En el primer trimestre de 2026, Argentina despachó 50.000 toneladas de GLP con destino a India, más del doble de las 22.000 toneladas enviadas durante todo el año anterior, según datos de Vortexa.
El número es llamativo, pero la lectura más importante está en el desglose: unas 39.000 de esas toneladas salieron del puerto de Bahía Blanca antes del 28 de febrero, cuando las fuerzas de Estados Unidos e Israel iniciaron operaciones militares contra Irán y el tránsito por el Estrecho de Ormuz quedó comprometido. Las 11.000 restantes se cargaron el 5 de marzo, con el conflicto ya activo.
Argus consigna que los cargamentos fueron muy probablemente adquiridos antes de que estallara la guerra, dado que Argentina típicamente vende con entre 15 y 45 días de anticipación al cargamento. India no compró GLP argentino porque no tenía alternativa, sino porque ya había decidido comprarlo.
La alianza detrás de los cargamentos
Los 50.000 toneladas de GLP son también la capa más visible de una relación bilateral en construcción. India y Argentina alcanzaron un intercambio comercial de u$s 6.340 millones entre enero y noviembre de 2025, con India como quinto socio comercial de Argentina.
El vínculo energético tiene varias capas: acuerdos de colaboración entre ONGC Videsh e YPF en hidrocarburos, la presencia de la estatal india Khanij Bidesh India Ltd. (KABIL) explorando bloques de litio en territorio argentino, y el proyecto Argentina LNG -liderado por YPF junto a ENI y XRG- con India entre los mercados de destino naturales para la producción futura de GNL desde Vaca Muerta.
Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, visitó India en dos oportunidades durante 2025 y se reunió con el ministro de Petróleo y Gas Hardeep Puri en varias ocasiones, según confirmó el embajador argentino en Nueva Delhi, Mariano Agustín Cousiño.
“Argentina tiene reservas de gas significativas”, subrayó Cousiño. “El presidente de nuestra compañía nacional de petróleo y gas visitó el país dos veces el año pasado y se reunió con el ministro Puri en varias oportunidades”, señaló.
Un mercado que no existía en 2024
Antes de 2024 no hubo un solo embarque de Argentina a India, de acuerdo con Vortexa. El corredor es nuevo y su apertura no se explica por la geopolítica sino por la infraestructura.
El disparador concreto fue el arranque del Nuevo Tren de Fraccionamiento de Compañía Mega en la Planta Fraccionadora de Bahía Blanca, puesto en marcha en enero de 2026. Las obras, iniciadas en noviembre de 2023, llevaron la capacidad de producción de C3+ -propano, butano y gasolina natural- de 4.700 toneladas diarias a 5.600 toneladas diarias. Ese incremento de 900 t/d, sin destino doméstico adicional, fue el volumen que abrió la ventana exportable hacia Asia del Sur.
Mega es el único operador en Argentina con un poliducto dedicado al transporte de líquidos del gas natural, que corre unos 600 kilómetros desde la Cuenca Neuquina hasta el puerto de Bahía Blanca. Procesa actualmente cerca del 40% del gas de la cuenca y es el principal exportador argentino de GLP. Sus accionistas son YPF (38%), Petrobras (34%) y Dow (28%).
El plan RIGI y la segunda velocidad
El nuevo tren es sólo la primera velocidad de una expansión en tres etapas. El 18 de marzo de 2026, Compañía Mega presentó ante el Gobierno nacional una solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) por u$s 360 millones, dentro de un plan integral 2023–2028 que totaliza u$s 650 millones.
La expansión incorporará más de 500.000 toneladas anuales adicionales de líquidos del gas natural, con un aumento del 27% en la producción total de la compañía. Del volumen incremental, el 80% irá a exportación -fundamentalmente GLP y gasolina natural- y el 20% al mercado interno como etano para la petroquímica. Una vez concluidas las obras, la capacidad total de Mega superará los 2,5 millones de toneladas por año.
“El nuevo plan de inversiones reafirma la solidez de nuestra estrategia y el respaldo de nuestros accionistas”, afirmó Tomás Córdoba, CEO de la compañía. “Nos permite ampliar infraestructura clave para transformar el potencial de Vaca Muerta en desarrollo energético concreto y generación de divisas”, añadió-
Las obras abarcan cuatro provincias: nuevas plantas de rebombeo en General Roca (Río Negro) y La Adela (La Pampa), instalaciones de acondicionamiento en la Planta Separadora Loma La Lata (Neuquén) y adecuaciones en la fraccionadora de Bahía Blanca.
TGS y la tercera velocidad
La tercera velocidad la marca Transportadora de Gas del Sur (TGS), que anunció en la Argentina Week de Nueva York, también en marzo de 2026, el Proyecto NGLs, la mayor iniciativa de procesamiento de líquidos de gas natural de la historia argentina. La inversión estimada asciende a u$s 3.000 millones e incluye la ampliación de la planta de Tratayén (Neuquén), la construcción de un poliducto de 573 kilómetros hasta Bahía Blanca, una planta de fraccionamiento con capacidad de 2,7 millones de toneladas por año y una nueva terminal de exportación en el polo petroquímico.
TGS proyecta exportaciones adicionales por más de u$s 1.200 millones anuales, con financiamiento mixto entre crédito de proyecto, emisiones de bonos y créditos de exportación. La iniciativa busca también acogerse al RIGI y avanza hacia su decisión final de inversión (DFI).
La urgencia del otro lado del océano
India importa alrededor del 62–65% de su consumo de GLP, y más del 90% de esas importaciones llegaba del Golfo Pérsico vía el Estrecho de Ormuz, según datos de la Célula de Planificación y Análisis del Petróleo (PPAC, Petroleum Planning and Analysis Cell) de la India citados por Business Standard. Las magnitudes son elocuentes: en enero de 2026, la producción doméstica alcanzó 1,16 millones de toneladas mensuales frente a una importación de 2,19 millones de toneladas necesarias para cubrir la demanda. El país tiene unos 332 millones de consumidores activos de gas licuado.
Cuando el conflicto interrumpió el tránsito por Ormuz, las importaciones de GLP indias cayeron más del 45% en marzo, de 2,04 millones de toneladas en febrero a 1,12 millones. La vulnerabilidad estructural es mayor aún: la capacidad total de almacenamiento de GLP en India asciende a aproximadamente 1,2 millones de toneladas -apenas 15 días de demanda nacional-, y las plantas de envasado mantienen en promedio sólo seis días de existencias, según el informe de perfil de GLP de la PPAC.
El 8 de marzo, el gobierno indio ordenó a las refinerías y complejos petroquímicos maximizar la producción de GLP desviando corrientes de propano, butano, propileno y butenos. Al día siguiente activó la Ley de Artículos Esenciales para emitir una Orden de Control de Gas Natural. La producción doméstica aumentó alrededor del 25%.
El GLP que zarpa desde Bahía Blanca es hoy la prueba de fuego de esa relación entre India y Argentina. Con la infraestructura de Mega y TGS en marcha, lo que en 2026 son 50.000 toneladas podría convertirse en una fracción relevante del déficit estructural de India. El Estrecho de Ormuz lo aceleró. Vaca Muerta lo hace posible.