La pieza que falta

La adquisición de PROLEC por GE Vernova, en clave argentina: transformadores, la pieza que falta para expandir la red

GE Vernova pagó u$s 5.275 mil millones por el 50% restante de su joint venture con Xignux y consolidó la propiedad del mayor fabricante de transformadores de América del Norte. Argentina tiene en lista proyectos de expansión de alta tensión por casi u$s 10.000 millones

por Lucía Martínez

La adquisición de PROLEC por GE Vernova, en clave argentina: transformadores, la pieza que falta para expandir la red

La mayor adquisición en la historia reciente de GE Vernova no fue una turbina ni un parque eólico. Fue una fábrica de transformadores. 

El 2 de febrero de este año, GE Vernova completó la compra del 50% restante de Prolec GE, su joint venture de tres décadas con el grupo industrial mexicano Xignux, por u$s 5.275 mil millones.

Con esa operación, la compañía se convirtió en propietaria absoluta del mayor fabricante de transformadores de América del Norte: diez mil empleados, siete plantas en las Américas, toda la gama de equipos para generación, transmisión y distribución eléctrica.

GE Vernova pagó más de u$s 5000 millones por capacidad manufacturera en un segmento donde la demanda supera con amplitud a la oferta global. Los transformadores de potencia tienen tiempos de fabricación de entre 12 y 24 meses, son imposibles de sustituir en el corto plazo y se convirtieron en el cuello de botella silencioso de la transición energética en el hemisferio norte.

Centros de datos, incorporación de renovables a la red, electrificación industrial: todos demandan transformadores, y todos compiten por la misma capacidad instalada disponible.

Con esa operación, la compañía se convirtió en propietaria absoluta del mayor fabricante de transformadores de América del Norte: diez mil empleados, siete plantas en las Américas, toda la gama de equipos para generación, transmisión y distribución eléctrica.

Argentina no es ajena a esa dinámica. La red de alta tensión (AT) del país acumula décadas de subinversión: aproximadamente el 35% de las instalaciones ha llegado al final de su vida útil. No se ejecutaron obras nacionales de AT desde 2017, ni en el AMBA desde 2006. La consecuencia más visible es la saturación que impide el pleno despacho de energía renovable desde la Patagonia y el NOA hacia los grandes centros de consumo.

El plan de expansión que el director técnico de Transener, Carlos Borga, presentó en noviembre de 2024 proyecta obras por u$s 9.800 millones y más de 7.800 megavatios adicionales. Son números que requieren transformadores, y muchos.

En ese contexto, la consolidación de Prolec GE bajo GE Vernova reordena el mapa de proveedores disponibles para cualquier plan de expansión de la red argentina. Prolec GE era ya el referente regional en equipos de AT. Que ahora opere dentro de GE Vernova no cambia el producto, pero sí cambia la escala, la capacidad financiera para inversión en I+D y la posibilidad de negociar contratos de suministro de largo plazo con estados y concesionarias.

El segmento Electrification de GE Vernova, al que quedó integrada Prolec GE, fue el de mayor crecimiento de la compañía en 2025. Philippe Piron, su CEO, fue directo al justificar la operación: los clientes piden más capacidad de red. Ricardo Suarez continúa como CEO de Prolec GE, reportando a Piron.

Para Argentina, el momento tiene relevancia adicional. El gobierno impulsa la privatización del 50% de Citelec, con ofertas previstas para el 14 de abril de 2026, y el Decreto 921/25 habilitó el esquema de concesión de obras de expansión. Las obras prioritarias, entre ellas AMBA I, Río Diamante–Charlone y Puerto Madryn–Bahía Blanca, están en lista de espera. Su ejecución depende de que el esquema regulatorio y financiero se consolide, pero también de que haya transformadores disponibles cuando llegue el momento de construir.