Plan Gas: el Gobierno marcó el cronograma para desactivarlo, con salida voluntaria desde 2027 y un paso del off-taker estatal a contratos privados

El coordinador Daniel González anunció que productores y generadores empezarán a desvincularse del Plan Gas a partir del año próximo, en migración hacia contratos plurianuales directos. El esquema, sancionado por el Decreto 892/2020 y extendido por la Resolución SE 600/2024 hasta 2028, dejará de operar como el "corset" que hoy bloquea el funcionamiento pleno del mercado spot eléctrico

por Lucía Martínez

TotalEnergies es uno de los principales productores de gas de la Argentina. Aquí, en Aguada Pichana Este

Daniel González, secretario de Coordinación de Energía y Minería del Ministerio de Economía, fijó el cronograma para desactivar el Plan Gas a partir del año próximo. "Nuestra idea es que el Plan Gas se termine. En 2020 se necesitaba, ahora no se necesita más. El gas en Vaca Muerta es eficiente en su desarrollo", afirmó.

El esquema, sancionado por el Decreto 892/2020 y extendido formalmente hasta 2028 por la Resolución SE 600/2024, comenzaría a quedar atrás de manera voluntaria y gradual, respetando los contratos vigentes. La salida no es por derogación sino por migración: las productoras dejarían de renovar contratos con el Estado y pasarían a vender directamente a generadores, distribuidoras e industrias en el mercado privado.

El argumento técnico que el Gobierno expuso para justificar el desarme es la dependencia cruzada entre los dos mercados: el gas comprometido en el Plan Gas bloquea el funcionamiento pleno del mercado spot eléctrico. "Gas hay, pero prácticamente todo el gas está contratado por el Plan Gas y entonces el generador no tiene gas disponible por la existencia del programa", dijo González en el evento. El anuncio lo hizo durante un evento de Moody's.

La mecánica del desarme: del off-taker único a los contratos privados

El Plan Gas se diseñó en 2020 cuando la producción gasífera nacional venía cayendo y Argentina importaba volúmenes crecientes a precios internacionales más altos. 

El esquema garantizaba a las productoras un volumen de compra asegurado, contratos plurianuales y un precio mínimo subsidiado, con CAMMESA y ENARSA como off-takers únicos del Estado. La Resolución SE 600/2024 amplió el cronograma del Plan Gas IV hasta 2028 y fijó la curva de volúmenes y precios para esa ventana.

El núcleo operativo del desarme está en el “switch” del off-taker

Hoy casi toda la producción de gas de Vaca Muerta está comprometida bajo contratos privados directos con CAMMESA y ENARSA como compradores únicos del Estado Nacional. 

La salida que González describió implica que productoras y generadoras migren a contratos privados directos de largo plazo con industrias, distribuidoras y generadores eléctricos, sin pasar por el Estado como intermediario. "Productores y generadores van a empezar a salir voluntariamente del Plan Gas porque comenzarán a contratar a largo plazo. Gradualmente va a ir sucediendo solo", planteó el funcionario.

La lógica que el Gobierno propone es contractual antes que normativa. No hay decreto que cancele el Plan Gas: cada productora calcula su propia curva de costos, su exposición a precios spot y la rentabilidad de pasar al circuito privado. La velocidad del desarme depende de cuántas decidan que la salida les rinde más que la permanencia bajo precio mínimo asegurado. Las generadoras térmicas, principales demandantes en el mercado spot, hoy no pueden adquirir combustible fuera del marco subsidiado mientras los volúmenes están comprometidos con el off-taker estatal: el desbloqueo gasífero es la precondición para que el spot eléctrico opere con oferta efectiva.

La salida que González describió implica que productoras y generadoras migren a contratos privados directos de largo plazo con industrias, distribuidoras y generadores eléctricos, sin pasar por el Estado como intermediario. "Productores y generadores van a empezar a salir voluntariamente del Plan Gas porque comenzarán a contratar a largo plazo. Gradualmente va a ir sucediendo solo", planteó el funcionario.

González también mencionó que el Gobierno comparó costos entre proyectos públicos y privados de transporte de gas. "El gasoducto del Perito Moreno costó el doble por metro cúbico que el que está construyendo Pan American para GNL. El privado minimiza el costo", afirmó. La comparativa funciona como argumento político sobre el retiro del Estado de la obra pública energética, una línea que el funcionario sostuvo durante todo el evento.

Cartera de exportación y mercado spot eléctrico

La consecuencia operativa del desarme excede a la política tarifaria. 

Buena parte de la producción gasífera que hoy está atada al Plan Gas es “locked-in”, que no puede destinarse a contratos plurianuales con Southern Energy para abastecer al Hilli Episeyo, al proyecto Argentina LNG que avanza con Eni y XRG, ni a la cartera exportadora a Chile y Brasil que las productoras han empezado a desarrollar bajo el régimen de autoimportación.

El gobierno extendió en paralelo los plazos de las autorizaciones de exportación de gas, una medida complementaria que habilita contratos plurianuales aguas afuera del mercado doméstico. 

La combinación es de manual: oferta que sale del corset del off-taker estatal + autorizaciones que permiten comprometer volúmenes a largo plazo con contrapartes externas + infraestructura midstream que se construye con capital privado. El switch off-taker es la pieza que faltaba para que el ciclo de offtake plurianual destrabe.

La pregunta abierta es cuál es el ritmo. González habló de "año próximo" y de salida gradual; no fijó cuotas ni mecanismos de transición. La Resolución SE 600/2024 mantiene vigente el cronograma del Plan Gas IV hasta 2028 y las productoras tienen tres temporadas invernales de precio mínimo asegurado por delante. La decisión individual de cada operadora dependerá de la diferencia entre el precio Plan Gas y el precio que ofrezcan las contrapartes privadas, una brecha que en condiciones de Brent bajo y Henry Hub volátil no siempre es favorable a la salida.

El desarme del Plan Gas no es un acto único sino una secuencia de tres años en los que cada productora reescribe su contrato con el resto del sistema. Si productores como YPF, Tecpetrol, Pan American Energy, Pampa Energía, Vista Energy, TotalEnergies y Pluspetrol migran masivamente a contratos privados, el Estado deja de operar como intermediario en el segmento que define el costo de la generación térmica argentina. El mercado spot eléctrico, que hoy no encuentra oferta gasífera disponible, recibiría los volúmenes que el Plan Gas hoy aparta.