El Comité Evaluador de Proyectos del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) aprobó el ingreso del Gasoducto San Matías, la infraestructura de transporte que abastecerá al proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) que impulsa Southern Energy S.A. (SESA).
La obra demandará una inversión de u$s 1.300 millones y permitirá transportar 27 millones de metros cúbicos diarios (MMm³/d) de gas natural desde Tratayén, en Neuquén, hasta el Golfo San Matías, en Río Negro. El anuncio lo formuló el ministro de Economía, Luis Caputo, a través de su cuenta oficial en la red social X.
La aprobación del ducto integró una jornada doble del Comité, que también habilitó una nueva etapa del proyecto de litio Sal de Oro, de Posco, de Corea del Sur, en Salta y Catamarca.
El dato regulatorio relevante es que San Matías se convierte en la segunda pieza del proyecto SESA en acceder al régimen. Las unidades flotantes de licuefacción (FLNG, por sus siglas en inglés) habían ingresado en julio de 2025 mediante la Resolución 559/2025, en lo que fue el primer emprendimiento de GNL de escala exportadora aprobado bajo el esquema.
Con la incorporación del transporte, los dos eslabones de la cadena, la licuefacción sobre la costa y el gasoducto que la alimenta, quedan amparados por los beneficios del RIGI: estabilidad fiscal y regulatoria por 30 años, eliminación de retenciones a las exportaciones, exención del IVA para las inversiones de capital y supresión de aranceles a la importación de bienes.
La traza ya tiene contratista y proveedores definidos. La obra civil fue adjudicada a la unión transitoria de empresas que integran la constructora Víctor Contreras, de la Argentina, y Sicim, de Italia, mientras que los caños fueron asignados en enero a Welspun, de la India. El proyecto contempla además una planta compresora intermedia en el kilómetro 80, en territorio rionegrino, equipada con turbinas de Baker Hughes.
El gasoducto será desarrollado por San Matías Pipeline, la sociedad de propósito específico cuya composición accionaria replica la de SESA: Pan American Energy con el 30%, YPF con el 25%, Pampa Energía con el 20%, Harbour Energy con el 15% y Golar LNG con el 10%. La iniciativa cuenta con respaldo provincial: la Legislatura de Río Negro ratificó a comienzos de mayo el acta acuerdo entre la provincia, SESA y San Matías Pipeline.
La intensidad de capital de una traza dedicada
Sobre los 471 kilómetros de extensión y las 36 pulgadas de diámetro del trazado, el ducto arroja un costo de unos u$s 2,76 millones por kilómetro, según cálculo de Shale24 sobre las cifras oficiales presentadas ante el régimen.
Medido contra su capacidad de transporte, la inversión equivale a alrededor de u$s 48 millones por cada MMm³/d instalado.
El contraste con el antecedente más cercano es ilustrativo. La ampliación del Gasoducto Perito Moreno que ejecuta Transportadora de Gas del Sur (TGS), también aprobada por el Comité RIGI en abril, supone una inversión de u$s 700 millones para sumar 14 MMm³/d de capacidad incremental. Eso ubica a esa obra en torno a los u$s 50 millones por MMm³/d, una cifra unitaria muy próxima a la de San Matías.
La convergencia es elocuente porque la naturaleza de las dos obras difiere de raíz: el Perito Moreno consigue su capacidad adicional sobre todo por compresión (tres plantas compresoras y unos 30 kilómetros de caños de 30 pulgadas sobre traza existente), con una tarifa regulada de u$s 0,69 por millón de BTU, mientras que San Matías es una línea nueva, íntegra y reservada en forma exclusiva a la exportación.
Que un tendido construido desde cero alcance un costo unitario por capacidad comparable al de una expansión por compresión informa sobre dos variables: la eficiencia de escala del diámetro elegido y el carácter comercial del activo. A diferencia del Perito Moreno, que vuelca su capacidad al cuadro tarifario regulado, San Matías no compite por tarifa de transporte: es un transporte 100% dedicado a la exportación, contratado por un único cargador, el propio consorcio SESA. Esa condición es la que habilita que el gasoducto califique como proyecto RIGI autónomo y no como accesorio de los buques.
Qué destraba la aprobación
El aval regulatorio del transporte despeja una de las condiciones que faltaban para el conjunto del proyecto. El primer buque, el Hilli Episeyo, tiene prevista su entrada en operación hacia fines de 2027, con una capacidad de 2,45 millones de toneladas anuales; el segundo, el MKII, llevaría la capacidad a cerca de 6 millones de toneladas anuales. SESA ya cerró su primer contrato de largo plazo, con SEFE, de Alemania, por 2 millones de toneladas anuales durante ocho años.
El movimiento se inscribe en una ola de inversión en transporte orientada a monetizar el excedente de Vaca Muerta. Según Rystad Energy, la producción de gas argentino superará la demanda interna en 2026, lo que acelera los proyectos de exportación de GNL como vía para colocar ese sobrante. San Matías es la pieza terrestre de esa ecuación para el primer proyecto exportador de escala comercial del país, distinto del gasoducto troncal de mayor diámetro que YPF proyecta para las fases posteriores de Argentina LNG.
Está previsto que las obras del ducto se desarrollen entre 2026 y 2028. Resta conocer el número de la resolución que formalice el ingreso al régimen una vez publicada en el Boletín Oficial.