Cooperación bilateral y regulación

Argentina y Estados Unidos fortalecen su cooperación nuclear con eje en la armonización regulatoria y los SMR

El secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, se reunió con Michael Goff, del Departamento de Energía de Estados Unidos, en la Conferencia Ministerial del OIEA en Corea. Ambas delegaciones coincidieron en reducir costos y dar previsibilidad a las inversiones, sin resignar estándares de seguridad nuclear

29 Octubre de 2026
Representantes de las delegaciones de la Argentina y Estados Unidos, durante la reunión realizada en el marco de la Conferencia Ministerial del OIEA
Representantes de las delegaciones de la Argentina y Estados Unidos, durante la reunión realizada en el marco de la Conferencia Ministerial del OIEA

En el marco de la Conferencia Ministerial del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), realizada en la República de Corea, el secretario de Asuntos Nucleares de la Nación, Federico Ramos Napoli, mantuvo una reunión con Michael Goff, subsecretario adjunto principal de la Oficina de Energía Nuclear del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE).

La Argentina planteó la importancia de avanzar hacia una mayor armonización regulatoria para facilitar el desarrollo de reactores modulares pequeños (SMR, por sus siglas en inglés) en la región. Ambas delegaciones coincidieron en la necesidad de evitar la duplicación de procesos de licenciamiento, reducir costos y generar mayor previsibilidad para las inversiones, manteniendo los estándares de seguridad nuclear.

Tras el encuentro, Ramos Napoli escribió en la red social X: “La Argentina tiene mucho para aportar a la nueva etapa de expansión de la industria nuclear mundial. Contamos con profesionales altamente calificados, experiencia en el desarrollo de tecnología propia y capacidades industriales que queremos proyectar hacia nuevos mercados”.

El funcionario agregó que con Goff coincidieron “en que el desafío no es solamente desarrollar nuevas tecnologías, sino generar las condiciones para que puedan implementarse a escala comercial. Eso requiere reglas claras, previsibilidad para las inversiones y modelos de cooperación que incluyan transferencia tecnológica y formación de capacidades locales”.

Según informó la Secretaría de Asuntos Nucleares, el encuentro permitió identificar oportunidades de cooperación tecnológica e industrial a partir de las capacidades y los proyectos estratégicos de ambos países.

Antecedentes de la agenda nuclear argentina en Estados Unidos

El sector nuclear argentino ya había llevado su oferta al mercado estadounidense. En agosto, una delegación encabezada por la Secretaría de Asuntos Nucleares, integrada por INVAP, Dioxitek, CONUAR, Nucleoeléctrica Argentina e IMPSA, participó en Dallas de la Nuclear Energy Conference & Expo, organizada por la American Nuclear Society y el Nuclear Energy Institute. 

En mayo, CONUAR había tenido por iniciativa propia un stand en un evento sobre reactores modulares en el Austin Convention Center. Además, el CEO de IMPSA, Jorge Salcedo, anticipó a Forbes Argentina que la empresa empezará a exportar componentes nucleares a Estados Unidos.

En el plano de las inversiones, en julio Meitner Energy, firma del Ansari Group con participación de INVAP, presentó ante el Ministerio de Economía una propuesta de u$s 1.200 millones para construir un reactor modular ACR-300, de unos 300 MWe y tecnología de agua presurizada, en el complejo Atucha, en Lima, partido de Zárate, provincia de Buenos Aires. 

Según informó el Gobierno, el proyecto sería financiado íntegramente con capitales privados estadounidenses, podría incorporarse al Súper RIGI y demandaría unos cinco años de obra, una vez que obtenga la aprobación del Ministerio de Economía y el licenciamiento de la Autoridad Regulatoria Nuclear.

El RA-10 y el capital privado para la planta de radioisótopos

La delegación argentina también presentó los avances del reactor multipropósito RA-10, cuya puesta en operación está prevista para 2027, y el modelo de participación privada que se impulsa para ampliar la producción y exportación de radioisótopos. 

Se trata de un reactor de investigación de pileta abierta de 30 MW térmicos, desarrollado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en el Centro Atómico Ezeiza, que reemplazará al RA-3, en funcionamiento en el mismo predio desde 1967. No está pensado para generar electricidad: según la CNEA, producirá radioisótopos de uso médico e industrial y ofrecerá servicios de irradiación de materiales y de silicio dopado por transmutación neutrónica.

De acuerdo con World Nuclear News, la obra tiene un avance del 96% y más de 500 personas trabajan en su finalización y en los ensayos previos. La Secretaría de Asuntos Nucleares y la CNEA informaron que la puesta en marcha comenzará antes de que termine 2026, con el objetivo de completar esa etapa en los primeros meses de 2027, una vez obtenida la licencia de la Autoridad Regulatoria Nuclear. 

Según publicó DEF, el RA-10 permitiría alcanzar una producción equivalente al 20% del mercado internacional de un grupo de radioisótopos, entre ellos el molibdeno-99, el lutecio-177 y el iridio-192. Para producir a escala comercial hace falta una planta de procesamiento asociada al reactor. 

Los lineamientos de la Secretaría prevén que el socio mayoritario sea el privado que aporte el capital, mientras que la CNEA sería socia minoritaria, con la tecnología y el personal capacitado para la operación. Como antecedente de ese esquema, la Secretaría mencionó a CONUAR, cuyo capital integran la CNEA y el Grupo Pérez Companc, según DEF.

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