Hay una frase que Harold Hamm, fundador de Continental Resources, repite con la misma calma independientemente del contexto. La dijo en enero, cuando el Brent cotizaba a u$s 59 y anunciaba el apagado de sus equipos en el Bakken de Dakota del Norte por primera vez en más de tres décadas: “Somos tomadores de precios, no podemos controlarlos”.
La repitió semanas después en Nueva York, en los salones del Bank of America durante la Argentina Week, en una entrevista con Forbes previa a su exposición, le preguntaron por el conflicto en Irán y el salto de los precios del crudo. “En 60 años hemos pasado por muchos ciclos y nos adaptamos bien tanto a los precios bajos como a los moderados”, agregó.
Lo que cambió entre una frase y la otra no es la filosofía. Es el número. Al momento de elaboración de esta nota, el Brent opera en torno a los u$s 112. El breakeven de un pozo promedio en el Bakken es de u$s 58. El margen es de más de u$s 50 por barril y Continental Resources todavía no confirmó públicamente si reactivó perforación en Dakota del Norte.
La roca y el país
La clave del argumento de Hamm sobre Vaca Muerta cabe en una sola oración de esa misma entrevista: “La roca no sabe en qué país está”. Lo que cambió no es la geología, que según el propio Hamm es la misma de hace siete u ocho años, cuando Continental empezó a analizar Argentina por primera vez y decidió esperar. Lo que cambió es el marco.
Sobre la administración Milei, Hamm dijo: “El cambio de liderazgo actual ha sido excelente". Y añadió que ”ha mejorado enormemente es la situación geopolítica y la colaboración entre nuestro país y Argentina bajo las administraciones actuales en ambos lados. Eso augura un gran futuro”. La geología de clase mundial junto a la nueva relación bilateral con Washington es una combinación que desbloqueó lo que la roca por sí sola no podía.
La decisión ya es operativa. Continental Resources adquirió participaciones en cuatro bloques de Pan American Energy (PAE) y cerró acuerdos con Pluspetrol para operar en Los Toldos II Oeste.
Doug Lawler, CEO de la firma, fue explícito sobre los próximos pasos: “En los próximos años trabajaremos con nuestro socio, Pan American Energy, para aprender y hacer crecer nuestra posición. Anticipamos que aumentaremos la inversión y la producción de forma gradual, buscando también nuevas asociaciones y adquisiciones en la zona”.
Hamm lo confirmó en términos más directos: “Lo que sucedió el mes pasado fue solo el comienzo; creemos en esos activos y en su gran potencial”.
"El activo con más potencial que hayamos visto"
La definición más contundente sobre la formación neuquina la dejó Hamm al responder sobre el rol de Argentina en el contexto geopolítico actual: “Sin duda jugará un papel fundamental. Es un activo de clase mundial con más potencial que cualquier otro lugar que hayamos visto”.
Lawler había anticipado ese tono semanas antes al comparar la escala del recurso shale de Vaca Muerta con la del Permian, el yacimiento más prolífico de Estados Unidos, con proyecciones que ubican la producción argentina en entre 1,5 y 2 millones de barriles diarios en los próximos años.
En ese marco, la compañía tampoco descarta el gas. “Somos primordialmente una compañía de petróleo, pero hay mucho gas en Vaca Muerta. Es algo que entendemos bien y podemos trabajar en ese frente también”, señaló Hamm.
Argentina produce hoy cerca de un millón de barriles diarios de petróleo y el fundador de Continental ve margen para seguir escalando: “Hay desafíos logísticos y de transporte que superar, pero nuestra cultura en Continental es la de resolver problemas”.
El interrogante sobre Bakken
La cronología del apagado en Dakota del Norte tiene un detalle que no pasó inadvertido. Continental tenía tres equipos activos en el Bakken a principios de año. El primero se apagó en enero. Los otros dos estaban programados para desconectarse en marzo -exactamente cuando Ormuz cerró y el crudo inició su escalada de más del 80% en menos de tres semanas-
La empresa siguió produciendo desde sus pozos existentes, que operan independientemente de la perforación nueva. Aun así, Continental es el segundo mayor productor del Bakken, con aproximadamente el 16% de la producción total de una cuenca que ronda los 1,2 millones de barriles diarios.
Su reactivación tiene implicancias directas sobre la producción de Dakota del Norte y sobre la lectura del mercado acerca de cómo los productores de shale norteamericano responden a los precios actuales.
Con Brent a u$s 112, el mismo Hamm que dijo “no hay necesidad de perforar cuando los márgenes desaparecieron” tiene hoy más de u$s 50 de margen por barril. No dijo públicamente qué hará con eso. Lo que sí dijo, en Nueva York, mirando hacia el sur, es que Argentina “tiene mucho camino por recorrer” y que Continental quiere ser parte de ese recorrido.