Entrevista a Gustavo Pérego, de Abeceb: la guerra, su impacto en las naftas y qué oportunidades se abren para el petróleo y el GNL de Vaca Muerta

El economista analizó con Shale24 el impacto del conflicto entre Estados Unidos e Irán en los precios locales de naftas y gasoil, y explicó por qué el nuevo escenario global puede abrir mercados clave para Argentina

por Marina Cappiello

Gustavo Pérego, director de Desarrollo de Nuevos Negocios LATAM de ABECEB

El conflicto en Medio Oriente encendió una señal de alerta en los mercados petroleros. Con el precio del crudo bajo presión alcista y riesgos crecientes sobre la oferta, la guerra entre Irán y Estados Unidos abre un nuevo escenario para los países productores, entre ellos Argentina.

Gustavo Pérego, economista de Abeceb, analizó como impacta en la Argentina  la Guerra de Medio Oriente entre Estados respecto al incremento del combustible junto a Shale24. 

—¿Cómo afecta el aumento del precio del petróleo tras el conflicto en Medio Oriente a los combustibles en Argentina?

—El punto principal es que Argentina pasó a ser un exportador neto de crudo. En ese contexto, el impacto directo sobre los combustibles no es tan lineal. Donde sí puede haber un efecto es en el gasoil, ya que entre un 10% y un 15% sigue siendo importado.

Además, Perego señaló que hay cuestiones técnicas como el blendeo con crudos más pesados —en un escenario de declino del Escalante— que pueden generar cierta presión adicional sobre los costos. Si ese combustible importado se encarece, eso puede trasladarse parcialmente a precios.

En ese sentido, el especialista indicó que como el Gobierno avanzó en alinear los precios de toda la cadena, hoy existen ciertos “buffers” que amortiguan el impacto. Si el conflicto en Medio Oriente es transitorio, el efecto no debería ser significativo.

“Distinto es si estamos frente a un escenario más prolongado, con un barril por encima de los 100 dólares. En ese caso, el mercado va a tener que reajustarse, y ahí sí veremos un reacomodamiento más claro en los precios”, aseguró. 

—¿Qué impacto tiene el ataque a instalaciones de GNL en Qatar en los proyectos argentinos?

—Lo que hay que entender es que los proyectos de GNL en Argentina fueron pensados en un contexto donde Qatar —uno de los principales jugadores globales— operaba con normalidad.

Un evento como este puede convertirse en un incentivo adicional para el desarrollo local. De todos modos, Argentina compite con grandes actores como Estados Unidos y Rusia, por lo que lo central sigue siendo que los proyectos sean viables en términos de costos.

En ese sentido, Perego afirmó que hay datos que muestran que los desarrollos argentinos pueden ser competitivos incluso con precios bajos del millón de BTU. Por eso, más que cambiar la ecuación de fondo, este tipo de eventos genera mayores expectativas.

También hay que tener en cuenta que los proyectos de GNL tienen horizontes de inversión de cuatro o cinco años hasta su puesta en marcha y luego ciclos de operación de más de dos décadas. Es decir, no se definen por coyunturas de corto plazo.

Lo estructural sigue siendo lo más relevante: la demanda global de energía está creciendo, hay cuellos de botella en la oferta y los niveles de precios que veíamos —en torno a los 60 dólares— probablemente estaban por debajo de su equilibrio.

—¿Este nuevo contexto le permite a Argentina ganar nuevos mercados para su petróleo y gas?

—Sí, sin duda Argentina va a ganar nuevos mercados. Ya se está viendo con iniciativas vinculadas al GNL hacia Europa, particularmente Alemania, y también con el avance de vínculos con India.

En el caso de India, incluso, no se trata solo de gas: también hay potencial para exportaciones de crudo en el futuro.

La clave es que la situación en Medio Oriente seguirá siendo compleja. Incluso sin cambios de régimen en Irán, existe el riesgo de una mayor inestabilidad en una zona crítica como el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del petróleo global.

Ese riesgo a mediano plazo impulsa a los países a diversificar sus fuentes de energía. Y ahí aparecen oportunidades para nuevos proveedores como Argentina, especialmente en mercados como Asia y Europa.