Súper RIGI: los ocho rubros de energía y minería que estarán bajo un régimen que aún no tiene texto formal

El ministro de Economía Luis Caputo bajó la línea tributaria en Casa Rosada y Milei lo había anunciado un día antes desde el avión presidencial. Lo que se sabe del proyecto, lo que falta y los rubros de energía y minería que estarían bajo la órbita del nuevo régimen

por Martin Oliver

Newsan-IMPSA, en Loma Hermosa (provincia de Buenos Aires), fabrica torres y turbinas localmente. Es el único productor nacional —

El Gobierno trabaja en la redacción de un proyecto de ley que enviará al Congreso en los próximos días bajo el nombre Súper RIGI, un esquema con beneficios tributarios y aduaneros superiores al RIGI vigente, dirigido a sectores que, según el oficialismo, hoy «no existen en Argentina». 

Por ahora no hay texto formal del proyecto. Lo que se conoce surge de tres frentes: el posteo del presidente Javier Milei en X desde el avión presidencial el jueves 7 de mayo, la conferencia de prensa que el ministro de Economía, Luis Caputo, dio en Casa Rosada el viernes 8 junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y declaraciones laterales del canciller Pablo Quirno.

El núcleo tributario que adelantó Caputo consiste en la baja del impuesto a las ganancias del 25% al 15%, con amortización acelerada de 60% en el primer año y 20% en cada uno de los dos siguientes. El monto mínimo de inversión que dará acceso al régimen todavía no está definido. El ministro dijo que la cifra se cerraría durante el fin de semana.

 

El anuncio desde el Tango 01

Milei publicó el jueves 7 de mayo, en pleno vuelo de regreso desde la 29° Conferencia Global del Instituto Milken (Los Ángeles): «Dado que no podemos comprarnos un B2 Spirit no me queda otra que lanzar una MEGA BOMBA desde el avión presidencial. Estaremos mandando al Congreso una ley sobre SÚPER RIGI, el cual tiene mayores ventajas que el RIGI original y que aplicará para sectores que nunca han existido en Argentina». Y agregó: «De ese modo, se podrán crear nuevas empresas que satisfagan las necesidades productivas de los nuevos sectores dinámicos de la economía al tiempo que multiplicará la cantidad de empleos».

A bordo viajaban Caputo y Quirno. El canciller acompañó el anuncio con un posteo escueto. Caputo, horas antes, había informado por la misma vía sobre una reunión de Milei con la CFO de Chevron, Eimear Bonner, junto a Laura Lane: «Nos garantizaron que estarán enviando un nuevo proyecto RIGI en los próximos días por más de u$s 10.000 millones». La agenda estadounidense del Presidente incluyó además contactos con Bitso, Brightstar, Nvidia, Visa y Robert Citrone, inversor del fondo Discovery Capital cercano al secretario del Tesoro Scott Bessent.

Las precisiones de Caputo en Casa Rosada

El viernes 8, en la conferencia que encabezó Adorni, el ministro de Economía detalló el bloque tributario y aduanero que prevé el proyecto:

  • Impuesto a las ganancias: 15% para empresas adheridas, frente al 25% del RIGI vigente.
  • Amortización acelerada: 60% el primer año, 20% el segundo y 20% el tercero.
  • Aranceles a la importación: exención ampliada. En el RIGI actual la franquicia rige sobre bienes de capital. El Súper RIGI extendería el beneficio a insumos. Caputo lo explicó así: «Hoy en el RIGI estas excepciones básicamente son para los bienes de capital, pero hay algunos bienes de capital que tienen diferente nomenclatura. Entonces, a veces hay alguna zona gris que tenemos que debatir».
  • Aranceles a la exportación: 0% desde el inicio de operaciones. En el RIGI vigente la exención arranca a los tres años (dos para las exportaciones estratégicas de largo plazo).
  • Provincias adheridas: tope de Ingresos Brutos en 0,5%.
  • Tasas municipales: prohibición de cobrarlas sobre las ventas. «También va a ser que no se puedan cobrar tasas municipales como se quiere hacer ahora en relación a las ventas, lo que termina siendo más bien un impuesto que una contraprestación», dijo el ministro.

Sobre el volumen de inversión por proyecto, Caputo afirmó: «Este nuevo RIGI puede hacer que una empresa decida una inversión de u$s 20.000 o u$s 30.000 millones en favor de la Argentina». Y agregó que en las próximas semanas la Argentina recibiría pedidos por u$s 140.000 millones acumulados de inversión bajo el régimen actual. El ministro citó como coautor del diseño al secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González.

Adorni y el balance del RIGI vigente

El jefe de Gabinete enmarcó el anuncio en la trayectoria del régimen original. Informó que ya fueron aprobados 13 proyectos por u$s 28.000 millones, con beneficios para Mendoza, Río Negro, Salta, Catamarca, Santa Fe y Buenos Aires.

El RIGI ya tuvo una modificación reciente. El Decreto 105/2026, publicado en febrero, prorrogó por un año el plazo de adhesión hasta el 8 de julio de 2027, incorporó la explotación de hidrocarburos costa adentro con un piso de u$s 600 millones y amplió la definición de ampliaciones tecnológicas (biotecnología, nanotecnología, movilidad eléctrica, industria aeroespacial, software, robótica, inteligencia artificial e industria nuclear) con un piso de u$s 250 millones. Según el Comité Evaluador del RIGI que preside Caputo, a fines de abril el monto total ingresado al régimen alcanzaba los u$s 94.965 millones, con 22 proyectos pendientes de aprobación por u$s 67.755 millones.

Los rubros de energía y minería que mencionó Caputo

La lista sectorial salió de la conferencia. No está plasmada en un texto normativo. El ministro habló de «refinamiento y laminado de cobre, baterías de litio, autos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas, cadena de valor del uranio, fertilizantes de potasio y fósforo, productos industriales de la pesca y data centers». Ocho de esos rubros tocan directamente el perímetro de energía y minería. Repaso uno por uno.

Argentina no tiene fundición ni refinería primaria de cobre

1) Refinamiento y laminado de cobre. Argentina no tiene fundición ni refinería primaria de cobre. La actividad histórica de La Alumbrera (concentrado de cobre y oro) cesó hace años y nunca hubo capacidad downstream local. El stock RIGI vigente concentra proyectos upstream: Vicuña (BHP+Lundin, Filo del Sol y Josemaría), Los Azules (McEwen), MARA (Glencore con Newmont y Pan American Silver), El Pachón (Glencore) y Taca Taca (First Quantum). El canciller Quirno había confirmado en febrero la adhesión de proyectos de Glencore al RIGI por u$s 14.000 millones. Wood Mackenzie estimó que reemplazar la capacidad china de fundición y refinación de cobre, hoy 97% del total mundial, demandaría inversiones por unos u$s 85.000 millones a escala global. El capex típico de un smelter primario se ubica en el rango de u$s 3.000 a 5.000 millones.

2) Baterías de litio. El upstream ya está dentro del RIGI vigente: Rio Tinto Rincón (u$s 2.724 millones), Galan en Hombre Muerto Oeste (u$s 217 millones), Posco Sal de Oro, Eramine Centenario-Ratones y Lithium Argentina en Cauchari-Olaroz, entre otros. Pero el downstream no existe en el país. No hay producción local de cathode active material (CAM), ni de celdas, ni de paquetes. Una gigafábrica de 50 a 100 GWh demanda capex en el rango de u$s 1.000 a 5.000 millones y entre 150 y 300 MW de potencia eléctrica firme.

3) Autos eléctricos. Las ocho terminales radicadas en el país (Toyota, Volkswagen, Stellantis, Ford, GM, Renault, Nissan e Iveco) producen vehículos a combustión interna. No hay capacidad EV instalada. El RIGI vigente, tras el Decreto 105/2026, ya admite movilidad eléctrica como ampliación tecnológica con piso de u$s 250 millones. El Súper RIGI agregaría una capa adicional para fábricas de cero. Caputo apuntó a una sinergia con el resto: «Las fábricas de autos eléctricos son consumidores tanto de baterías de litio como de laminado de cobre».

4) Paneles solares. Argentina importa la totalidad de los paneles instalados en sus parques. El ensamblaje en Tierra del Fuego (Newsan, entre otros) se hace sobre celdas importadas. China concentra más del 80% de la capacidad global de manufactura. Una gigafábrica de paneles requiere capex en el rango de u$s 500 a 1.000 millones según la integración vertical (lingote, oblea, celda, módulo).

Argentina importa la totalidad de los paneles instalados en sus parques

5) Turbinas eólicas. Newsan-IMPSA, en Loma Hermosa (provincia de Buenos Aires), fabrica torres y turbinas localmente. Es el único productor nacional. Las grandes desarrolladoras (Vestas, GE, Siemens-Gamesa) importan equipo, con Bahía Blanca como puerto de entrada consolidado. Una planta integrada de torres, palas y nacelles demanda capex superior a u$s 500 millones.

6) Cadena de valor del uranio. El recurso conocido se concentra en Cerro Solo (Chubut, CNEA, recursos en torno a 9.500 toneladas de U) y Sierra Pintada (Mendoza, paralizado por la Ley de Glaciares). La cadena downstream existe parcialmente: INVAP fabrica reactores, CONUAR produce elementos combustibles y Dioxitek elabora concentrados. Lo que no hay es minería primaria activa. Empresas exploradoras como Jaguar Uranium tienen permisos vigentes. El Gobierno mencionó al uranio entre los minerales críticos del Acuerdo Estratégico firmado con Estados Unidos en febrero.

7) Fertilizantes de potasio y fósforo. El proyecto Potasio Río Colorado (Mendoza-Neuquén), abandonado por Vale en 2013 y luego adquirido por Rio Tinto, requiere capex estimado en torno a los u$s 4.500 millones para reactivación, con capacidad potencial de 2 millones de toneladas anuales. La cadena del fósforo no tiene producción local: la roca fosfórica se importa en su totalidad. Profertil produce urea (nitrogenado) en Bahía Blanca, pero queda fuera del recorte sectorial del Súper RIGI.

8) Data centers. El sector tiene actividad reciente: Sur Energy y Crusoe avanzan en Vaca Muerta con un esquema alimentado a gas, y al menos cuatro manifestaron interés concreto en la Argentina, según trascendió. La demanda eléctrica de un data center grande va de 50 a 500 MW, una variable sensible para una red troncal que no incorpora obras nuevas desde 2017. El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, había anticipado proyectos de inteligencia artificial dentro del esquema.

El proyecto no tiene texto formal. Caputo dijo que el monto mínimo de inversión se cerraría durante el fin de semana y que el envío al Congreso ocurriría «la próxima semana». Tampoco se conoce la gobernanza del nuevo régimen, ni si el Comité Evaluador será el mismo que opera el RIGI vigente bajo la presidencia del propio Caputo. 

Quedan abiertas las preguntas sobre la articulación con el RIGI actual, en particular si los 22 proyectos pendientes de aprobación por u$s 67.755 millones podrán optar por el régimen ampliado, y bajo qué condiciones las provincias que ya adhirieron al RIGI tendrán que aceptar el nuevo techo de Ingresos Brutos del 0,5% para que las empresas radicadas en su territorio accedan al beneficio.