RIGI: la minería superó a la energía en proyectos aprobados y habilita pipeline de mayor volumen

Con Veladero y Diablillos, el sector acumula 6 de los 12 proyectos habilitados bajo el régimen. El pipeline pendiente —liderado por Glencore con u$s 13.500 millones en cobre— anticipa que esa proporción va a crecer aún más

por Matías Astore

La mitad de los proyectos que vieron aprobada su solicitud de adhesión al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) son mineros —

Cuando el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) arrancó en octubre de 2024, la energía marcó el ritmo. Los tres primeros proyectos aprobados fueron un parque solar en Mendoza, un oleoducto que conectará Vaca Muerta con el Atlántico y una planta flotante de licuefacción de gas en el Golfo de San Matías. El mensaje era claro: el régimen nacía como un instrumento para desbloquear la infraestructura que el boom de Vaca Muerta necesitaba. Diecisiete meses después, la minería invirtió la ecuación.

Con la aprobación el 27 de febrero de la ampliación de Veladero —la mina de oro más grande del país, operada por Barrick Mining y Shandong Gold en San Juan— y del proyecto Diablillos —un yacimiento de oro y plata de la canadiense Abra Silver en Salta y Catamarca—, el sector acumula 6 de los 12 proyectos habilitados. En conjunto, los 12 proyectos aprobados suman más de u$s 26.000 millones según el Ministerio de Economía. En ese total, la minería concentra el grueso del capital comprometido bajo el régimen.

Los primeros meses fueron de la energía

El primer año del RIGI fue, en los hechos, el año de los hidrocarburos y la infraestructura asociada. El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur YPF junto a Pan American Energy, Vista, Pampa Energía, Pluspetrol, Chevron y Shell, u$s 2.486 millones— y el proyecto FLNG de Southern Energy —u$s 6.878 millones para instalar una barcaza de licuefacción en Río Negro— fueron los dos proyectos de mayor volumen aprobados en esa primera etapa.

La minería tardó más en arrancar. Su proceso de evaluación es estructuralmente más complejo: involucra estudios de impacto ambiental en zonas de alta montaña, acuerdos interprovinciales y cronogramas de factibilidad que se miden en años, no en meses. "La demora está vinculada con la estructura de aprobación del RIGI, que involucra a 16 secretarías y subsecretarías", reconoció Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros, a mediados de 2025.

Cómo la minería tomó el control

El punto de inflexión llegó en mayo de 2025, cuando el Gobierno aprobó el primer proyecto minero: Rincón, el desarrollo de litio de Río Tinto en Salta, con una inversión de u$s 2.724 millones. A partir de ahí, las aprobaciones se aceleraron. En los meses siguientes se sumaron Hombre Muerto OesteGalán Lithium, u$s 217 millones en Catamarca—, Los AzulesMcEwen Copper, u$s 2.672 millones en cobre en San Juan— y Gualcamayo, con u$s 665 millones en oro, también en la provincia cordillerana.

Las dos aprobaciones del 27 de febrero completan ese ciclo. Veladero recibirá u$s 380 millones para ampliar su valle de lixiviación y sumar 1,6 millones de onzas adicionales, extendiendo la vida útil de la mina hasta 2034 y generando exportaciones proyectadas por u$s 3.800 millones a lo largo del proyecto. Diablillos, en cambio, es una mina nueva: Abra Silver construirá desde cero un yacimiento con recursos medidos de 186 millones de onzas de plata y 1,6 millones de onzas de oro. Será la primera mina de plata en entrar en operación en Salta.

En conjunto, ambos proyectos generarán más de 2.300 empleos directos e indirectos en San Juan, Salta y Catamarca, con exportaciones estimadas en u$s 750 millones anuales según el Ministerio de Economía.

El mapa de los 12 aprobados: quién tiene qué

La distribución geográfica muestra una concentración notable en el corredor andino. San Juan es la provincia con más adhesiones: tres proyectos mineros por u$s 3.727 millones entre Los Azules, Gualcamayo y Veladero. Le siguen Salta —con Rincón y la porción salteña de Diablillos— y el binomio Neuquén-Río Negro, donde se anclan los grandes proyectos energéticos.

A nivel sectorial, la energía mantiene la ventaja en monto total aprobado —en términos de capital habilitado— por el peso del FLNG de Southern Energy. Sin embargo, en número de proyectos y en el volumen del pipeline pendiente, la minería lleva la delantera con claridad.

El corredor andino concentra la casi totalidad de proyectos mineros que solicitaron su adhesión al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones.

El pipeline que viene: el cobre como próximo capítulo

Lo que está en evaluación anticipa que la brecha se va a ampliar. El caso más relevante es Glencore, que presentó solicitudes por u$s 13.500 millones para dos proyectos cupríferos: El Pachón, en San Juan —uno de los yacimientos sin desarrollar más grandes del planeta, con recursos de cobre, molibdeno y plata en la cordillera sanjuanina— y MARA, en Catamarca, que reutilizará la infraestructura de la histórica mina Alumbrera. La minera suiza espera la aprobación del RIGI para El Pachón en el primer semestre de 2026 y proyecta iniciar la construcción en 2029, con primera producción en 2034.

En paralelo, Vicuña Corp. tiene presentados los proyectos Josemaría y Filo del Sol por u$s 18.000 millones. De concretarse ambas aprobaciones, el RIGI habrá catalizado en poco más de dos años una cartera minera que Argentina no había visto en décadas.

En febrero, el Gobierno amplió el régimen para incluir proyectos de upstream de petróleo y gas con un piso de u$s 600 millones. La señal es que la energía no resigna terreno. Pero por ahora, el momentum lo tiene la minería.