Acero verde: Sidersa inyecta u$s200 millones y la edificación de su planta ya registra un avance del 15%

La firma familiar con sede en San Nicolás, provincia de Buenos Aires, inició la instalación de sus naves industriales que tendrá una capacidad de 360.000 toneladas anuales de acero a partir de 2028. Planean exportar a la Unión Europea

por Lucía Martínez

Se espera que la nueva planta entre en operación en 2028, con una capacidad anual de 360.000 toneladas de acero destinado al mercado interno

Sidersa decidió inyectar capital por unos u$s200 millones a partir del mes de marzo próximo con la finalidad de darle impulso a su proyecto de expansión. Según pudo saber Shale24, la firma apuntalará así su proyecto Sidersa+, una iniciativa emblemática para la producción de acero verde en San Nicolás, provincia de Buenos Aires. 

La inversión, proyectada en u$s200 millones, busca edificar una planta que representa la primera construcción siderúrgica en Argentina en más de medio siglo y ha sido beneficiada por el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). 

Gracias al Régimen, la firma accede a exenciones impositivas por hasta 30 años, estabilidad regulatoria, libre disponibilidad de divisas y facilidades para importaciones de bienes de capital, lo que acelera la ejecución del proyecto y mitiga riesgos en un contexto económico desafiante. 

Parte del nuevo proyecto de Sidersa

A enero de 2026, el proyecto registra un avance del 15%, con la finalización de la preparación del terreno y el inicio de la instalación de naves industriales. Se espera que entre en operación en 2028, con una capacidad anual de 360.000 toneladas de acero destinado principalmente al mercado interno, aunque con potencial exportador hacia regiones como la Unión Europea, gracias a su baja huella de carbono.

Los detalles técnicos clave del proceso de producción de acero verde incluyen:

  • Uso de chatarra precalentada como materia prima principal: En reemplazo del mineral de hierro tradicional, lo que reduce la dependencia de recursos extractivos y minimiza el impacto ambiental.
  • Proceso de carga continua: Permite una alimentación ininterrumpida de materiales, optimizando la eficiencia energética y reduciendo tiempos de producción.
  • Sistema de gestión energética inédito en Latinoamérica: Integra tecnologías avanzadas para el reciclaje de calor y gases, logrando una mayor eficiencia operativa.
  • Integración directa del laminador en la acería: Elimina etapas intermedias, bajando costos y emisiones al conectar directamente la fundición con el conformado del acero.
  • Emisiones reducidas: Genera solo 0,38 toneladas de CO2 por tonelada de acero producido, frente al promedio mundial de 1,79 toneladas, cumpliendo con estándares internacionales de descarbonización.

Esta eficiencia no solo reduce el impacto ambiental, sino que también mitiga los efectos del Mecanismo de Ajuste del Carbono en Frontera (CBAM) implementado por la UE, facilitando posibles exportaciones al evitar tarifas adicionales.

Sidersa y un render de lo que será la nueva planta

Desde el punto de vista económico, este aumento de capital permite a Sidersa optimizar su balance sin recurrir a endeudamiento externo inmediato. La medida fortalece la posición patrimonial de la empresa, que es de capitales 100% argentinos y se caracteriza por ser una compañía familiar con más de 70 años de historia, fundada originalmente por José Spoto y actualmente liderada por su nieto, Hernán Spoto, como CEO. 

Según información pública disponible, la estructura accionaria de Sidersa S.A. está controlada mayoritariamente por la familia, con Jesús Alberto Spoto (hijo del fundador y presidente) poseedor del 52,5%, Alicia Beatriz Coletto (esposa de Jesús Spoto) con el 25%, Ricardo Enzo Settimini (primer vicepresidente) con el 12,5% y Oscar Eduardo Coletto (segundo vicepresidente y hermano de Alicia) con el 10%. 

La compañía es gestionada por la tercera generación familiar. El proyecto promete la creación de más de 300 empleos directos y 3.500 indirectos una vez operativa la planta.