El Medanito vuelve a manos de La Pampa: la provincia flexibilizó las condiciones para relicitar su principal yacimiento

Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) informó el vencimiento del contrato del área, vigente desde 1992. No hubo cesión a una operadora especializada: el bloque revirtió a la provincia, que lo tomó a través de Pampetrol y rebajó regalías y bono de ingreso tras una primera licitación desierta

por Martin Oliver

El Medanito es un campo maduro de la Cuenca Neuquina, con cerca de 200 pozos activos sostenidos por recuperación asistida

PCR cerró el 18 de junio su vínculo de 34 años con El Medanito, el mayor yacimiento petrolero de La Pampa. 

El movimiento, sin embargo, no se parece a las desinversiones que vienen marcando el segmento convencional argentino. No hubo comprador. El área no pasó a una operadora que pagara por ella, sino que revirtió a la provincia por vencimiento del plazo contractual, en un proceso que La Pampa terminó resolviendo con una ley de excepción y condiciones más blandas que las que había ofrecido meses atrás.

El contrato se firmó en 1992, con vencimiento original en 2016, y en 2015 se prorrogó por diez años en asociación con la estatal provincial Pampetrol, que tomó una cesión parcial bajo la figura de una Unión Transitoria. Llegado el 18 de junio de 2026, el plazo se agotó y el área volvió a la autoridad de aplicación pampeana.

Esa mecánica separa el caso del patrón dominante. Durante el último año, la salida de operadores de áreas maduras se resolvió casi siempre por compraventa: YPF se desprendió de decenas de bloques en su reordenamiento de cartera, y firmas como Pecom, Continental Resources y San Benito Upstream absorbieron activos convencionales apoyadas en su expertise en recuperación secundaria. En El Medanito no apareció ese comprador. El activo no se vendió: se devolvió.

La economía que ahuyentó a los oferentes

La razón está en los números del yacimiento. 

El Medanito es un campo maduro de la Cuenca Neuquina, con cerca de 200 pozos activos sostenidos por recuperación asistida. Su lifting cost lo ubica en el extremo caro del crudo argentino, muy por encima del de Vaca Muerta, en un escenario de precios internacionales débiles. PCR ya había anticipado el desenlace: a fines de 2024 comunicó que no perforaría nuevos pozos por haber cumplido los compromisos de inversión del contrato.

A ese piso económico se sumó el pasivo. La compañía afronta la remediación ambiental del área y las indemnizaciones del personal afectado, y no contaba con el certificado ambiental que le habría permitido competir por la continuidad. La combinación volvió poco atractivo el activo para terceros: la primera licitación, en febrero, quedó desierta.

El cuadro no es exclusivo de El Medanito. Según un análisis de Wood Mackenzie, "los yacimientos en producción están lejos de agotarse", pero capturar ese potencial remanente exige capital y tecnología, además de prácticas de recuperación que un operador saliente no inmoviliza en un campo de retorno decreciente. El potencial existe; la pregunta es quién paga por extraerlo.

El ablandamiento de los términos

Sin oferentes, La Pampa rehízo la ecuación. La Legislatura aprobó a comienzos de mayo un régimen de excepción que declaró a El Medanito área estratégica y habilitó una transición junto a un nuevo llamado. Respecto del proceso frustrado, las regalías bajaron del 20% al 15% y el bono de ingreso se redujo desde los u$s 50 millones a u$s 25 millones, con una variable adicional que puede restar hasta cinco puntos. La nueva licitación, por 25 años y de alcance internacional, debe convocarse dentro de los 60 días.

Mientras tanto, Pampetrol asumió la titularidad el 19 de junio y tercerizó la operación de manera transitoria en Ribeiro S.R.L., una firma de Colonia 25 de Mayo que ya realizaba tareas de operación y mantenimiento en sectores del área, por un plazo de ocho meses o hasta que se adjudique la concesión definitiva.

El activo que vuelve a manos públicas no es marginal. El Medanito aporta cerca del 34% de la producción de petróleo pampeana y alrededor del 10% de los ingresos fiscales provinciales, y sostiene buena parte de la economía de 25 de Mayo. Para La Pampa, que viene construyendo su propia estructura energética con participación estatal en generación, la reversión es menos una oportunidad que una obligación: mantener en producción un yacimiento del que depende su recaudación, hasta encontrar un operador que acepte las condiciones que el mercado ya rechazó una vez.

La provincia recuperó el control de su principal activo petrolero. Lo hizo sin comprador, con un pasivo a cuestas y con términos rebajados. El próximo llamado dirá si la rebaja alcanza para que alguien levante la mano.