Tras 17 años, en San Juan vuelve a ponerse en producción una mina de oro: Hualilán.
Se trata del primer proyecto aurífero que inicia operaciones en la provincia en casi dos décadas. Pero la principal novedad radica en el modelo de sinergia colaborativa, ya que el procesamiento del oro se realiza en la planta ociosa de otro yacimiento: Casposo.
Esta semana se realizó el transporte del mineral producido en Hualilán, ubicado en el Departamento de Ullum, hacia la planta de Casposo, en el Departamento de Calingasta. En la primera jornada partieron 14 camiones con cargas de entre 18 y 20 toneladas, y se prevé movilizar unas 500 toneladas diarias durante 2 o 3 semanas hasta ajustar el esquema logístico.
El contrato con Austral Gold, titular de Casposo, tendrá una duración de 3 años y generará actividad en las localidades de los departamentos de Ullum y Calingasta. De hecho, 3 empresas locales ya lograron adjudicarse los contratos de transporte: MTZ S.R.L., Terra Logística S.A. y Mi Viejo S.R.L., todas con fuerte presencia en la provincia y experiencia en transporte pesado, logística industrial y operaciones mineras de alta exigencia, incluyendo recorridos por corredores cordilleranos y rutas de montaña.
Un polo minero integrado
Casposo cuenta con una planta de procesamiento hidrometalúrgica de última generación que, tras el cese de sus actividades de extracción directa, se convirtió en un activo logístico invaluable.
Por su parte, Hualilán, el proyecto de oro de Challenger Gold, demostró una riqueza geológica excepcional, pero requiere de una infraestructura de procesamiento compleja para escalar su producción.
La gran noticia que domina la agenda actual es el acuerdo comercial que permite procesar el mineral extraído de Hualilán en las instalaciones de Casposo, una jugada maestra de eficiencia operativa que reduce drásticamente la inversión inicial de capital y el tiempo necesario para ver el primer lingote de oro, transformando lo que antes eran dos proyectos aislados en un polo minero integrado.
El interés masivo que generan estas dos minas hoy responde a que representan la "minería de cercanía" y la reactivación del empleo tras un periodo de relativa quietud en el sector. Hualilán no es un descubrimiento nuevo, sino una reapertura histórica que superó las expectativas técnicas con leyes de corte de oro sumamente competitivas, lo que lo posiciona como uno de los proyectos más rentables a corto plazo en Argentina.
Modelo de sinergia minera
El hecho de que hoy se hable tanto de estos yacimientos radica en que este modelo de colaboración empresarial es un caso de estudio sobre sostenibilidad financiera: en lugar de construir una planta desde cero en Hualilán, lo cual implicaría años de trámites ambientales y cientos de millones de dólares, se utiliza la infraestructura ya validada de Casposo.
Esta sinergia no sólo optimiza los costos operativos, sino que también minimiza la huella ambiental al evitar la construcción de nuevos diques de colas o plantas de lixiviación masivas en zonas vírgenes, cumpliendo con los estándares ESG que los inversores internacionales demandan con mayor rigor en este 2026.
Desde una perspectiva técnica, la relación se profundiza en la compatibilidad metalúrgica de los minerales de ambas zonas. La planta de Casposo está diseñada para procesos de agitación y recuperación de metales mediante el método Merrill-Crowe, el cual es ideal para el tipo de mineralización que presenta Hualilán.
Las pruebas de laboratorio confirmaron que las tasas de recuperación de oro y plata son significativamente altas bajo este esquema, lo que garantiza que la unión de estas dos minas no sea sólo un acuerdo de conveniencia, sino una solución técnica prometedora.
Este fenómeno ya despertó el apetito de los mercados financieros y del gobierno provincial, ya que la reactivación de Casposo mediante el flujo de mineral de Hualilán asegura la continuidad de miles de puestos de trabajo directos e indirectos en San Juan, consolidando a la provincia como uno de los destinos más atractivos para la inversión minera en el Cono Sur.
La nueva “Ruta del Oro” en San Juan
El inicio del traslado del mineral viene desarrollándose conforme al cronograma operativo previamente acordado entre la empresa y el Ministerio de Minería.
El plan contempla un esquema de tránsito específico, con control de cargas, monitoreo permanente y trazabilidad logística, garantizando condiciones de seguridad, orden y previsibilidad en cada etapa del transporte.
En lo que respecta al cruce del río Los Patos, se utilizará de manera transitoria el puente existente, estableciéndose un límite máximo de 25 toneladas por camión, a fin de resguardar la infraestructura y asegurar un tránsito seguro.
En paralelo, la empresa avanza en el proyecto de construcción de un puente alternativo de uso exclusivamente minero. Esta nueva infraestructura permitirá canalizar el tránsito operativo por una vía independiente, optimizando la seguridad vial, reduciendo interferencias con el tránsito general y mejorando la eficiencia logística del proyecto.