Proyecto clave

Argentina Week: desde Nueva York, TGS confirmó una inversión de u$s3.000 millones para separar y exportar los líquidos del gas de Vaca Muerta

El anuncio, realizado en la Argentina Week en Nueva York, incluye la ampliación de Tratayén, un poliducto de 573 kilómetros y una terminal marítima en Bahía Blanca. Según pudo saber Shale24, el FID llegaría en 60 días

por Julián Guarino

El anuncio se realizó durante la segunda jornada de la Argentina Week en Nueva York

Desde hace meses el sector venía advirtiendo que el cuello de botella no estaba en la producción sino en lo que ocurre con el gas una vez que sale del pozo. Vaca Muerta produce gas rico — cargado de etano, propano, butano y gasolina natural — y en su mayor parte ese gas circula sin procesar por los gasoductos hasta llegar al usuario final, diluido en la corriente de metano. 

El valor de los líquidos se pierde. 

Peor aún: la concentración de componentes pesados tiene un límite técnico de tolerancia en los ductos, y ese límite se acerca a medida que crece la producción de petróleo y el gas asociado que lo acompaña.

Con la presencia del ministro de Economía Luis Caputo, Transportadora de Gas del Sur eligió la Argentina Week en Nueva York para anunciar que avanza sobre ese problema con la inversión más grande de su historia. El Proyecto NGL's contempla un desembolso de 3.000 millones de dólares — cifra que supera las estimaciones que circulaban en la industria durante los últimos meses — y una cadena de infraestructura que unirá el corazón productivo de Neuquén con los muelles de Bahía Blanca en 45 meses de obras. Según pudo saber Shale24, la compañía prevé tomar la decisión final de inversión en un plazo de 60 días.

La cadena: de Tratayén al Atlántico

El proyecto se estructura en tres etapas encadenadas. La primera intervención es sobre la planta de Tratayén, donde TGS ya opera módulos de acondicionamiento de gas. Se sumarán dos módulos adicionales para llegar a cuatro en total, lo que llevará la capacidad de procesamiento a 43 millones de metros cúbicos estándar por día — más del 50% por encima de la capacidad actual de 28 MMm³/d que alcanzó la planta entre diciembre de 2024 y febrero de 2025.

De Tratayén hacia el sur, el proyecto contempla la construcción de un poliducto de 573 kilómetros y 20 pulgadas de diámetro que atravesará Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires hasta llegar al Complejo General Cerri en Bahía Blanca. 

El extremo sur del sistema será una nueva planta de fraccionamiento con capacidad para 2,7 millones de toneladas anuales de productos C3 en adelante — propano, butano y gasolina natural — más una terminal marítima equipada con tanques diferenciados para cada fracción, optimizada para el despacho internacional.

El proyecto será presentado bajo el esquema RIGI — régimen en el que se encuadrarán los 3.000 millones de dólares de inversión — y se financiará con el cash flow de la compañía y con crédito de bancos globales. "Hace más de 25 años que Argentina no concreta un proyecto de procesamiento de líquidos y este es el de mayor magnitud de la historia. Es una inversión clave para solucionar uno de los cuellos de botella que podrían limitar el desarrollo de Vaca Muerta y consolidar el salto exportador del país", afirmó Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía y co-controlante de TGS. 

“Nunca vi tanto interés y entusiasmo por la Argentina como el que vimos en la Argentina Week en Nueva York. Para que ese entusiasmo se traduzca en inversiones extranjeras, los empresarios locales tenemos que dar el primer paso y el ejemplo con proyectos como el que hoy anunciamos desde TGS”, sostuvo Mindlin.

Marcelo Sielecki, representante de la familia co-controlante, encuadró el anuncio en una perspectiva de largo plazo: "El Proyecto NGL's es una iniciativa central dentro de nuestra visión. Llevarlo a cabo nos permitirá consolidar un proyecto de escala, con impacto positivo en la balanza comercial y en el desarrollo energético e industrial del país."

“Esta inversión generará exportaciones por 1.200 millones de dólares anuales, consolidando una fuente genuina de divisas”, dijo Oscar Sardi CEo de TGS

Por qué ahora, una de las claves

El timing tiene una explicación técnica precisa. El gas asociado — el que surge inevitablemente al producir petróleo en las ventanas de black oil y líquidos de Vaca Muerta — duplicó su volumen en 2025 y tocó un nuevo récord en enero de 2026. Con proyecciones de producción petrolera del orden del millón y medio de barriles diarios para 2030, el gas asociado podría ubicarse entre 40 y 50 MMm³/d. A ese nivel, la inyección de gas rico sin procesar en los gasoductos troncales alcanza su límite físico.

Hay además una ecuación económica que el sector conoce bien. Mientras el gas se comercializa entre tres y cuatro dólares por millón de BTU, los NGLs se colocan en el mercado internacional entre diez y doce dólares. El procesamiento transforma un subproducto en un producto de exportación de alto valor.

El CEO Oscar Sardi puso el foco en el impacto concreto de la obra: "Estamos impulsando una inversión estratégica de gran relevancia para el desarrollo energético de Argentina, que se extenderá a lo largo de cuatro provincias con un plazo de ejecución de 45 meses. Nuestra prioridad es el impacto socioeconómico, porque estimamos la creación de 4.000 puestos de trabajo directos y 15.000 empleos indirectos." Sobre la dimensión exportadora, Sardi fue preciso: "Esta inversión generará exportaciones por 1.200 millones de dólares anuales, consolidando una fuente genuina de divisas."

TGS informó que ya cuenta con acuerdos firmados con varias de las principales operadoras de Vaca Muerta y negociaciones avanzadas con otras compañías del sector, lo que indica que el proyecto no arranca desde cero en materia comercial.

El encuadre mayor, parte del ecosistema de Vaca Muerta

El anuncio de TGS no es un hecho aislado. En el ecosistema de Vaca Muerta se están desarrollando en paralelo otros proyectos de similar arquitectura — planta de procesamiento en la cuenca, poliducto y terminal en la costa — que apuntan al mismo mercado de NGLs. La convergencia de iniciativas plantea una discusión que ya circula en la industria: si tiene sentido construir varias autopistas paralelas o coordinar una infraestructura compartida que concentre los volúmenes y reduzca el costo unitario de transporte.

Por ahora, TGS tomó la decisión de avanzar con su propio desarrollo. Las obras, si los plazos se cumplen, comenzarían en los próximos meses y pondrían los primeros productos en el mercado en el horizonte 2029-2030 — justo cuando la producción de gas asociado de Vaca Muerta empiece a presionar con más fuerza sobre la capacidad de evacuación existente.