En las gacetillas mineras la infraestructura suele aparecer como letra chica: un anexo del proyecto, un costo a cargo del operador, una partida que se negocia con la provincia.
El documento firmado por Neil Herrington, senior vice president del Departamento Americas de la U.S. Chamber, y Alejandro Díaz, CEO de AmCham Argentina, invierte la jerarquía. Su sección más operativa pide que los corredores viales, las conexiones ferroviarias hacia puertos y el suministro eléctrico para operaciones remotas «se incluyan en la Lista de Proyectos Prioritarios y sean elegibles para financiamiento bilateral junto con los propios proyectos mineros».
Lo que cambia es quién paga. Hasta ahora los caminos, las vías y la electricidad para llegar a un yacimiento eran problema del operador o del fisco provincial. Si entran a la Lista, se abren dos ventanillas estadounidenses: la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional, conocida como DFC, y el Banco de Exportación e Importación, EXIM. EXIM tiene comprometidos hasta u$s 100.000 millones para «cadenas de suministro aliadas de minerales críticos», canalizados por su Supply Chain Resiliency Initiative.
El dato es que esa Lista la deben publicar Buenos Aires y Washington antes del 4 de agosto, por mandato del Marco firmado en febrero por Pablo Quirno y Christopher Landau durante la Reunión Ministerial sobre Minerales Críticos convocada por Marco Rubio.
El Joint Statement no nombra proyectos. Eso es deliberado: la Lista la negocian los gobiernos, no las cámaras.
Pero el universo elegible es acotado. Para entrar, una obra debe servir a un proyecto bajo RIGI o pipeline RIGI inmediato, tener avance regulatorio en Argentina, ser relevante para la cadena estadounidense de cobre y litio grado batería, y presentar sostenibilidad mínima, idealmente con offtake a empresas estadounidenses.
Las diez obras con más chances de entrar a la Lista
El cruce de los cuatro filtros deja una lista corta plausible. Estas son las obras que mejor encajan en los criterios del Joint Statement y tienen condiciones para figurar en la publicación de agosto:
Línea de alta tensión a Josemaría y Filo del Sol (San Juan). Conexión 500 kV por 260 MW al cluster Iglesia-Calingasta. Tramita en ENRE bajo Resolución 165/26. Demandantes ancla: BHP y Lundin Mining vía Distrito Vicuña.
Modernización del ramal C14 del Belgrano Cargas. Eje litífero del NOA. Hoy mueve 13.000 toneladas anuales, con potencial de 400.000 según el Banco Mundial. Conecta Salta y Jujuy con red nacional.
Nodo logístico multimodal General Güemes (Salta). Identificado por el Banco Mundial como cuello de botella crítico para la salida ferroviaria del NOA.
Acueducto y línea AT para el Distrito Vicuña ampliado. Suministro de agua y electricidad para Josemaría, Filo del Sol y eventualmente Lunahuasi (NGEx). BHP y Lundin como demandantes ancla.
Reconversión de terminales en el Gran Rosario para concentrado de cobre y carbonato de litio. Hoy diseñadas para granos. Es la contracara portuaria del salto ferroviario.
Ruta Nacional 51 (Salta) - Paso de Sico. Corredor por el que salen los concentrados de litio del NOA. Estado deficitario, alta intensidad de uso minero.
Ruta Nacional 60 (Catamarca). Acceso a Bajo de la Alumbrera, MARA y Agua Rica. Soporta el grueso del transporte minero catamarqueño.
Generación distribuida fotovoltaica + BESS en salares de litio. Olaroz-Cauchari, Hombre Muerto, Centenario-Ratones, Rincón. La capacidad fotovoltaica instalada en el NOA, cercana a 600 MW, es insuficiente frente al cobre simultáneo en Cordillera.
Extensión ferroviaria Taca Taca, 182 km. Hoy proyectada hacia Chile. Si se reorienta al Belgrano Cargas, reescribe la geografía del cobre argentino.
Repotenciación de transmisión AT al NOA. Refuerzo Cobos-Recreo, salida Salta-Tucumán y refuerzo a Catamarca. La saturación AT desde 2014 limita el dispatch a renovables y a proyectos mineros.
A esa lista se suman, en una segunda línea, los accesos cordilleranos sanjuaninos a Veladero, Los Azules y Altar; conectividad de fibra óptica a sitios remotos; y una eventual extensión del C12 hacia carga minera en competencia con el corredor agrícola. Cuáles entran a la publicación de agosto y cuáles esperan a una segunda ronda es exactamente lo que se negocia ahora.
Línea AT a San Juan: el caso más maduro
La obra con más avance regulatorio es la línea de alta tensión al cluster sanjuanino del cobre.
El Distrito Vicuña que operan BHP y Lundin Mining ya presentó en Toronto la Evaluación Económica Preliminar y Josemaría obtuvo aval ambiental clave. La conexión eléctrica para sostener la producción tramita en ENRE bajo Resolución 165/26 por 260 MW, con trazado tentativo en 500 kV desde un nodo existente hacia el corredor Iglesia-Calingasta.
A esa línea se suman las necesidades de Los Azules (McEwen Mining), MARA (Glencore-Yamana-Newmont) y Altar (Aldebaran), todos sanjuaninos o catamarqueños, con requerimientos que multiplican la capacidad fotovoltaica instalada en el NOA, hoy cercana a los 600 MW combinados entre Jujuy, Salta y Catamarca. Suministro eléctrico para operaciones remotas es exactamente la categoría que el Joint Statement quiere ver financiada: líneas dedicadas, almacenamiento BESS, generación distribuida y, eventualmente, repotenciación de transmisión hasta los nodos productivos de la Cordillera. Es la agenda directa del Bureau of Energy Resources del Departamento de Estado estadounidense, mencionado entre los interlocutores del Comité Consultivo Conjunto del Sector Privado que el documento propone crear, copresidido por el U.S.-Argentina Business Council y AmCham.
El Belgrano Cargas y la sombra chilena
El frente ferroviario es el más cargado de definiciones. El Belgrano Cargas mueve hoy tres millones de toneladas anuales y el ramal C14, que es el que llega al corazón litífero del NOA, transporta apenas 13.000. Un tren moderno cubriría el trayecto Rosario–Córdoba en nueve horas; el actual tarda cuatro días. Según el Banco Mundial, los productos mineros del NOA podrían pasar de 8.500 toneladas anuales a 1,15 millones hacia 2030. El potencial de cambio vial-ferroviario del litio es del 47%; el del cobre, del 51%.
Ese cuello tiene consecuencias geopolíticas inmediatas. Eramet Eramine, que extrae litio en Salta, planteó en la Expo EFI 2026 el dilema cotidiano: sacar producción por puerto argentino o por Chile. Mientras no exista alternativa ferroviaria nacional competitiva, la opción trasandina sigue siendo la ruta natural para varios proyectos. Taca Taca, uno de los principales activos de cobre del país, requiere una extensión ferroviaria de 182 kilómetros proyectada hoy hacia territorio chileno. Orientarla al Belgrano sería un giro estratégico que reescribe la geografía del cobre argentino.
La privatización del Belgrano Cargas, encuadrada en el Decreto 67/2025 y la Ley de Bases, tiene licitaciones previstas para abril y un piso oficial de inversión de u$s 755 millones. Grupo México Transportes propone u$s 3.000 millones a cinco años, condicionados a adjudicación bajo RIGI. Roggio, ACA, AGD, Bunge, Cargill y Louis Dreyfus también compiten. Si el ramal C14 y el nodo logístico General Güemes entran a la Lista bilateral, podrían apalancarse con DFC y EXIM en paralelo a la concesión privada, en lugar de cargar todo el costo sobre el adjudicatario.
PPP y ARTI: el primer test real
El tercer frente es jurídico-financiero. El documento propone usar esquemas de Public-Private Partnerships y aprovechar el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos entre los Estados Unidos y la Argentina (ARTI, por su sigla en inglés) firmado el 5 de febrero por Pablo Quirno y Jamieson Greer para «brindar a empresas estadounidenses de ingeniería y construcción un acceso claro a licitaciones de infraestructura en Argentina».
La Ley 27.328 de PPP existe desde 2016 con su Decreto reglamentario 118/2017. El único uso significativo del régimen fue la Red de Autopistas y Rutas Seguras de 2018, que enfrentó renegociaciones tras las turbulencias macroeconómicas de 2018 y 2019. Desde entonces el régimen permanece vigente pero sin proyectos nuevos. La cooperación con cámaras estadounidenses sería, en los hechos, el primer test serio post-RIGI para combinar PPP con financiamiento bilateral en infraestructura asociada a recursos naturales.
Quién paga qué se decide en agosto. Si la Lista incorpora corredores y electrificación, las mineras descargan parte del costo sobre financiamiento bilateral; si no, el ramal C14, la línea de alta tensión a Josemaría y la conectividad a Taca Taca siguen siendo problema doméstico. La diferencia está en miles de millones por proyecto y en la curva de break-even. El Joint Statement lo resume con un giro inusual para este tipo de instrumentos: «actuar con urgencia y ambición».