Primer contrato de largo plazo para exportar GNL

Histórico: Argentina firmó en Berlín su primer contrato de exportación de GNL a escala global

Southern Energy y la estatal alemana SEFE formalizaron en Berlín un acuerdo de ocho años para la venta de 2 millones de toneladas anuales de gas natural licuado desde el Golfo San Matías. Las entregas arrancan en 2027 y el contrato podría generar más de u$s 7.000 millones en divisas

Julián Guarino
por Julián Guarino 4 Marzo de 2026
4 Marzo de 2026
De pie, Marcos Bulgheroni, Betina Pasquali de Fonseca, Doris Honold, Dr. Egbert Laege. Sentados: Rodolfo Freyre y Frederic Barnaud
De pie, Marcos Bulgheroni, Betina Pasquali de Fonseca, Doris Honold, Dr. Egbert Laege. Sentados: Rodolfo Freyre y Frederic Barnaud

Durante años, Argentina importó el GNL que no podía producir. Con Vaca Muerta, eso cambió.

Este martes, en Berlín, esa historia giró de manera definitiva. Southern Energy S.A. (SESA) y SEFE Securing Energy for Europe formalizaron un Sales and Purchase Agreement para la exportación de 2 millones de toneladas anuales de gas natural licuado durante ocho años, con entregas previstas para fines de 2027. 

Es el primer contrato de largo plazo para exportar GNL desde el país y el primero que SEFE cierra con un proveedor sudamericano.

El volumen comprometido —equivalente a 9 millones de metros cúbicos diarios— representa más del 80% de la capacidad operativa del Hilli Episeyo, el primer buque de licuefacción flotante que SESA instalará frente a la costa de Río Negro. En términos económicos, el acuerdo podría generar ingresos superiores a u$s 7.000 millones a lo largo de su vigencia. El valor final, en todo caso, dependerá de la evolución de los precios internacionales del GNL.

Hilli episeyo
El Hilli episeyo, uno de los dos buques contratados para el acuerdo

Quiénes firmaron, las características del acuerdo

SESA es el consorcio creado específicamente para desarrollar el proyecto Argentina LNG. Lo integran Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%). La combinación no es azarosa: reúne capacidad de producción gasífera, experiencia en infraestructura energética y, con Golar, tecnología de licuefacción flotante ya probada en mercados como Camerún.

Del otro lado de la mesa, SEFE es la empresa energética del gobierno federal alemán. Su historia es, en sí misma, parte del contexto. La compañía nació de la nacionalización de Gazprom Germania en 2022, cuando Berlín intervino para evitar el colapso del suministro tras la invasión rusa de Ucrania. Desde entonces, la firma viene construyendo una cartera de proveedores diversificada, con contratos en Estados Unidos, Qatar y Noruega. Argentina se incorpora ahora a esa lista como el primer socio latinoamericano.

"Nos complace acompañar a la Argentina en su camino para convertirse en un exportador mundial de GNL", señaló Frédéric Barnaud, CCO de SEFE, en declaraciones a la prensa. A su vez, Rodolfo Freyre, Chairman de SESA, destacó que el acuerdo "confirma el posicionamiento de Argentina como nuevo y estratégico proveedor internacional de GNL".

La infraestructura detrás

El corazón técnico del proyecto es el Hilli Episeyo, una planta flotante de licuefacción (FLNG) propiedad de Golar que opera actualmente en Camerún y tiene prevista su llegada al país en 2027. Con una capacidad de 2,45 mtpa, será la primera unidad de este tipo en Argentina. En paralelo, el MKII —un segundo buque actualmente en reconversión en un astillero chino— se incorporaría en 2028, aportando 3,5 mtpa adicionales de capacidad. Con ambas unidades operativas, SESA alcanzaría una producción conjunta de 6 millones de toneladas anuales de GNL.

Las dos plantas flotantes operarán en el Golfo San Matías, frente a las costas de Río Negro. Para garantizar el abastecimiento durante todo el año, el consorcio construirá un gasoducto de 36 pulgadas y casi 500 kilómetros que conectará la cuenca neuquina con el litoral atlántico. El financiamiento de esa obra —estimado en torno a los u$s 1.000 millones— se negocia en este momento con un grupo de bancos internacionales, entre los que figuran, según información sectorial, JPMorgan Chase, Citigroup y Banco Santander.

El MKII de Golar, en proceso de conversión
El MKII de Golar, en proceso de conversión

Los números del proyecto

La inversión comprometida por SESA supera los u$s 3.200 millones en la primera fase (2024-2031) y se aproxima a los u$s 2.800 millones en la segunda (2032-2035). A lo largo de dos décadas de operación, la inversión acumulada en toda la cadena de valor superaría los u$s 15.000 millones. Las exportaciones proyectadas entre 2027 y 2035 podrían alcanzar más de u$s 20.000 millones, una cifra que el propio consorcio reconoce como dependiente de los precios internacionales.

En ese marco, el proyecto implica un cambio estructural en la matriz exportadora argentina. El sector de petróleo y gas ya se ubicó en 2025 entre los principales generadores de divisas del país. Con el GNL sumándose al crudo de Vaca Muerta, las proyecciones del mercado para 2026 estiman exportaciones energéticas superiores a los u$s 14.000 millones.

Las instalaciones de Seatrium, en Singapur, por donde pasará el Hilli Episeyo
Las instalaciones de Seatrium, en Singapur, por donde pasará el Hilli Episeyo

El contexto europeo

El acuerdo no se explica sin la crisis energética que sacudió a Europa en los últimos años. La interrupción del suministro ruso post-invasión de Ucrania dejó a Alemania —que antes de 2022 obtenía más de la mitad de su gas de Moscú— en una posición de alta vulnerabilidad. SEFE, construida sobre esa crisis, viene tejiendo desde entonces una red de contratos de largo plazo para diversificar el abastecimiento. Sin embargo, el dato no es menor: la empresa prevé dar por terminado su último contrato heredado con Rusia a principios de 2027, exactamente cuando el Hilli Episeyo comenzará a producir en el Golfo San Matías.

En cuanto al destino de los volúmenes, el comunicado oficial de SEFE indica que el GNL será distribuido dentro de su cartera global, con Turquía mencionada como mercado de destino para contribuir a su seguridad energética de largo plazo.

Para el shale argentino, la simetría es igualmente significativa. El país que durante más de una década dependió de importaciones de GNL para cubrir sus picos de demanda invernal despacha ahora sus primeros compromisos de exportación de largo plazo. Vaca Muerta empieza a mostrar su potencial gasífero donde más importa: en los contratos.

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