La Secretaría de Energía abrió esta mañana los sobres técnicos de la licitación por el paquete accionario que la Empresa Argentina de Soluciones Energéticas S.A. (ENARSA) posee en la Compañía Inversora en Transmisión Eléctrica (CITELEC), sociedad controlante de Transener, y el mapa de interesados quedó definido: Genneia y Edison Energía presentaron una propuesta conjunta; Central Puerto S.A. y Edenor concurrieron de forma independiente.
Genneia y Edison Energía decidieron ir juntas en lugar de competir entre sí.
Genneia es una de las mayores generadoras de energías renovables del país. Edison Energía, por su parte, opera desde enero las represas hidroeléctricas del Comahue, tras la privatización de esos activos. El consorcio reúne en una sola propuesta una gran base instalada de generación renovable con la experiencia operativa más reciente en activos eléctricos del Estado. Central Puerto, uno de los principales generadores convencionales del país, y Edenor, distribuidora eléctrica del Área Metropolitana de Buenos Aires, completan el cuadro.
Los 3 grupos formalizaron sus antecedentes en el Sobre 1, la instancia técnica del proceso. La apertura del sobre económico no tiene fecha confirmada. La adjudicación definitiva está prevista para junio.
El activo en juego
Lo que se disputan los 3 grupos no son los activos físicos de la red, sino el control sobre la empresa que los administra. Transener opera bajo una concesión del Estado que se extiende hasta 2088: las líneas y estaciones transformadoras pertenecen al Estado nacional; el comprador adquirirá las acciones de Citelec que hoy están en manos de ENARSA e ingresará como socio co-controlante junto a Pampa Energía, que retiene el otro 50% de Citelec y no participa de la venta.
Transener administra aproximadamente 12.400 kilómetros de líneas de extra alta tensión. Su subsidiaria Transba cubre otros 6.228 kilómetros en la provincia de Buenos Aires. Juntas representan alrededor del 85% de la red de alta tensión del Sistema Argentino de Interconexión (SADI). La Resolución 364/26 fijó el precio base en u$s 206,2 millones.
Parte de una secuencia mayor
La licitación de Citelec es el segundo gran paso de la desinversión energética de ENARSA tras la privatización de las represas hidroeléctricas del Comahue, que ingresó aproximadamente u$s 700 millones al Tesoro nacional. No es un dato menor que 2 de los 3 grupos que hoy compiten por Citelec —Edison Energía y Central Puerto— formaron parte de ese proceso anterior.
El cronograma de Citelec acumula 2 prórrogas (la fecha original era el 13 de marzo) que el Gobierno justificó en la necesidad de reducir barreras de entrada. La cifra de 3 propuestas supera las 2 que recibió, la semana pasada, la licitación paralela para la importación y comercialización privada de Gas Natural Licuado (GNL).
La venta restituye la lógica del Marco Regulatorio Eléctrico, que establece que el transporte de energía debe estar a cargo del sector privado bajo regulación estatal. La participación de ENARSA en Citelec representó, durante años, una excepción a ese principio.
El desafío que hereda el ganador es conocido: la red troncal no incorporó obras nuevas de alcance nacional desde 2017 y el 35% de sus instalaciones se encuentra al final de su vida útil. El nuevo accionista no tendrá obligación de expandirla; las ampliaciones responden al Decreto 921/25, que las lícita como concesión de obra independiente.
El cronograma establece que el Estado formalizará la adjudicación en junio.