McEwen Copper aceleró los preparativos para llevar a la bolsa el proyecto de cobre Los Azules, en San Juan, con una Oferta Pública Inicial (IPO, por su sigla en inglés) de alrededor de u$s 300 millones prevista hacia fin de 2026. Así lo delineó Michael Meding, director general de la compañía, quien ubicó la colocación en una plaza norteamericana, con el Toronto Stock Exchange como sede en evaluación.
La operación aporta el primer tramo de equity de un paquete de financiamiento que la firma dimensiona en torno a u$s 4.000 millones y con el que busca alcanzar la Decisión Final de Inversión (FID, por su sigla en inglés) a fines de este año.
La salida a bolsa se prepara mientras el financiamiento de deuda ya tiene conductor y el de capital todavía se está armando. Según reportó la agencia Reuters, Meding había anticipado en marzo, en un foro de inversión en Buenos Aires, que la colocación se concretaría hacia fin de año en Estados Unidos o Canadá, y que la empresa aún conversaba con los bancos para definir al asesor. Cuatro meses después, la definición de plaza se inclina hacia Toronto, la bolsa de referencia mundial para metales.
Un instrumento para el inversor local
La novedad que distingue esta etapa es la intención de abrir la operación al ahorrista argentino. La compañía evalúa vincular la salida a bolsa con el mercado local a través de un CEDEAR o de un esquema de doble cotización que articule la Bolsa y Mercados Argentinos (BYMA) con el Toronto Stock Exchange, según delineó Meding.
El objetivo declarado es menos recaudatorio que simbólico: crear un vehículo dedicado exclusivamente al proyecto sanjuanino y habilitar la participación de la sociedad argentina en una mina que se desarrolla en su territorio. El aporte del IPO rondaría los u$s 300 millones, una cifra menor frente a un requerimiento de capital que la propia compañía estima unas trece veces superior.
Conviene separar lo comprometido de lo proyectado. El único mandato formalizado hasta ahora corresponde al financiamiento de deuda: en una comunicación fechada en Toronto el 14 de mayo, McEwen Copper designó a Société Générale como su único asesor financiero para estructurar el paquete de deuda senior de la construcción.
La salida a bolsa, en cambio, figura en los documentos regulatorios en un registro más preliminar: el balance del primer trimestre de 2026 de la controlante, McEwen Inc., menciona entre los usos de préstamos de partes relacionadas los costos asociados a una operación de apertura de capital de la subsidiaria, sin monto, plaza ni bancos colocadores. No hay, hasta la fecha, prospecto preliminar presentado ante el regulador canadiense. En rigor, hay un plan avanzado y todavía en conversaciones, sin oferta lanzada.
La arquitectura de capital
El armado que describe la compañía combina dos bloques.
El equity, cercano a u$s 1.600 millones, se estructuraría en distintos tramos: el IPO, la reinversión de los socios actuales, la incorporación de un nuevo socio con perfil de comprador de largo plazo del metal y la participación de fondos especializados.
La deuda, en torno a u$s 2.400 millones, provendría de agencias de crédito a la exportación, banca comercial, organismos multilaterales y de desarrollo, además de un eventual bono de proyecto, cuya estructura tiene a Société Générale con el mandato de coordinar.
Sobre esa estructura se apoyan compromisos ya delineados en el estudio de factibilidad. Fabricantes de equipos como Komatsu y Sandvik, junto con agencias de crédito a la exportación europeas, presentaron propuestas preliminares que cubrirían entre el 85% y el 100% del equipo mecánico mayor y la mitad del costo local de construcción, por un monto superior a u$s 1.100 millones.
La energía avanza por otro carril: YPF Luz se comprometió a abastecer la mina con electricidad de origen 100% renovable mediante una línea de alta tensión que la propia generadora desarrolla y financia.
El proyecto y el telón de fondo
Los Azules es uno de los mayores yacimientos de cobre sin desarrollar del mundo, según la caracterización de la operadora. McEwen Inc controla el 46,3% de McEwen Copper, con socios estratégicos como Nuton, el emprendimiento de lixiviación de Rio Tinto, y la automotriz Stellantis.
El proyecto fue admitido al RIGI en septiembre de 2025, con estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por 30 años y una inversión comprometida de u$s 2.672 millones.
El estudio de factibilidad de octubre de 2025 arrojó, en su caso base, un valor presente neto después de impuestos de u$s 2.900 millones y una tasa interna de retorno del 19,8% a un precio del cobre de u$s 4,35 la libra; en un escenario de sensibilidad a u$s 5,45 la libra, esas cifras trepan a u$s 5.400 millones y 27,8%.
El diseño contempla una mina a cielo abierto con lixiviación en pilas que produciría cátodos de cobre de calidad LME Grado A en el sitio, con un promedio de 148.000 toneladas anuales a lo largo de más de dos décadas y el primer cobre proyectado para 2030.
El calendario que traza Meding encadena el FID a fines de 2026, el inicio de construcción a comienzos de 2027 y la producción comercial en 2030. La salida a bolsa opera, en ese cronograma, como la bisagra que valida el equity y destraba el resto del financiamiento.
Su diseño también funciona como una prueba de profundidad para el mercado de capitales argentino: si la pata local se concreta, será la primera vez que un ahorrista del país pueda tomar posición directa en el desarrollo de una mina de cobre de escala mundial en su propio suelo.
El interés internacional acompaña ese pulso: la reciente firma de un memorándum de entendimiento en minerales críticos entre Argentina y Alemania inscribe al cobre sanjuanino en la carrera global por asegurar el metal de la electrificación.