a ajustes de ingeniería, actualización de costos y a la integración definitiva con la infraestructura de Alumbrera.

Desde la óptica regulatoria, Agua Rica–MARA comparte con El Pachón la condición de proyecto en evaluación dentro del RIGI. Por volumen de inversión, vida útil y perfil exportador, también califica en la categoría de PEELP identificada por la Bolsa de Comercio de Rosario en su análisis del régimen (link BCR).

Qué implican juntos para la balanza externa

Si se toman las cifras de producción promedio de los documentos oficiales y técnicos —148.000 toneladas anuales en Los Azules, 280.000 toneladas en El Pachón y unas 240–250.000 toneladas de cobre equivalente en Agua Rica–MARA—, el “trípode” del RIGI podría aportar en torno a 650–700 mil toneladas de cobre por año una vez que los tres proyectos estén en régimen.

Con precios de referencia del cobre en el rango de US$ 9.000–10.000 por tonelada, esto se traduciría en exportaciones anuales del orden de US$ 6.000–7.000 millones sólo por estos tres yacimientos, según cálculos de Shale24 en base a los volúmenes declarados en el Portfolio Copper 2025 y en las presentaciones corporativas citadas. Ese flujo representaría un salto cualitativo para un país que hoy, en la práctica, no exporta cobre y depende de complejos como el litio y el oro para generar divisas mineras.

El informe de la Bolsa de Comercio de Rosario estima que, sumando los siete principales proyectos de cobre en cartera, Argentina podría alcanzar 2 millones de toneladas anuales de producción cuprífera y generar hasta US$ 20.000 millones de exportaciones en un horizonte de diez años, si todas las iniciativas avanzan (link BCR arriba). Los Azules, El Pachón y Agua Rica–MARA concentran la mayor parte de esa capacidad potencial y el núcleo de capital sometido al RIGI.

Del lado de los riesgos, el análisis sectorial coincide en tres frentes:

Permisos y licencias sociales. Aunque Los Azules ya obtuvo la aprobación ambiental para construcción y operación, el otorgamiento de servidumbres, concesiones de agua y permisos complementarios seguirá bajo escrutinio provincial. Lo mismo aplica a los proyectos de Glencore en San Juan y Catamarca.

Ejecución de CAPEX. El “escalón” de inversión —más de US$ 16.000 millones combinados— exige financiamiento de largo plazo y la capacidad de abastecer con proveedores locales una fracción creciente del gasto, en línea con las exigencias del propio RIGI sobre contenido nacional.

Ventana de precios. Los tres proyectos son, por diseño, apuestas a un mercado de cobre tensionado por la transición energética y la electrificación. La materialización de las tasas internas de retorno previstas depende de que esa ventana de precios se sostenga cuando entren en producción.

En síntesis, el RIGI no crea el cobre argentino, pero ordena el tablero sobre el que se juegan los proyectos de mayor escala. Los Azules, El Pachón y Agua Rica–MARA son, hoy, el trípode que concentra la parte más pesada de ese tablero: recursos geológicos de clase mundial, inversiones comprometidas o en evaluación por más de US$ 16.000 millones y un potencial de exportaciones capaz de modificar la balanza energética y externa del país si las obras efectivamente se construyen y operan en los plazos previstos.