De costo hundido a liquidez: el rol de las subastas en la industria energética

La rotación acelerada de flotas en Vaca Muerta y la presión sobre los costos operativos dejaron a las empresas del sector con un problema concreto: activos inmovilizados que consumen espacio, recursos y atención sin generar retorno. Adrián Mercado Subastas lleva desde 2008 trabajando sobre ese punto ciego del negocio energético

por Lucía Martínez

Más del 65% de las empresas proveedoras del sector cerró 2025 con al menos un 25% de su capacidad productiva ociosa

En una industria que mide cada decisión en dólares por barril, los activos fuera de uso rara vez reciben el mismo nivel de atención que la perforación o la terminación. 

Sin embargo, el costo de ignorarlos es real: equipos que ocupan predios, requieren custodia, generan obligaciones contables y no producen nada. El problema tiene escala sectorial medible. 

Según el último relevamiento del Grupo Argentino de Proveedores Petroleros (GAPP), más del 65% de las empresas proveedoras del sector cerró 2025 con al menos un 25% de su capacidad productiva ociosa. No es solo un indicador de bajo rendimiento: es capital inmovilizado que tiene un costo real aunque no aparezca en ninguna línea del presupuesto operativo. Ese es el terreno donde Adrián Mercado Subastas construyó su posicionamiento durante casi dos décadas: transformar esos pasivos operativos en liquidez, con un proceso ágil, trazable y orientado a recuperar el mayor valor posible de cada bien.

El contexto del sector le da al tema una urgencia particular. Vaca Muerta cerró 2025 con 37 equipos de perforación activos y un crecimiento del 34% en la actividad de completación, acumulando 23.896 etapas de fractura en el año según el relevamiento de NCS Multistage. 

El fenómeno, sin embargo, no es exclusivo de los grandes actores. 

Un relevamiento del GAPP entre sus más de 250 empresas asociadas concluyó que el 53% de las pymes proveedoras opera con niveles medios de ociosidad —entre el 25% y el 50% de su capacidad instalada sin utilizar— y apenas el 2% trabaja a pleno. El equipamiento parado no desaparece del balance: genera costos de guarda, mantenimiento y depreciación contable que se acumulan silenciosamente. 

Las proyecciones para 2026 apuntan a superar las 28.000 etapas de fractura —un incremento interanual del 22%— y con esa expansión, más activos desplazados que gestionar. A eso se suma que la mayoría de las operadoras está embarcada en planes de eficientización y renegociación con proveedores para mantener bajo control los costos de desarrollo en la formación no convencional. En ese clima, liberar capital inmovilizado no es un ejercicio de orden administrativo: es parte de la estrategia financiera.

El proceso detrás de la subasta

La propuesta de valor de Adrián Mercado no empieza ni termina en el momento de la puja. La firma interviene desde la tasación técnica y el peritaje hasta la catalogación, la gestión documental y el acompañamiento posventa. Para activos complejos —equipos de perforación, flotas de vehículos pesados, maquinaria industrial, instalaciones completas— ese acompañamiento integral es lo que hace la diferencia entre una operación que recupera valor y una que simplemente desafecta.

«Las subastas permiten transformar activos ociosos en liquidez de una forma ágil y transparente, al tiempo que ayudan a reducir costos operativos y ordenar procesos de desinversión», señala Adrián Mercado, CEO y fundador de la compañía.

En paralelo, la trazabilidad del proceso se vuelve un eje cada vez más central. En un mercado donde la documentación, el cumplimiento normativo y el historial de los bienes son determinantes para los compradores institucionales, la firma trabaja con registros que permiten seguir cada activo desde su ingreso hasta su transferencia final. Eso reduce fricciones, acorta los tiempos y amplía el universo de interesados dispuestos a participar.

Las proyecciones para 2026 apuntan a superar las 28.000 etapas de fractura

Infraestructura propia en las zonas que importan

Un diferencial concreto de la operación es la infraestructura logística propia. Adrián Mercado Subastas cuenta con predios de guarda, custodia y administración de activos ubicados estratégicamente en Zona Sur, Zona Oeste y Patagonia —las mismas geografías donde se concentra la actividad del sector energético y petrolero argentino.

Esa capacidad permite a las empresas no solo vender sino también delegar la gestión completa: recepción, inventario, preparación para la comercialización y ejecución de la subasta. Para operadoras y empresas de servicios con activos dispersos en múltiples locaciones, contar con un operador que resuelve la logística sin intermediarios representa un ahorro de tiempo y recursos difícil de replicar internamente.

Desinversión como decisión estratégica

En los mercados internacionales, los proveedores de servicios advierten que el retiro, la depreciación acelerada y la canibalización de equipos envejecidos se intensificarán en los próximos dos años, a medida que una gran franja de maquinaria alcance el final de su vida útil. Argentina no es ajena a esa dinámica: la expansión sostenida de Vaca Muerta durante la última década incorporó equipamiento que hoy empieza a rotar, y ese flujo de activos a disponer no hará más que crecer.

En ese marco, la decisión de cómo desinvertir deja de ser un trámite para convertirse en una variable de negocio. La Agencia Internacional de Energía (IEA, del inglés International Energy Agency) define como activo varado a todo bien que, antes de cumplir su vida económica útil prevista, deja de generar retorno por cambios en el mercado o el entorno regulatorio. 

En el sector energético argentino, esa definición aplica tanto a pozos como a flotas, tanto a grandes operadoras como a proveedores de servicios. La diferencia está en qué se hace con ese activo una vez que queda fuera de ciclo. Cuánto valor se recupera, en qué plazo, con qué nivel de documentación y a través de qué red de compradores son preguntas con respuestas muy distintas según el canal elegido. El costo de elegir mal no siempre aparece en el balance de inmediato. Pero aparece.