Mientras los reflectores de la industria energética se enfocan predominantemente en los desarrollos no convencionales, los campos maduros de la Argentina están experimentando un proceso de reconfiguración operativa y tecnológica.
A través de la aplicación de proyectos de recuperación secundaria y terciaria, mediante inyección de agua, químicos y métodos térmicos, los operadores independientes están logrando sumar barriles incrementales y dinamizar a la cadena de servicios locales.
En la segunda mesa del Panel II del Mendoza Energy Summit, moderada por Julián Guarino, director de Shale24, los principales ejecutivos del sector maduro expusieron las claves que explican los crecimientos exponenciales de sus compañías y el cambio de modelo regulatorio que redefinió el negocio petrolero en la Argentina.
De la prestación de servicios a la operación de campos: el salto de Pecom y Venoil
El panel analizó la transformación de Pecom, empresa que consolidó un salto volumétrico acelerado tras la reorganización de activos maduros en el país. Bustillo destacó que la meta corporativa de alcanzar los 50.000 barriles diarios se concretó en plazos sumamente reducidos: “En el 2025 terminamos con 10 mil barriles, hoy estamos con 30 mil con Manantiales y si Dios quiere para fin de año se llegaría a 50 mil”. El ejecutivo atribuyó este crecimiento a la integración de su división histórica de servicios con un nuevo equipo técnico enfocado en el subsuelo.
Por su parte, Gustavo Naves, presidente y CEO de Venoil Energía, repasó el crecimiento de su firma en la provincia de Mendoza y el sur del país: “Venoil Energía es una empresa joven donde en promedio tenemos más de veinte años de experiencia. Nuestro objetivo como compañía era desarrollar lo que más sabíamos hacer, que era el campo maduro y marginal”. Naves detalló cómo la adquisición de activos los llevó a pasar de una producción inicial de apenas 30 barriles en Malargüe y Manzano Este a alcanzar los 3.500 barriles equivalentes por día.
Del mismo modo, Naves anticipó una inminente expansión operativa mediante acuerdos con YPF en el departamento de Malargüe: “Esta semana vamos a firmar una extensión de concesiones en Malargüe, pasaríamos de 30 barriles a casi 8 mil barriles equivalentes y estamos incorporando unas 500 personas, con lo cual llevaríamos la compañía a casi 800 empleados”.
El nuevo paradigma exportador y la apuesta tecnológica por la terciaria
Un eje central de la discusión fue el impacto del marco normativo introducido por la Ley Bases en la ley de hidrocarburos 17.319. Alfredo Bonatto, presidente y CEO de PS Energía, ponderó el cambio de visión que habilitó el crecimiento de las compañías independientes: “Con la Ley Bases surge un cambio central en la regulación argentina, la ley 17.319 cambia el concepto en dos frases muy cortitas: pasamos de un modelo de autoabastecimiento nacional a un modelo exportador”.
Bonatto subrayó que esta modificación permitió a las empresas proyectar sus volúmenes hacia los mercados internacionales: “En la compañía estábamos observando que en la Argentina se estaba dando un proceso de cambio en el negocio, la compañía pasó de producir 250 mil barriles al año a los 5 millones de barriles, pensando llegar a 6 millones de barriles el próximo año”, y agregó: “El paradigma del autoabastecimiento fue superado para ofrecérselo al mundo”.
En cuanto al desarrollo técnico de los yacimientos maduros, Horacio Bustillo enfatizó que el futuro del convencional depende de la precisión tecnológica aplicada a la recuperación terciaria: “Nuestras inversiones están en un nivel terciario y nuestra apuesta grande está mucho menos en la curva que en nuestros proyectos de reserva que podamos meter arriba de esa curva, todo esto a largo plazo”.
Para el CEO de Pecom, el éxito de la recuperación asistida requiere articular tres dimensiones claves, la caracterización del subsuelo: “Para mí la clave es ser cuidadoso y entender qué hay allí abajo y después orientar el resto de la compañía a eso”, eficiencia en superficie, es decir, adaptar los modelos operativos para maximizar la tecnología sin estructuras obsoletas del pasado y finalmente estructura de financiamiento: “Si lo hacemos funcionar así, es escalable, es rentable, pero necesitamos también parte operativa, un nivel de eficiencia y un modelo operativo que le saque lo máximo al yacimiento”.
Frente a la hegemonía mediática del no convencional, Gustavo Naves concluyó reafirmando el valor estratégico y la rentabilidad del petróleo convencional: “Las encuestas nos dicen que Vaca Muerta es lo más bonito, lo que está en boga, la punta de lanza en el desarrollo de Argentina. El foco de Venoil tiene varias aristas: eficiencia, hacer una vez las cosas y bien, nivel profesional, honestidad y generar confianza para que se aprueben los planes de inversión. El incentivo es que lo proyectado se haga realidad”.