En un contexto de creciente demanda global por minerales críticos, el canciller Pablo Quirno anunció desde Washington la adhesión de dos megaproyectos mineros al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con un monto total estimado en u$s14.000 millones.
Esta inyección de capital, liderada por la multinacional Glencore y con perspectivas de integración de la minera Rio Tinto, representa, en opinión del Gobierno, un paso estratégico para posicionar a Argentina en la vanguardia de la producción de cobre, un commodity esencial en la transición energética mundial.
El anuncio se enmarca en el Acuerdo sobre Minerales Críticos suscrito entre Argentina y Estados Unidos, orientado a fortalecer cadenas de suministro seguras y mitigar riesgos geopolíticos en sectores clave. Durante una reunión con ejecutivos del sector, incluyendo a Gary Nagle, CEO de Glencore, Quirno subrayó el potencial transformador de estos proyectos. "Los fondos corresponden a dos iniciativas de cobre de envergadura global, que no solo impulsarán la producción minera sino que generarán un efecto multiplicador en exportaciones y empleo", expresó el canciller en su cuenta de X.
Esta declaración alinea con las proyecciones del Gobierno, que anticipa un salto en las inversiones extranjeras directas en minería, pasando de u$s1.388 millones en 2025 a u$s7.510 millones en 2026, impulsadas por el RIGI –el marco regulatorio que ofrece estabilidad fiscal por 30 años y exenciones para inversiones superiores a u$s200 millones.
Análisis técnico de los proyectos: escala y viabilidad
Los proyectos en cuestión, El Pachón y MARA (integración de Agua Rica-Alumbrera), explotan depósitos de pórfido cuprífero en la cordillera andina, caracterizados por su alta escalabilidad y leyes competitivas. Ambos incorporan tecnologías de procesamiento por flotación y medidas de eficiencia ambiental, adaptadas a las condiciones geográficas y regulatorias locales.
- El Pachón (San Juan): Situado en el departamento de Calingasta, a altitudes entre 3.600 y 4.200 metros sobre el nivel del mar, este depósito de cobre y molibdeno del Mioceno presenta recursos medidos, indicados e inferidos de aproximadamente 6.000 millones de toneladas. Las leyes promedio se estiman en 0,47% de cobre y 0,03% de molibdeno, respaldadas por actualizaciones recientes de Glencore que incorporan nuevos datos geotécnicos y barrenos, incrementando las reservas en 505 millones de toneladas. La inversión inicial asciende a US$ 9.500-9.533 millones para la Fase 1, con una producción anual proyectada de 200.000-278.000 toneladas de cobre equivalente. La vida útil inicial supera los 28 años, con potencial de expansión mediante explotación a cielo abierto.
- MARA (Catamarca): Este joint venture integra el depósito polimetálico de Agua Rica –con recursos de 1.200 millones de toneladas y leyes de 0,47% de cobre, 0,20 g/t de oro, 3,40 g/t de plata y 0,03% de molibdeno– con la infraestructura remanente de Bajo de la Alumbrera (operativa hasta 2018). Glencore detenta cerca del 44% de la participación, compartida con Pan American Silver y Newmont. La inversión se calcula en US$ 3.806-4.000 millones, adoptando un modelo de economía circular que reutiliza instalaciones existentes a 35 km del tajo principal, reduciendo costos operativos y huella ambiental. La producción anual esperada alcanza las 278.000 toneladas de cobre equivalente, con reinicio de operaciones en Alumbrera a fines de 2026 y primera extracción en 2028. La vida útil también excede los 28 años, con enfoque en monitoreo comunitario y cierre progresivo.
Estos parámetros técnicos confirman la viabilidad de los proyectos en un mercado donde el cobre cotiza en torno a US$ 10.000 por tonelada, impulsado por la electrificación global.
Implicancias económicas y estratégicas
En términos macroeconómicos, esta inversión representa el 73% del capex en cobre que está adherido al RIGI, con potencial para quintuplicar las exportaciones mineras argentinas en la próxima década –de las actuales 20.000 toneladas anuales a más de 1 millón para 2035, posicionando al país entre los top 10 productores mundiales. Las reservas nacionales de cobre fino, estimadas en 50 millones de toneladas, se verán potenciadas, generando un aporte anual de hasta US$ 5.000 millones en exportaciones una vez en plena operación.
El contexto bilateral con EE.UU. añade una capa estratégica: el acuerdo mitiga dependencias de proveedores como China, promoviendo inversiones en cadenas de valor sostenibles. Sin embargo, persisten conversaciones sobre una posible fusión entre Glencore y Rio Tinto, que podría crear una entidad valuada en US$ 207.000-260.000 millones, la mayor minera global por capitalización. Aunque no hay confirmaciones oficiales, esta dinámica podría influir en la ejecución de los proyectos, inyectando mayor expertise y recursos.