La guerra en el Golfo Pérsico entró en una fase nueva.
Ya no se trata de ataques a bases militares o instalaciones nucleares: el miércoles 18 de marzo, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, del inglés Islamic Revolutionary Guard Corps) lanzó misiles contra Ras Laffan, la ciudad industrial en el noreste de Qatar que, hasta antes de los ataques, albergaba la mayor planta de exportación de gas natural licuado del planeta. QatarEnergy confirmó daños significativos. Los equipos de emergencia fueron desplegados de inmediato y, según el ministro de Energía qatarí, Saad al-Kaabi, la reactivación a plena capacidad podría llevar semanas o meses.
No fue el único blanco de esa jornada. Arabia Saudita reportó ataques contra dos refinerías en Riad y contra la planta de SAMREF en Yanbú, sobre el Mar Rojo. En Kuwait, un dron impactó una unidad de la refinería de Mina Al-Ahmadi —una de las más grandes de Oriente Medio—, provocando un incendio que fue controlado sin víctimas. Doce países árabes e islámicos, reunidos en Riad, emitieron una declaración conjunta pidiendo el cese inmediato de los ataques.
El precio que paga el mundo
Los mercados no esperaron. El barril de crudo Brent cotizaba u$s 111,42, un alza de 3,76% respecto al día anterior. Desde el inicio del conflicto, el 28 de febrero, acumula una suba de alrededor del 50%; en lo que va del año, la ganancia se acerca al 68%. El West Texas Intermediate (WTI) acompañó el movimiento y se ubicaba cerca de u$s 97 por barril al momento de elaboración de esta nota.
En el gas, los números son todavía más abruptos. El índice de referencia asiático de GNL (JKM, del inglés Japan Korea Marker) cotizaba u$s 20,175 por millón de unidades térmicas británicas (MMBtu) al momento de elaboración de esta nota, contra u$s 15,068/MMBtu al inicio del conflicto. Eso representa una suba de alrededor del 34% en tres semanas, y un alza acumulada de aproximadamente 60% desde el 28 de febrero, según datos de la firma de inteligencia de mercados Kpler.
El Estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del petróleo y el GNL que se comercia en el mundo— opera con restricciones severas. Irán ha amenazado la navegación en el corredor y evalúa legislar un peaje obligatorio para los buques que quieran cruzarlo.
El mapa de los activos golpeados
Desde el inicio del conflicto, la guerra tiene dos frentes energéticos simultáneos: los ataques de Israel y Estados Unidos sobre la infraestructura productora de Irán, y la respuesta iraní sobre las instalaciones de sus vecinos del Golfo. Lo que sigue es el registro de los activos afectados en ambas columnas, con especial detalle en las últimas 24 horas.
Ataques de Israel y EE.UU. sobre infraestructura energética iraní
Fecha Instalación Alcance verificado Principios de marzo Depósitos de petróleo en Teherán Incendios; fuego propagado por canales de irrigación ~14 marzo Isla de Kharg Más de 90 objetivos atacados; concentra el 90% de las exportaciones de crudo iraní 18 marzo South Pars / Asaluyeh Cuatro refinerías con daños; incendios; evacuación de trabajadores. Aporta el 78% del gas doméstico iraní, según la Agencia Internacional de Energía (IEA, del inglés International Energy Agency)
Ataques de Irán sobre infraestructura energética del Golfo Pérsico
Fecha Instalación / País Alcance verificado ~2 marzo Ras Tanura, Arabia Saudita (Aramco) Ataque significativo; primera vez que Aramco es blanco directo desde 2019 ~12 marzo Terminales petroleras, Irak y Omán Cierre temporal; dos petroleros incendiados; un marinero muerto ~12 marzo Tanques de combustible, Aeropuerto de Baréin Dron iraní; columna de humo sobre Manama ~12 marzo Instalaciones de almacenamiento, Omán Atacadas en el mismo ciclo que los petroleros ~14-16 marzo Puerto petrolero, Fujairah (EAU) Petrolero alcanzado; instalaciones atacadas en reiteradas ocasiones ~16 marzo Yacimiento Al Hosn, Abu Dabi (EAU) Suspensión temporal de operaciones tras ataque con drones 18 marzo Ras Laffan, Qatar (QatarEnergy) Dos impactos en 12 horas. Daños significativos confirmados por la operadora. Producción de GNL suspendida temporalmente. Reactivación: semanas a meses 18-19 marzo Mina Al-Ahmadi, Kuwait Dron impacta una unidad; incendio menor controlado; sin víctimas 18-19 marzo SAMREF, Yanbú, Arabia Saudita Ataque aéreo; daños mínimos según fuentes sauditas 18-19 marzo Dos refinerías en Riad, Arabia Saudita Atacadas; misiles balísticos interceptados por defensa aérea saudita
En el mar, más de 20 buques reportaron incidentes en el Golfo Pérsico, el Estrecho de Ormuz y el Golfo de Omán desde el inicio de la guerra, según la agencia marítima del Reino Unido.
Lo que esto significa para Argentina
Para Vaca Muerta, el shock tiene dos lecturas que corren en paralelo.
La primera es favorable. Argentina produce hoy 882.200 barriles diarios de petróleo —récord histórico en enero de 2026, con un crecimiento de 16,5% interanual impulsado por la cuenca neuquina, según el Ministerio de Economía— y el crecimiento sostenido de las exportaciones de crudo la posiciona como exportadora neta de hidrocarburos líquidos. Un Brent por encima de u$s 100 mejora directamente la caja de las operadoras que exportan y, según estimaciones de la consultora Economía y Energía, podría significar u$s 3.000 millones adicionales en ventas externas respecto a los valores previos al conflicto.
La segunda lectura es más incómoda. Argentina todavía importa GNL para cubrir los picos de demanda invernal, y ese gas ahora cuesta alrededor del 60% más. El gasoil importado también sube. Dado que el 90% del transporte de carga se mueve por camión, el encarecimiento del combustible se transfiere a los costos de toda la economía. En la industria señalan que cuando quede operativo el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) a fin de año habrá más margen para capitalizar la coyuntura de precios. Por ahora, la capacidad de transporte limita cuánto de esa oportunidad puede convertirse en volumen exportado.
La pregunta que queda abierta
Ras Laffan no es solo el mayor hub de GNL del mundo: es lo que el sector posiciona como el principal competidor de los dos proyectos de GNL que Argentina tiene en marcha. Southern Energy —el consorcio integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG— ya tomó su FID en mayo de 2025 y tiene firmado un contrato de exportación de 2 millones de toneladas anuales (MTPA, del inglés Million Tonnes Per Annum) con la alemana Securing Energy for Europe (SEFE), con entregas a partir de fines de 2027.
El proyecto apunta a una capacidad combinada de 6 MTPA con dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG, del inglés Floating Liquefied Natural Gas) en el Golfo San Matías. En paralelo, el consorcio tripartito de YPF, ENI y XRG —el brazo internacional de inversiones de ADNOC— tiene su FID proyectada para el segundo semestre de este año, con una capacidad objetivo de 12 MTPA y primeras exportaciones previstas para 2030-2031. Con QatarEnergy fuera de servicio por semanas o meses, el hueco en el mercado asiático y europeo es concreto. Y el argumento que Horacio Marín llevó a los bancos en Nueva York la semana pasada acaba de volverse más urgente.
Trump advirtió que respondería si Irán vuelve a atacar Qatar y señaló que Israel no realizará nuevos bombardeos sobre South Pars. Si esa contención se sostiene, los mercados podrían empezar a estabilizarse. Si no, el ministro de Energía qatarí ya fijó el escenario: un colapso total de las exportaciones del Golfo podría llevar el Brent a u$s 150.