La ruta energética de la Argentina en el nuevo orden global: Europa, LNG, Vaca Muerta y la agenda de los minerales críticos que toma velocidad

El Gobierno aceleró la agenda geopolítica de energía y minería esta semana. Alianza con Estados Unidos por los minerales críticos y complementación con la UE a partir de un acuerdo con Abu Dhabi y la empresa estatal de energía italiana. Fuerte defensa en Munich del canciller Quirno de los pactos suscriptos en Washington

por Julián Guarino

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En un mundo donde la seguridad energética se ha convertido en sinónimo de seguridad nacional, las declaraciones de los últimos días en foros globales como la Conferencia de Seguridad de Múnich y el Foro Económico Mundial de Davos ponen de manifiesto la magnitud del desafío. 

“La energía y la geopolítica siempre han estado entrelazadas, pero nunca había visto que los riesgos de seguridad energética se multipliquen de esta manera. La seguridad energética debe elevarse al nivel de la seguridad nacional”, afirmó Fatih Birol, Director Ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), durante los debates de Davos en enero de 2026. 

Esta advertencia resuena con particular fuerza en un orden global en plena reconfiguración, donde la fragmentación de cadenas de suministro, la rivalidad de potencias y la transición energética acelerada obligan a Europa y a Occidente a buscar socios confiables y recursos competitivos. Argentina, con su potencial en Vaca Muerta y minerales críticos, emerge precisamente en este escenario como un actor estratégico.

El acuerdo YPF-Eni-XRG: un hito en la monetización de Vaca Muerta

El evento central de la semana en el sector energético fue la firma del Joint Development Agreement (JDA) vinculante entre YPF, Eni y XRG (brazo internacional de inversiones energéticas de Adnoc, la petrolera estatal de Abu Dhabi). Este acuerdo marca la incorporación formal de XRG como socio fundador del proyecto Argentina LNG, un emprendimiento integrado de gran escala destinado a la producción, licuefacción y exportación de gas natural licuado (GNL) a partir de los recursos de Vaca Muerta.

La firma previa del acuerdo marco en Adipec entre los titulares de YPF, ENI y Adnoc en 2025

Técnicamente, el proyecto contempla una capacidad inicial de 12 millones de toneladas por año (MTPA) de GNL, mediante la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) de 6 MTPA cada una. El esquema integra la cadena de valor completa: incremento de la producción de gas en Vaca Muerta (requiriendo unos u$s12.000 millones en desarrollo de pozos), infraestructura de transporte (gasoducto de 48 pulgadas, oleoductos y poliductos) y facilidades de licuefacción y exportación en la costa atlántica, con foco en la provincia de Río Negro. La inversión total estimada asciende a u$s29.500-30.000 millones, de los cuales aproximadamente u$s17.500 millones corresponden a infraestructura de superficie.

El JDA activa de inmediato la fase de ingeniería básica (FEED), estructuración técnica, comercial y financiera. La Decisión Final de Inversión (FID) está prevista para el segundo semestre de 2026, con inicio de operaciones comerciales hacia 2030. 

Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, destacó que el acuerdo posiciona al proyecto como uno de los más relevantes a nivel global, con potencial para duplicar la producción de gas de Vaca Muerta y generar u$s10.000 millones anuales en exportaciones durante al menos dos décadas, junto con la creación de hasta 50.000 empleos directos e indirectos.

Este desarrollo se inscribe en el Plan 4x4 de YPF, que busca transformar a la compañía en un exportador estructural de hidrocarburos para 2031, aprovechando la competitividad de costos de Vaca Muerta (uno de los shale plays más económicos del mundo) y la tecnología FLNG, que reduce plazos y costos frente a plantas onshore tradicionales.

Argentina y la demanda europea: una ventana estratégica para el GNL

El timing de este acuerdo no podría ser más oportuno en el contexto global. La Unión Europea activó esta semana la fase final de su estrategia REPowerEU, con la entrada en vigor de la regulación EU/2026/261, que establece un cronograma irreversible para eliminar las importaciones de gas ruso: prohibición total de GNL ruso en contratos de corto plazo a partir de abril de 2026, y fin definitivo de todos los suministros rusos (gasoducto y GNL) hacia finales de 2027.

Frederic Barnaud, de SEFE, junto a Rodolfo Freyre, de Southern Energy

Europa enfrenta un déficit estructural de gas: la demanda de GNL se mantiene elevada (alrededor de 150-160 bcm anuales post-2022), impulsada por la descarbonización industrial y la necesidad de respaldo a las renovables. Países como Alemania, Italia y Países Bajos buscan diversificar proveedores "pro-occidentales" con bajos riesgos geopolíticos y huella de carbono controlada. Argentina emerge como una opción altamente competitiva:

  • Proximidad logística relativa: Los buques metaneros desde la Patagonia pueden alcanzar Europa en 15-20 días, con costos de flete inferiores a los de competidores asiáticos lejanos.
  • Calidad del recurso: El gas de Vaca Muerta presenta una baja intensidad de emisiones (metano y CO₂), alineándose con el Reglamento Europeo de Metano y facilitando certificaciones de GNL "verde".
  • Precedentes concretos: Ya existen compromisos como el memorando con SEFE (Alemania) por hasta 2 MTPA a partir de 2027, y el proyecto Argentina LNG apunta a capturar una porción significativa de la demanda europea residual.

Con una capacidad inicial de 12 MTPA (equivalente a ~16-17 bcm/año), Argentina LNG podría cubrir entre el 10-12% de las importaciones europeas de GNL no estadounidenses hacia 2030, posicionando al país como un proveedor estructural en un mercado que valora la estabilidad contractual y la alineación geopolítica.

La dimensión geopolítica: Quirno en la Munich Security Conference

En paralelo, la participación del canciller argentino Pablo Quirno en la 62ª Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC) reforzó el encuadre estratégico de estos desarrollos energéticos. En el panel “Raw Power: The Geopolitics of Resources”, Quirno defendió la asociación estratégica con Estados Unidos en minerales críticos (litio y cobre), enfatizando su carácter geopolítico por encima del comercial: “No es algo comercial, no se trata de proyectos aislados. Hoy en día todo tiene que tener un propósito estratégico, porque es crítico para el futuro crecimiento de Occidente”.

Argentina, con el 20% de las reservas mundiales de litio, ha atraído compromisos por más de US$14.000 millones en proyectos cupríferos gracias al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI). El reciente acuerdo con Washington prioriza a EE.UU. como socio preferente, aunque sin excluir inversiones chinas ya existentes.

El canciller Quirno durante su exposición en la Munich Conference

Quirno vinculó explícitamente estos recursos a la transición energética global y extendió el mensaje a los hidrocarburos: mencionó el impulso a proyectos de GNL en Vaca Muerta en alianza con Emiratos Árabes Unidos, y reafirmó el alineamiento con la agenda de seguridad energética occidental. Esta narrativa geopolítica —pragmática, pro-occidental pero no excluyente— fortalece la percepción de Argentina como socio confiable para Europa, que busca cadenas de suministro seguras tanto en minerales para baterías como en GNL de transición.

El acuerdo YPF-Eni-XRG representa un salto cualitativo en la madurez exportadora de Vaca Muerta, pasando de la fase exploratoria a la de ejecución industrial. Su éxito dependerá de la ejecución técnica del FEED, la estructuración financiera (con bancos internacionales ya sondeados) y la materialización de contratos de offtake, particularmente con compradores europeos. Para Argentina, esto implica no solo divisas y empleo, sino una integración profunda en los mercados energéticos globales.