Eficiencia energética

La Provincia de Buenos Aires habilitó la Generación Distribuida Comunitaria: qué impacto tendrá en countries y parques industriales

La Generación Distribuida Individual fue el estándar histórico para el autoconsumo directo, pero la Generación Distribuida Comunitaria ahora emerge como una solución de escala que permite sortear limitaciones físicas y financieras, transformando la energía en un activo financiero divisible y transferible.

Redacción - Renovables 17 Enero de 2026
17 Enero de 2026
El nuevo esquema de generación de energía distribuida comunitaria en la Provincia de Buenos Aires también inaugura un mercado de inversión compartida.
El nuevo esquema de generación de energía distribuida comunitaria en la Provincia de Buenos Aires también inaugura un mercado de inversión compartida.

La Provincia de Buenos Aires acelera en la carrera por la eficiencia energética corporativa y residencial

A través de la reciente Resolución N° 17-MIYSPGP-2026, el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos formalizó el reglamento para la Generación Distribuida Comunitaria, un nuevo modelo que permite a grupos de usuarios asociarse para producir su propia energía limpia

Esta normativa no sólo representa un avance técnico en la arquitectura de red provincial, sino que inaugura un mercado de inversión compartida donde la eficiencia de escala y los beneficios fiscales se alinean para transformar el costo operativo de la energía en un activo financiero para los bonaerenses.

Hasta ahora, el marco regulatorio vigente se centraba principalmente en el esquema “individual” usuario-generador: aquel que instalaba paneles solares en su propio techo para autoconsumo. Sin embargo, la nueva resolución expande este horizonte al introducir la figura de la Generación Distribuida Comunitaria

Este esquema permite que una agrupación de varios usuarios con suministros independientes, o incluso un mismo titular con múltiples medidores, se asocien para instalar un sistema de generación renovable de mayor escala (con una potencia mínima de 10 kW). 

La clave reside en que el equipo de generación puede estar ubicado en el punto de suministro de uno de los integrantes o en un punto de conexión totalmente nuevo, siempre que todos los participantes pertenezcan a la misma área de concesión de la distribuidora eléctrica, ya sea provincial o municipal.

Técnicamente, este modelo optimiza los recursos al permitir que usuarios que quizás no cuentan con espacio físico óptimo o exposición solar adecuada en sus propiedades, puedan participar de un proyecto común en una ubicación estratégica. 

 

Esquemas de inversión compartida

Desde la perspectiva de negocio, esto habilita un esquema de inversión compartido que reduce drásticamente las barreras de entrada para acceder a tecnologías de punta, permitiendo a pymes, consorcios de edificios y agrupaciones de vecinos prorratear los costos de instalación y mantenimiento mientras maximizan el rendimiento energético.

Para los parques industriales y los desarrollos inmobiliarios de barrios cerrados, la resolución marca el inicio de una era de eficiencia operativa sin precedentes. Estos dos sectores, grandes consumidores de energía y dependientes de una infraestructura eléctrica robusta, encuentran en la Generación Distribuida Comunitaria (GDC) la solución técnica y financiera para transformar un costo fijo crítico en una ventaja competitiva de mercado

Estos núcleos urbanos e industriales podrían lograr una autonomía que no sólo protegería sus finanzas, sino que también elevaría su estándar de sostenibilidad ante inversores.

Desde una perspectiva de gestión, tanto los administradores de parques industriales como los desarrolladores inmobiliarios pasan a ocupar el rol de facilitadores energéticos. Un parque industrial que ofrece "energía limpia compartida" será mucho más atractivo para una multinacional con objetivos de emisión neta cero que un predio que sólo ofrece conexión tradicional. 

De la misma manera, un barrio cerrado que autogenera su energía se vuelve resiliente ante posibles contingencias de la red externa, aumentando la seguridad y el confort de sus habitantes.

 

Parques industriales: sinergia operativa y "pool" de energía

Para las pequeñas y medianas empresas situadas en parques industriales, la energía suele representar uno de los tres costos operativos más altos. El esquema de GDC permite la creación de un Consorcio Energético Industrial

En lugar de que cada fábrica instale individualmente un sistema pequeño y costoso, las empresas del parque pueden asociarse para instalar una gran planta fotovoltaica sobre los techos de los galpones con mejor orientación o en áreas comunes del predio.

Este modelo es altamente eficiente por 3 razones técnicas: 

  • La curva de demanda de las industrias suele coincidir con la curva de generación solar (diurna), maximizando el autoconsumo directo y minimizando el uso de la red pública en horas pico. 
  • Permite a empresas que alquilan sus galpones participar del beneficio energético sin realizar obras estructurales en edificios que no les pertenecen, simplemente adquiriendo una cuota parte del proyecto comunitario del parque
  • Las empresas bajo las categorías tarifarias T2 y T3 pueden aprovechar la potencia mayor a 10 kW para negociar mejores condiciones de inyección, optimizando el retorno de inversión (ROI) que, en estos casos de escala, puede reducirse a menos de 5 años.

Barrios cerrados y clubes de campo: el "green premium" inmobiliario

En el sector de los desarrollos inmobiliarios residenciales de alta gama, la GDC introduce el concepto de expensas energéticas netas. Históricamente, las áreas comunes de un barrio cerrado (iluminación de calles, club house, bombeo de agua, seguridad) generan gastos elevados que impactan en las expensas

Con la nueva normativa, el desarrollador puede instalar un parque solar en un lote perimetral ocioso o sobre las caballerizas y acreditar esa generación no sólo a las áreas comunes, sino también a las facturas individuales de cada propietario.

Esto genera lo que en el mercado internacional se conoce como "green premium": un incremento en el valor de reventa de la propiedad debido a que el inmueble viene asociado a un flujo de ahorro garantizado. 

 

Mecánica de compensación y el "pass through" de beneficios

El corazón del sistema es la eficiencia en la facturación y la transparencia en la acreditación de excedentes. La resolución establece que la energía generada se destina primero al autoconsumo y el excedente se inyecta a la red pública

La gran innovación aquí es el método de acreditación de montos: cada integrante de la asociación comunitaria recibirá en su propia factura eléctrica un crédito en dinero proporcional a su participación en el proyecto

Este porcentaje de acreditación se define mediante un acuerdo privado de voluntades o a través de una figura jurídica constituida específicamente para tal fin, otorgando una flexibilidad contractual inédita en el sector.

En términos de ingeniería financiera y tarifaria, la norma ratifica el mecanismo de pass through, asegurando que la determinación de la tarifa de inyección sea justa y técnica. Además, se modificó el artículo 20 del reglamento anterior para clarificar cómo deben facturar las distribuidoras. 

Para las categorías T1 (pequeños consumos) y T4, se utiliza el medidor unidireccional para determinar el escalón de consumo, pero el descuento por energía inyectada se realiza sobre el volumen demandado neto, antes de impuestos. 

Para el resto de las categorías, como las industriales o comerciales de mayor escala, la compensación sigue una lógica similar de balance neto, garantizando que el ahorro se traduzca directamente en una mejora del flujo de caja del usuario.

Incentivos fiscales y seguridad jurídica a través del RUGER

Para dotar al sistema de una solidez administrativa robusta, la Resolución N° 17-2026 subraya la obligatoriedad de la inscripción en el Registro de Usuarios-Generadores de Energía Renovable (RUGER), operado bajo la órbita del Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires (OCEBA)

La registración no es un mero trámite burocrático: es la llave de acceso a un ecosistema de beneficios impositivos y fiscales establecidos por la Ley Provincial N° 15.325.

Una vez que el proyecto obtiene el Certificado de Usuario-Generador Comunitario, el RUGER se encarga de comunicar mensualmente a la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) las altas y bajas. 

Esta integración digital entre organismos garantiza que las exenciones impositivas se apliquen de forma automática y precisa en las bases de datos fiscales. Según los fundamentos de la norma, este engranaje busca potenciar la competitividad de la provincia, alineándose con las leyes nacionales de fomento a las fuentes renovables y ofreciendo un entorno de seguridad jurídica para los inversores en energía verde.

La Generación Distribuida Individual fue el estándar histórico para el autoconsumo directo, pero la Generación Distribuida Comunitaria ahora emerge como una solución de escala que permite sortear limitaciones físicas y financieras, transformando la energía en un activo financiero divisible y transferible.

Eficiencia de escala y optimización del CAPEX

Desde una perspectiva puramente técnica y financiera, la Generación Distribuida Comunitaria presenta una ventaja competitiva en términos de gastos de capital (CAPEX)

Al agrupar suministros para un proyecto con una potencia superior a los 10 kW, los inversores acceden a economías de escala que reducen el costo por vatio instalado (u$s/W). En una instalación individual pequeña (típicamente de 3 a 5 kW), los costos fijos de logística, ingeniería, estructuras de montaje e inversores de cadena representan un porcentaje significativamente mayor del presupuesto total. 

En cambio, un proyecto comunitario permite la adquisición de componentes al por mayor y la utilización de inversores de mayor capacidad que, proporcionalmente, son más económicos y eficientes, optimizando la curva de aprendizaje de la instalación y reduciendo los tiempos de ejecución.

Además, la Generación Distribuida Comunitaria resuelve el problema crítico del espacio físico y la orientación técnica. En la modalidad individual, el usuario depende exclusivamente de la superficie de su propio tejado; si este presenta sombras de edificios colindantes o una orientación desfavorable, el rendimiento del sistema se ve penalizado. 

La modalidad comunitaria permite que la planta de generación se instale en el punto con mejor recurso solar del grupo (por ejemplo, el galpón de una empresa dentro de un parque industrial o la terraza más amplia de un consorcio), distribuyendo los beneficios económicos a todos los socios sin importar la ubicación geográfica exacta de su medidor, siempre que compartan la misma distribuidora.

 

El escenario nacional: Córdoba a la vanguardia

En Argentina, la provincia de Córdoba fue la pionera indiscutible en este esquema. Bajo un modelo de gestión que combina la adhesión a la Ley Nacional 27.424 con normativas provinciales específicas, Córdoba ya cuenta con proyectos de generación comunitaria y esquemas de "tokenización" de energía

Al cierre de 2025, esta jurisdicción lideraba el mercado nacional con aproximadamente el 33% de la potencia instalada y más de 1.300 usuarios-generadores activos. La clave de su éxito fue la implementación de "Parques Solares Comunitarios" donde cooperativas eléctricas y grupos de vecinos invierten en una planta centralizada cuyos beneficios se distribuyen virtualmente en las facturas de cada socio.

Otras provincias como Santa Fe (a través de su programa "Prosumidores") y Mendoza también exploraron variantes de generación colectiva, aunque Buenos Aires ahora se posiciona con un nuevo marco regulatorio más moderno.

Modelos de éxito en el mundo

A nivel internacional, el esquema de Generación Distribuida Comunitaria es un estándar de alta eficiencia en mercados maduros. La arquitectura técnica aprobada en Buenos Aires guarda similitudes con modelos probados que transformaron la red eléctrica:

  • Estados Unidos (Community Solar Gardens): Este es quizás el modelo más robusto. En estados como Minnesota, Nueva York y Massachusetts, se permite a los usuarios "suscribirse" a una parte de una granja solar local. Reciben créditos en su factura (Virtual Net Metering) sin tener que instalar un solo panel en sus hogares. Estos proyectos ya aportan gigavatios a la red estadounidense, democratizando el acceso para inquilinos y personas con techos sombreados.
  • Unión Europea (Comunidades de Energía Renovable - REC): Impulsadas por la directiva europea RED II, países como Alemania, Austria y España vieron un crecimiento exponencial de estas comunidades. En Alemania, el concepto de Bürgerenergie (energía ciudadana) permite que cooperativas locales no solo generen, sino que también gestionen y compartan la energía entre sus miembros, fortaleciendo la resiliencia de la red local. Austria, por ejemplo, alcanzó más de 3.000 comunidades energéticas en apenas cuatro años tras actualizar sus leyes en 2021. 
  • En Latinoamérica, Brasil es el gigante regional con su Ley 14.300, que fomenta el autoconsumo remoto y compartido, permitiendo que consorcios y cooperativas inyecten energía en un punto y la descuenten en múltiples facturas de la misma concesionaria. 
  • Chile, por su parte, avanzó con el programa "Comuna Energética", fomentando la participación ciudadana en la gestión de sus recursos renovables.

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