Alfredo Bonatto conoce bien la comparación que hacen las petroleras antes de invertir, porque la hizo él mismo.
"Cuando nosotros comparábamos los casos de negocio, yo veía Vaca Muerta en Neuquén con regalías de 12% y el convencional con 15%", contó el presidente y CEO de Petróleos Sudamericanos en la mesa sobre la reactivación del convencional del Mendoza Energy Summit.
La diferencia, explicó, apareció al llegar a la provincia: "Cuando vinimos acá a Mendoza se extendieron los plazos, se redujeron las regalías; una lógica que fue: es mejor el 7%, el 8%, el 5% de algo que el 15% de nada".
La frase llegó pocas horas después de que el gobernador Alfredo Cornejo presentara, en la apertura del mismo Summit, el proyecto de nueva ley de hidrocarburos de Mendoza, que lleva esa lógica al texto legal.
En el panel, que compartió con Horacio Bustillo, de Pecom, y Gustavo Naves, de Venoil Energía, bajo la moderación de Julián Guarino, director de Shale24, Bonatto leyó el momento del convencional en clave de incentivos, competitividad y cambio de reglas.
"El juego ha cambiado"
Para Bonatto, el punto de quiebre del negocio no es geológico sino regulatorio. Recordó el acuerdo de Loma Campana, firmado en 2013, como el punto de partida de Vaca Muerta, y ubicó el cambio de fondo en la Ley Bases: "La Ley de Bases hace un cambio central en la regulación argentina: la ley 17.319 cambia el concepto. En dos frases muy cortitas, que son conceptuales: pasamos de un modelo de autoabastecimiento nacional a un modelo exportador".
"La compañía venía observando que en la Argentina se estaba dando un proceso de cambio del negocio", contó. "Como dicen los americanos, el juego ha cambiado. Y hay que entender que cuando el juego cambia, que no es un juego, es un trabajo, es un negocio, aparecen oportunidades y desafíos".
El giro, explicó, es de dirección: "Cuando surge el poder exportador, dejamos de plantear que trabajamos para adentro, es decir para el autoabastecimiento, y pasamos a trabajar para el mundo". Y lo resumió en una frase: "El paradigma del autoabastecimiento fue superado por el de ponerlo en valor para ofrecérselo al mundo".
El resultado se ve en la curva de la compañía: "La compañía pasó de producir 250.000 barriles al año a los 5 millones de barriles, y en el mejor horizonte estamos pensando en llegar a 6 millones de barriles el año próximo". Pasar de 5 a 6 millones de barriles anuales equivale a subir de unos 13.700 a unos 16.400 barriles diarios.
El salto tuvo etapas. En la edición de julio del Summit, Bonatto había contado que la compañía, fundada con las primeras licitaciones de YPF en 1991 y con pasado en Ecuador y Colombia, producía 250.000 barriles al año de manera estable hasta 2019. Ese año ganó un paquete de áreas en el primer ensayo de desinversión de YPF y llegó a 1,5 millones de barriles anuales. El Plan Andes hizo el resto.
Correr como se corre afuera
Abrirse al mundo, advirtió, tiene un costo de entrada. "¿Cuál es el juego? Eficiencia y competitividad. Nosotros vendemos un commodity, vendemos petróleo, algo que el mundo demanda, que necesita, pero tenemos una cuestión muy importante a favor: el recurso existe", dijo. "Ese modelo tiene ventajas interesantes, pero es un desafío: tenés que ser competitivo y eficiente".
"¿Y qué pasa cuando se abre esa puerta? Lo que ves es que los que están afuera compitiendo corren rápido, muy rápido", describió. "Cuando estás en un modelo de autosuficiencia, quizá la tecnología, los criterios y los paradigmas que llevaban a la producción estaban basados en otro concepto. Cuando uno mira al mundo, tiene que correr como se está corriendo afuera. Y la compañía saltó".
Buena parte de ese salto se apoya en Mendoza. En julio, según la declaración jurada del Capítulo IV de la Secretaría de Energía, Petróleos Sudamericanos produjo 10.565 barriles diarios de petróleo en la provincia, el 21,9% de los 48.251 barriles diarios mendocinos. Es el tercer volumen provincial, detrás de YPF y Pluspetrol, y se apoya en 604 pozos, con una productividad de 17,5 barriles por pozo.
Esa cifra explica por qué la regalía pesa tanto en el convencional. Mendoza en su conjunto promedia 22,5 barriles diarios por pozo, contra 119,2 en Neuquén: un factor de 5,3 veces. En julio, Bonatto lo había graficado desde el reservorio: "El 95% es agua y el 5%, con suerte, es petróleo". Para sostener esos campos, la compañía apuesta a la tecnología aplicada. Tiene el 95% de sus instalaciones telesupervisadas y una sala de control en Mendoza, y compró equipos de pulling propios para su clúster del norte provincial.
Valorar el esquema mendocino
Ese es el contexto en el que Bonatto valoró el esquema mendocino. "Esa lógica productiva genera un incentivo para que se pongan en valor esas cuestiones", sostuvo. Y fue enfático en que no se trata de resignar recaudación: "Lo que digo es que no es una cuestión de un sacrificio fiscal, sino que el incentivo es lo que permite que algo se haga en realidad". En julio lo había sintetizado de otra manera: "El 0% de algo es cero".
Los porcentajes que enumeró no son abstractos: son el mapa de regalías que Mendoza ya aplica. En Atamisqui, el área que la Provincia le adjudicó este mes a Petróleos Sudamericanos, la compañía ofertó una regalía de 5% sobre una fórmula base de 15%, con u$s 15 millones de inversión comprometida para los primeros diez años. La Dirección de Hidrocarburos consideró la reducción técnicamente fundada. En El Manzano, Venoil ofertó 7%. En Cerro Fortunoso y Valle del Río Grande, la prórroga fijó una regalía variable de entre 5% y 16% según el precio en boca de pozo, el mismo criterio que Mendoza aplicó en enero en Piedras Coloradas y Cacheuta.
El proyecto de ley que la Provincia envió a la Legislatura formaliza ese enfoque. Reemplaza la Ley 7526 de 2006, que fija una regalía general de 12% reducible hasta 5%, por una regalía de referencia de 15% que cada empresa podrá ofertar por encima o por debajo en las licitaciones, con peso preponderante de la inversión comprometida en la adjudicación. Para la reactivación de pozos inactivos, los crudos pesados y la recuperación mejorada, la alícuota podrá quedar incluso por debajo del 5%.
Es la reforma que Bonatto reclamaba en julio, cuando planteó la asimetría entre el shale y el convencional como una de las deudas del sector: "Los cambios de mercado están adelante de los cambios de legislación, porque son mucho más disruptivos". En septiembre, su lectura fue que Mendoza empezó a achicar esa brecha.
La teoría del Costanera Center
Consultado sobre el potencial no convencional de la provincia y sus subcuencas, Bonatto amplió la mirada más allá de Vaca Muerta. "Hoy en día, obviamente, está en boga [Vaca Muerta como] punta de lanza; en la Argentina se dio una serie de contextos que permitieron que eso se desarrolle", señaló. "Pero cuando uno mira el desarrollo no convencional en otros países, aparte de lo que nosotros llamamos Vaca Muerta, existen otros plays no convencionales".
Para explicar lo que espera, recurrió a su formación. "Yo me acuerdo, cuando estudié Economía, que hay algunos modelos que te explican claramente que cuando se desarrolla algo muy grande, genera que se pongan en valor otros lugares", dijo. Y lo ilustró con una imagen de Santiago de Chile: "Cuando llegás a Chile, ¿qué ves? El Costanera Center, que es el shopping más grande. La primera vez lo que veía era el Costanera Center, y después vi que había otros shoppings más chicos".
"Ese modelo funciona porque la primera unidad de negocio, la más grande, creó todos los canales: entre ellos la tecnología, los puertos de entrada, los puertos de salida; y eso permitió que las demás unidades vayan adquiriendo valor en función de las condiciones que ponía cada lugar", explicó.
En la Argentina, agregó, esas condiciones las ponen las provincias: "La particularidad que tiene la Argentina es que hay lugares que son diferentes provincias, entonces cada provincia tiene la particularidad que tiene". Y anticipó el efecto: "A medida que se vaya avanzando el desarrollo de Vaca Muerta, al principio todos trataremos de ir al mejor lugar, van a aparecer otras cuencas que se van a poner en valor".
Esa lectura tiene un correlato en la propia compañía. Con presencia en Mendoza, Neuquén y Río Negro, Bonatto había ubicado en julio como factible una participación futura de Petróleos Sudamericanos en el desarrollo del shale.
"Hay otras"
Bonatto habló también desde lo personal. "Yo me mudé el año pasado a Mendoza porque empezamos un negocio grande acá", contó. Y tomó como ejemplo una obra que cualquier visitante ve al aterrizar en la capital provincial: "Yo, cuando empecé a venir mucho acá, decía: ¿qué es esa obra? Y claro, es un tren". El tren que conecta con el aeropuerto, planteó, "es un incentivo, un incentivo al turismo".
Para Bonatto, las industrias funcionan igual. "Nuestras industrias también tienen eso: a medida que caminan las provincias, vamos mostrando la forma de implementar situaciones", dijo. "Y seguramente el empresario va a poner en valor otras apuestas que hay en la Argentina. Hay otras".
El moderador tomó la idea para el cierre del bloque: Vaca Muerta funciona como una guía, y los mecanismos que se vayan desarrollando son los que permitirán acceder a esas otras apuestas. Sus definiciones completan las que Bonatto había dado en la edición de julio del Summit.