La compañía noruega DLS Archer ha concretado la venta de sus operaciones de workover y pulling en la Cuenca del Golfo San Jorge, abarcando las provincias de Chubut y Santa Cruz, como parte de un reordenamiento estratégico que prioriza el desarrollo no convencional en Vaca Muerta.
La transacción involucró la transferencia de 12 equipos de workover, 12 unidades de pulling y aproximadamente 750 trabajadores, quienes continuarán sus funciones bajo un nuevo grupo empresario con fuerte presencia regional.
Esta operación garantiza la continuidad de las actividades en los campos maduros de la cuenca, caracterizada por un declive productivo natural y una presión creciente sobre los costos operativos.La decisión responde a la creciente centralidad de Vaca Muerta en el panorama energético argentino, donde se concentra el mayor volumen de inversiones, actividad y proyecciones de crecimiento.
Archer ha redirigido sus recursos técnicos, humanos y financieros hacia el segmento shale, que demanda mayor especialización, tecnología avanzada y eficiencia operativa.
Gerardo Molinaro, vicepresidente de Land Drilling de la compañía para la región, manifestó: “Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todos los colaboradores que han demostrado una performance operativa excepcional a lo largo de los años, basada en la seguridad, la excelencia y la mejora continua. Estamos convencidos de que esta transición será positiva para su desarrollo bajo un nuevo grupo accionista con una sólida presencia en la región. También agradecemos a nuestros clientes y líderes sindicales, quienes nos han acompañado en este camino”.
Tras la desinversión, DLS Archer ha fortalecido su posicionamiento en Vaca Muerta mediante la obtención de contratos estratégicos en el shale, incluyendo un acuerdo de relevancia con YPF, principal operadora del país. Esta vinculación consolida su rol en los proyectos que impulsan actualmente la producción de hidrocarburos en Argentina.
La empresa mantiene presencia en otros desarrollos de frontera, tales como el área Palermo Aike en Santa Cruz y proyectos de perforación profunda exploratoria, donde aplica conocimientos adquiridos en el no convencional. No obstante, el eje principal de su estrategia en el país queda claramente orientado hacia Vaca Muerta.
Esta movida refleja una tendencia observable en la industria: la reasignación de capacidades hacia el segmento de mayor potencial de crecimiento, en un contexto donde el desarrollo convencional enfrenta desafíos estructurales, mientras el no convencional se posiciona como motor de la expansión energética nacional.

