El gerente de Desarrollo y Tecnología de 360 Energy, Juan Pablo Alagia, participó del ciclo de conversaciones del Bootcamp Renovables y BESS en Argentina, donde analizó la visión de la compañía y los proyectos presentados en la licitación AlmaSADI.
Durante el encuentro del que participó Shale24, explicó cómo fue el proceso de participación y cuáles fueron los principales desafíos que enfrentó la empresa.
Al referirse a las dificultades de la licitación, Alagia señaló que el primer desafío es contar con proyectos competitivos y sostenibles. “A nosotros nos gusta entender la palabra ‘sostenible’ en el sentido más amplio: desde la sustentabilidad ambiental, pero también desde lo económico y lo social”, explicó.
En ese sentido, el especialista destacó la importancia de este tipo de proyectos para el futuro del sector energético. “Son proyectos que no surgen del ADN tradicional de 360 Energy porque no son netamente renovables, pero entendemos que, en esta instancia de Argentina y de Latinoamérica en general —y también en España y otros países—, empiezan a ser necesarios para seguir avanzando en la transición energética”, aseguró.
Por otro lado, señaló que uno de los principales desafíos estuvo relacionado con la escala de los proyectos. Según explicó, la licitación contemplaba determinados gatillos y variables que podían volver a algunas iniciativas más o menos competitivas.
“Sabíamos, por ejemplo, que los proyectos grandes, de más de 100 megavatios, iban a tener cierta ventaja porque podían licuar el costo de conexión a la red. En definitiva, cuando se repaga capacidad de conexión, cuanto mayor es el proyecto, más fácil resulta distribuir ese costo”, explicó Alagía durante el encuentro.
Sin embargo, indicó que la empresa no contaba aún con capacidad suficiente en algunos de sus nodos estratégicos para avanzar con proyectos de gran escala. Además, algunas de las regiones en las que 360 Energy tiene presencia tampoco presentaban determinadas ventajas nodales.
“Para quienes siguieron de cerca la licitación, determinados nodos y regiones —sobre todo en el NEA— tenían un puntaje adicional que hacía muy difícil competir desde otras ubicaciones”, explicó.
En ese contexto, sostuvo que ambos factores se sumaron a la estrategia de la compañía de no presentar proyectos en cualquier región, sino buscar sinergias con sus iniciativas de energía solar. “Entonces, creo que esos dos factores, sumados a que nosotros no íbamos a presentar cualquier proyecto en cualquier región porque buscamos, sobre todo, generar sinergias con nuestros proyectos de energía solar, hacían que la participación fuera muy compleja”, afirmó el gerente de 360 Energy.
También destacó otras ventajas vinculadas con la experiencia de la compañía en el mercado energético y la calidad crediticia de sus clientes. “Y vuelvo al concepto de sostenibilidad. Por un lado, contábamos con offtakers con una muy buena capacidad crediticia dentro del segmento de energías renovables. La verdad es que nosotros nunca tuvimos inconvenientes con nuestros contratos renovables”, señaló.
Alagia recordó además la trayectoria del grupo en el desarrollo de las energías renovables en Argentina. “El fundador de 360 Energy también fue fundador de Genneia, por lo que estuvo detrás de algunos de los primeros proyectos de energías renovables del país. Yo empecé haciendo el seguimiento de obra de ese primer proyecto y fue un enorme aprendizaje, trabajando con maestros como Matías”, aseguró.
Actualmente, la compañía cuenta con proyectos que están terminando sus contratos y que siempre cumplieron con sus obligaciones. Sin embargo, remarcó que los offtakers de AlmaSADI son diferentes, una variable que también debía ser analizada durante el proceso de participación.
Shale24 pudo conversar con él:
¿Qué factores están impulsando el desarrollo del almacenamiento y qué falta para que las baterías se conviertan en una tecnología masiva?
JPA: Desde mi perspectiva, hay una cuestión de evolución tecnológica que hace que las baterías sean cada vez más competitivas. Ese sería el primer punto.
El segundo impulso lo dio la Secretaría de Energía con la licitación AlmaGBA y ahora con AlmaSADI. Lo que también se ve mucho es el interés industrial, principalmente por el uso que hacen las industrias del peak shaving, para ahorrar, mejorar la calidad del servicio eléctrico y reducir el costo fijo de la energía eléctrica.
No sé si vamos a llegar a un modelo masivo en los hogares o qué nivel de masificación vamos a tener, pero claramente estamos yendo hacia un modelo en el que las baterías van a ser claves dentro de la matriz eléctrica.
¿Qué criterios que se tienen en cuenta para elegir los nodos?
JPA: Nosotros elegimos los nodos teniendo en cuenta, por un lado, lo que planteaba la propia licitación, que mostraba cuáles eran los nodos que tenían mayores ventajas.
Por otro lado, buscamos nodos que favorecieran nuestra generación solar. El ejemplo que te puedo dar es el nodo de Isla Ángela, donde tenemos un parque solar con full payment. De esta forma, pensamos que instalando la batería en ese nodo vamos a mejorar el despacho del parque.
Después, nos presentamos en un montón de otros nodos también en la provincia, para facilitarnos la operación y el mantenimiento, o bien para aprovechar el lugar donde uno almacena la parte correspondiente a su componente.
¿Qué beneficios traerá el desarrollo de estos proyectos para la empresa en el futuro?
JPA: A nosotros nos posiciona muy fuertemente en el mercado como generadores, porque hoy estamos dando nuestros primeros pasos en este mercado.
El negocio de las baterías es un negocio de disponibilidad, con una seguridad de flujo a largo plazo y con un contrato claro con CAMMESA. Eso nos posiciona y nos da una mejor estabilidad en los flujos futuros.