Ignacio Costa habló desde una sala prestada en el consulado argentino en Nueva York. Detrás suyo, el ruido de la Argentina Week. Afuera, un mercado energético global en llamas por la guerra en Medio Oriente.
Y en ese contexto, el gerente general de Rio Tinto Lithium Argentina eligió una frase que no pasa desapercibida para ningún analista de inversiones: Argentina, dijo, es hoy un país con "hipótesis de conflicto nula".
La declaración no es un eslogan de campaña de inversión. Viene de un ejecutivo que maneja operaciones en 35 países, con más de 60.000 empleados a nivel global, en una semana en que el Estrecho de Ormuz está paralizado, el precio del Brent volvió a superar los u$s 100 y los mercados de todo el mundo ajustan sus modelos de riesgo geopolítico en tiempo real.
El RIGI como punto de inflexión
Rio Tinto se había ido de Argentina en los años 90, cuando vendió Borax, una mina que operaba en el país. Volvió hace unos años con el proyecto Rincón, en la Puna salteña. Y Costa no dejó margen para interpretaciones sobre qué empujó esa decisión: "El RIGI fue una causa principal y fundamental para que Rio Tinto vuelva a invertir en Argentina".
Rincón fue el primer proyecto en obtener aprobación bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con una inversión total de u$s 2.800 millones.
Esta semana, en el marco de la Argentina Week, la compañía anunció un paquete de financiamiento internacional de u$s 1.175 millones —con participación del IFC, BID Invest, Export Finance Australia y el banco japonés JBIC— y confirmó el primer embarque comercial de carbonato de litio desde Rincón: 200 toneladas en diez contenedores con destino a Shanghai.
Con ese despacho, la firma se convierte en la única productora de litio del país con exportación activa en las tres provincias del noroeste argentino: Catamarca, Jujuy y ahora Salta.
El compromiso total de la compañía en Argentina, según Costa, asciende a u$s 3.000 millones hasta 2028 y abarca el conjunto de sus activos locales. No es un anuncio de intención: la plata ya está entrando.
Geopolítica como argumento de venta
Lo que le da a las declaraciones de Costa un peso particular es el momento en que se producen. En la semana en que el mundo energético debate si el Estrecho de Ormuz va a reabrir y cuándo, la variable "riesgo geopolítico" dejó de ser abstracta para convertirse en el centro de los modelos de inversión global.
En ese contexto, la afirmación de que Argentina opera con hipótesis de conflicto prácticamente nula no es retórica: es un argumento competitivo concreto frente a cuencas y proyectos ubicados en zonas de riesgo elevado.
"Rio Tinto es una empresa global y efectivamente la geopolítica tiene un rol importante en la decisión de las inversiones", dijo Costa, antes de señalar que la estabilidad macroeconómica local es el otro factor que hoy inclina la balanza. En los pasillos de la Argentina Week, agregó, ese tema se habló "bastante".
El empleo que no se ve desde Buenos Aires
Costa también puso sobre la mesa un dato que suele perderse en la discusión metropolitana sobre la minería: Rio Tinto tiene hoy más de 2.500 empleados directos en Argentina, distribuidos entre Catamarca, Jujuy, Salta y la oficina de Buenos Aires.
Con un multiplicador de entre tres y cuatro veces en empleo indirecto —el estándar del sector, según el propio ejecutivo—, el impacto en las economías provinciales se ubica en un rango de entre 7.500 y 10.000 puestos de trabajo asociados a la operación.
"En las provincias el cambio es radical", dijo el ejecutivo. Y citó un ejemplo que habla mejor que cualquier estadística agregada: proveedores pyme que hace dos años no tenían nada y hoy cuentan con su propio equipo de perforación prestando servicios a la minera.
La sostenibilidad de las reglas, la variable que más importa
Más allá del RIGI como instrumento puntual, Costa identificó una condición que considera más determinante aún para el largo plazo: que las reglas sean sostenibles más allá del partido político que gobierne.
En ese punto, la alineación entre el gobierno nacional y los gobernadores provinciales que mostró la Argentina Week le resulta la señal más valiosa de la semana.
"Lo que necesitamos es certidumbre más allá del partido político que esté hoy en el gobierno nacional o en los gobiernos provinciales", afirmó. "Que los gobernadores muestren que esto es una política pública, que las reglas claras generan un valor positivo porque las inversiones vienen: eso me parece una de las cosas más positivas de esta semana."
En ese marco, todo esto ocurre en un mercado de litio que sigue procesando volatilidad de precios —el contrato de carbonato en Guangzhou acumula caídas recientes que el sector monitorea con atención—. Rio Tinto no esperó condiciones perfectas para mover producto y cerrar financiamiento.