Argentina se encuentra entre los países de Latinoamérica más importantes al hablar de producción de petróleo convencional y no convencional, con Vaca Muerta como uno de los principales activos energéticos del país.
Con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ya en marcha, el crecimiento sostenido de la formación neuquina y el avance de los proyectos de exportación de gas natural licuado (Argentina LNG), el desafío dejó de estar únicamente en atraer capitales.
Ahora, el foco está puesto en la capacidad de la Argentina para ejecutar obras de infraestructura, garantizar estabilidad regulatoria y consolidar su competitividad frente a otros productores internacionales.
En ese escenario, Francisco Romano, socio a cargo del Departamento de Energía de Pérez Alati, Grondona, Benites & Arntsen (PAGBAM), director de la Diplomatura en Derecho de los Hidrocarburos de la Universidad Austral y del Instituto de Energía de la Universidad Austral analizó junto a Shale24 el impacto del RIGI en las inversiones, los desafíos de Vaca Muerta, el avance de los proyectos de GNL y las condiciones que necesita la Argentina para consolidarse como proveedor global de energía.
-¿Qué efectos concretos ya está teniendo el RIGI en las inversiones y qué aspectos del régimen aún deberían perfeccionarse para atraer más capital?
Romano: El RIGI es un régimen completo porque abarca aspectos regulatorios, tributarios, cambiarios, aduaneros, entre otros”. “Las mejoras podrían llegar a partir de una mayor transparencia, con menor discrecionalidad en el otorgamiento de los beneficios, y una paulatina extensión a sectores y proyectos actualmente excluidos”, consideró.
-¿Cuáles son hoy las obras más urgentes para sostener el crecimiento y convertir a la Argentina en un exportador de energía?
R: Uno de los principales desafíos es avanzar con la infraestructura necesaria para acompañar el aumento de producción de Vaca Muerta. Es fundamental finalizar los ductos iniciados para la evacuación de gas, petróleo y líquidos de gas natural. Hay que mejorar además todas la infraestructura vial. Por ejemplo, una mejora integral en la Ruta Nacional 151 dado que es una vía clave para la actividad petrolera que concentra tránsito pesado, circulación de trabajadores, familias, ambulancias y transporte asociado a la logística de Vaca Muerta.
-Los proyectos de Argentina LNG avanzan con distintos socios internacionales. Desde el punto de vista jurídico y regulatorio, ¿qué condiciones son indispensables para que esas inversiones lleguen a la etapa de construcción y operación?
R: Será fundamental lograr esquemas de financiamiento mediante Project Financing competitivos, algo que dependerá de contar con compradores (offtakers) firmes y contratos de largo plazo. Es importante obtener todos los permisos necesarios a nivel nacional, provincial y municipal para garantizar la ejecución de las obras.
-El contexto internacional muestra precios del petróleo más volátiles y una creciente competencia entre países productores. ¿Cómo impacta ese escenario en la competitividad de Vaca Muerta y en las decisiones de las empresas que evalúan invertir en el país?
R: Argentina está entre los 20 mayores productores de crudo del mundo. El aumento del precio internacional es más bien una ventaja sobre todo si llega al surtidor. En gas natural todavía somos deficitarios en invierno y el aumento del precio del GNL no es bueno para cubrir esa demanda a nivel local, aunque si lo es para nuestras exportaciones. O se el impacto puede ser favorable o no, dependiendo de las circunstancias.
-Pensando en los próximos cinco años, ¿cuáles cree que serán los principales desafíos y oportunidades para que la Argentina consolide su posición como proveedor global de petróleo, gas y minerales críticos?
R: Claramente la financiación asequible de la infraestructura, lo que falta de ductos de evacuación y de instalaciones de procesamiento pero también la infraestructura eléctrica. Por otra parte tenemos que ser más competitivos. Todavía cuesta un 38% más producir petróleo en Vaca Muerta que hacerlo en Permian Estados Unidos por una serie de razones exógenas y endógenas como logística, impuestos, tasas provinciales, costo laboral y escala. El otro elemento clave es que seamos capaces de generar offtakers de largo plazo para nuestra producción y que logremos mantenerlos en el tiempo, cumpliendo los contratos a rajatabla.