El área Restinga Alí, en la Cuenca del Golfo San Jorge, registra una producción de 51 metros cúbicos diarios de crudo, unos 10.700 barriles por día, que significa un 50% de incremento después de la reversión acordada entre el Gobierno del Chubut e YPF.
Tras la petrolera para enfocarse en Vaca Muerta, la operación transitoria la tomó Petrominera Chubut, la estatal-provincial chubutense, que llevó adelante un plan de reactivación junto a la empresa COPESA. Los resultados se conocieron tras una recorrida la semana pasada que encabezó el presidente de Petrominera, Héctor Millar; también estuvieron el ministro de Hidrocarburos, Federico Ponce, el director ejecutivo de COPESA, Leonardo Pichintiniz, y el titular del sindicato petrolero y diputado nacional, Jorge Ávila.
Restinga Alí formó parte del Plan Andes para el desprendimiento de áreas maduras que YPF impulsó desde 2024 -el mismo que derivó en la venta de Manantiales Behr a PECOM-. A diferencia de otras operaciones en el mercado, Restinga Alí fue devuelta directamente a la provincia, que debió resolverlo con sus propios instrumentos.
Pozos parados, infraestructura deteriorada
La reactivación implicó intervenir pozos que permanecían inactivos mediante equipos de pulling y workover, recuperar fluidos remanentes con técnicas especiales y reemplazar el calentador de la planta de procesamiento, además de adecuar ductos principales. El yacimiento acumulaba postergaciones de mantenimiento que, según los directivos, explicaban gran parte de la caída productiva previa a la reversión.
"Los resultados demuestran la viabilidad técnica y económica de los campos maduros de la Cuenca cuando se invierte y se aplican los métodos adecuados", dijo Millar durante la recorrida.
Con la producción estabilizada, el próximo paso que deberá dar Petrominera es la convocatoria fue publicada en el Boletín Oficial y prevé la venta de pliegos, a un valor de u$s 10.000, hasta el 31 de agosto, fecha en que también se realizará la apertura de ofertas en la sede de la empresa estatal en Comodoro Rivadavia.
Por su escala, el bloque podría resultar atractivo para empresas de menor porte o firmas de servicios interesadas en dar el salto hacia la operación de áreas hidrocarburíferas.