Una delegación de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) y del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) visitó Neuquén como parte de su Programa de Energía. El objetivo fue fortalecer el diálogo entre el sector privado y los distintos niveles del Estado, para mejorar las condiciones que permitan captar nuevas inversiones para Vaca Muerta.
La comitiva puso en agenda algunos de los principales desafíos de la actividad: la falta de infraestructura para transportar la producción, la necesidad de reglas claras para sostener proyectos de largo plazo y la coordinación entre Nación, provincia y municipios. El interés surge en un contexto donde la industria hidrocarburífera en la cuenca neuquina ganó peso creciente en las exportaciones argentinas y despierta cada vez más atención entre inversores internacionales.
La agenda incluyó recorridas por yacimientos de la Cuenca Neuquina. El jueves 27, la delegación visitó el equipo de perforación de Aguada Pichana Oeste, operado por Pan American Energy, donde recibió una presentación institucional sobre las tareas que sostienen el crecimiento de la producción no convencional.
El viernes 28, el recorrido continuó por el yacimiento operado por Vista, uno de los principales productores de shale oil de la formación. Ambas visitas permitieron a la comitiva conocer de cerca las operaciones que impulsan la expansión de Vaca Muerta.
En paralelo a las visitas técnicas, la delegación mantuvo encuentros institucionales. El miércoles 26 se reunió en la Casa de Gobierno con José Luis Ousset, jefe de Gabinete de Ministros, y Leticia Esteves, ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales. Luego mantuvo un encuentro con diputados provinciales en la Legislatura de Neuquén.
También hubo reuniones con los intendentes Mariano Gaidó, de la capital neuquina; Fernando Banderet, de Añelo; y Gonzalo Núñez, de San Patricio del Chañar. En esos encuentros se abordó el impacto de la industria en las comunidades locales.
La agenda también puso el foco en la necesidad de sostener reglas claras, reducir obstáculos para las inversiones y mejorar la coordinación entre los distintos niveles del Estado. Es que para AmCham y el IAPG, el desafío pasa por traducir el crecimiento de Vaca Muerta en más obras, empleo y proveedores locales en sintonía con un marco de previsibilidad que permita sostener la expansión de la actividad en los próximos años.