El relato dominante de la industria argentina de los últimos años transcurre casi por completo dentro de Vaca Muerta, donde se concentran la inversión, los anuncios de infraestructura de exportación y la atención del mercado de capitales internacional.
En paralelo, sin embargo, una camada de operadores nació o se reconfiguró tomando los activos convencionales y maduros que YPF resolvió desprenderse en el marco del Plan Andes, su programa de desinversión para focalizarse en el no convencional.
Quintana Energy es uno de los casos más expresivos de esa segunda película: una compañía fundada por ingenieros en petróleo del ITBA que en 4 años pasó de un único activo aislado en Santa Cruz a una cartera de yacimientos distribuidos entre la Cuenca Neuquina y la del Golfo San Jorge.
En un panel del Shale24-Santander Energy Summit dedicado a la producción y a los campos maduros, su presidente y CEO, Carlos Gilardone, expuso la mecánica con la que la firma convirtió en rentables yacimientos que sus antiguos dueños registraban como pérdida. La receta combina 4 vectores que recorren cada una de sus respuestas: comprar reservas a precio de activo agotado, reducir costos de manera agresiva, internalizar la operación con personal propio y, en la última etapa, cruzar la frontera del no convencional hacia Mendoza. El hilo conductor es una disciplina de gestión calibrada para un escenario de precios normalizado, no para el pico que la industria vivió como excepción. A continuación, las 10 definiciones que ordenan esa estrategia, con el contexto técnico y de negocio de cada una.
Adquirir lo que no era rentable y darlo vuelta
1. El récord operativo que mide cuatro años de gestión. El número que Gilardone eligió para abrir condensa toda la curva de la compañía: el activo que compraron producía 120 barriles diarios y hoy marca un récord muy por encima de esa base. "Ayer rompimos un récord: produjimos 24.800 barriles", afirmó. La magnitud del salto, más de doscientas veces el volumen inicial, no provino de un único yacimiento sino de la suma de adquisiciones encadenadas y de trabajo de recuperación sobre campos que otros consideraban terminados. Es el dato que la compañía exhibe para discutir el prejuicio de que el convencional argentino solo puede declinar.
2. El origen fue un all-in con financiamiento de Trafigura. La historia arranca en 2021, en plena salida de la pandemia, cuando el dueño anterior decidió abandonar el país y su proyecto. Un grupo de egresados del ITBA, todos ingenieros en petróleo, apostó su capital personal para quedarse con la empresa. "Decidimos hacer all-in con todo lo que teníamos", recordó Gilardone. El esquema financiero combinó el aporte de la trader Trafigura con capital propio destinado a infraestructura, porque el yacimiento de Santa Cruz no tenía instalaciones. Con ese capital perforaron 6 pozos, los 6 exitosos, e incorporaron reservas. Ese primer golpe de caja fijó el método que repetirían después: financiamiento de un socio comercial donde el sistema bancario no llegaba.
3. La tesis de compra que definió qué activos del Plan Andes valían la pena. Cuando YPF lanzó su proceso de venta de áreas, con el Santander como banco asesor, Quintana no compró por oportunismo sino con una tesis técnica explícita. Puso a una de sus empresas, especializada en ingeniería de subsuelo, a estudiar cada yacimiento en oferta. El problema de fondo era que esos activos figuraban con cero reservas, no por geología sino por economía: a la estructura del operador anterior, no cerraban. "Buscamos activos que pudiéramos dar vuelta y, de esa manera, incorporar reservas", explicó. El segundo filtro fue el upside: que el negocio se acoplara a la Argentina que se abría a la exportación. Esa doble condición, reservas recuperables más potencial de crecimiento, separó las áreas que tomó de las que dejó pasar.
4. El gas estacional como activo financiero y su efecto sobre los líquidos. En Estación Fernández Oro, Quintana montó un esquema de almacenamiento subterráneo que aprovecha la posición del yacimiento frente a la cuenca. La lógica es financiera además de técnica: reinyectan gas cuando sobra y vale poco, en verano, para producirlo en invierno, cuando la demanda y el precio suben. En la campaña anterior reinyectaron unos 800.000 m³ que comenzaron a producir desde el 1 de junio. El beneficio adicional, menos evidente, está en los líquidos. "Reinyecto un gas seco que, cuando entra al reservorio, se enriquece", detalló: inyecta una corriente con 91% de metano y recupera una con 85%, y esa diferencia se traduce en producción de líquidos en planta. Es un caso de manual de cómo un yacimiento maduro puede capturar valor del propio diferencial estacional del mercado de gas.
5. El Portón y el balance 50/50 entre gas y petróleo. En el bloque El Portón, parte del paquete Mendoza Sur, Quintana volvió a aplicar la reinyección de gas, esta vez sobre yacimientos que ya se habían desarrollado bajo mantenimiento de presión y que tienen una posición estratégica respecto del hub norte de Vaca Muerta. Gilardone reivindicó el conocimiento previo del equipo sobre esas áreas, donde su socio Gustavo Naves trabajó durante años. El conjunto le da a la compañía un perfil que describió como "prácticamente 50% de gas y 50% de petróleo", una diversificación que reduce la exposición a la volatilidad de un solo producto.
Costos, tecnología y el cruce a Vaca Muerta
6. Cañadón León, el yacimiento gigante y el caso más difícil de la cartera. La adquisición más reciente, cerrada en diciembre con la provincia de Santa Cruz, es también la de mayor complejidad. Cañadón León y Cañadón Seco suman más de 70 años de historia y volúmenes in place que Gilardone comparó directamente con Cerro Dragón, el yacimiento emblema de la Cuenca del Golfo San Jorge. Son campos con enorme petróleo original, donde el desafío no es encontrar el recurso sino extraerlo de manera rentable tras décadas de explotación. "Es el hueso más duro de roer", reconoció. La elección de un activo de esa dificultad, en lugar de uno más sencillo, muestra el apetito de la compañía por casos donde la mejora de gestión tiene más recorrido.
7. La disciplina de costos como condición de supervivencia. El eje del modelo de Quintana es la mejora de la eficiencia operativa sobre cada activo que toma, una variable que en los campos maduros decide si el yacimiento cierra o no. En sus tres takeovers de 2025 la compañía aplicó la misma lógica de compresión de gastos. La clave del razonamiento es la referencia de precio que eligió: "No nos engolosinamos con esta luna de miel que tuvimos con los precios altos", advirtió, fijando sus proyecciones sobre un escenario de crudo normalizado. La disciplina, en su lectura, no es una virtud coyuntural sino la condición para sobrevivir cuando el precio vuelve a su nivel de largo plazo.
8. El "mameluco": operar con gente propia como palanca de gestión. Una de las decisiones estructurales de Quintana es internalizar la operación y el mantenimiento en lugar de tercerizarlos. Gilardone lo resumió en una imagen concreta del campo: salvo los equipos de torre, prácticamente toda la actividad la ejecuta personal propio. "El 100% de las operaciones las vas a ver con el mameluco de Quintana", graficó. La justificación es a la vez de costo y de capacidad técnica: "Lo hacemos nosotros porque sabemos cómo hacerlo". En un negocio donde buena parte del gasto se va en servicios contratados, asumir esas tareas con cuadros propios es uno de los mecanismos centrales del modelo de la compañía.
9. Tecnología sí, pero con el conocimiento del subsuelo como prioridad. Quintana digitalizó su operación de manera intensiva: tiene el 100% de sus cerca de 3.000 pozos telesupervisados y un 85% telecomandable, con drones y salas de control que, integrados a su equipo de seguridad patrimonial, redujeron un 90% los robos. El problema no era menor: en Santa Cruz, el robo de cables de cobre paraliza pozos y desencadena trabajos no programados. Aun así, Gilardone fijó una jerarquía que diferencia su mirada de la del no convencional: "La mayor tecnología es el conocimiento del subsuelo". La inteligencia artificial, en su planteo, es una herramienta al servicio de los mejores ingenieros de reservorio y de producción, no un sustituto de la ingeniería clásica del petróleo.
10. El salto a Vaca Muerta en Mendoza, un cambio de escala. El movimiento más ambicioso es el cruce al no convencional sobre la "lengua mendocina" de Vaca Muerta, que se extiende desde Río Negro hasta Malargüe. Gilardone recordó que la provincia revirtió su antigua posición contraria al fracking al ver el resultado neuquino, y que ese giro abrió la puerta. Junto a su socio, y con una reducción de regalías provincial como incentivo a cambio de explorar y desarrollar, Quintana encara la formación en Cañadón Amarillo y los bloques de los Chihuidos, donde ya había resultados en pozos verticales. El plan exploratorio inmediato prevé que YPF perfore 3 pozos y Quintana otros 2, con ramas laterales de 2.500 metros, y un capex anual total de u$s 80 millones. "Ahora pasamos directamente a jugar la Champions", definió, describiendo el cambio como una revolución interna que la compañía tuvo que ejecutar en muy poco tiempo, adelantando a este año compromisos que tenía para el próximo.
El cierre de Gilardone apuntó al financiamiento, el cuello de botella que atraviesa a toda la camada de operadores convencionales. Recordó que la Argentina "no tiene un mercado de capitales para el oil and gas" capaz de digerir el riesgo petrolero, lo que explica por qué una trader como Trafigura cumplió en su momento el rol que debería haber tenido el sistema bancario.
Su lectura es que esa etapa cambió: "Es el momento de los bancos". Reivindicó el valor del convencional frente al deslumbramiento con Vaca Muerta, recordando cuando la compañía "era el patito feo", y proyectó un horizonte de fuerte reinversión de su flujo. También marcó oportunidades en midstream, impulsadas por el crecimiento de TGS, y cerró con una imagen sobre la ventaja geográfica del recurso: "Si hubiera estado del otro lado de la cordillera, con el mercado de capitales de Chile, serían Arabia Saudita". Sus definiciones formaron parte del panel de upstream convencional del summit, que reunió también a Venoil Energía y Petróleos Sudamericanos.