Entrevista con Shale24

Gabriela Aguilar, presidenta de la Cámara Argentina-Texas: “El desarrollo de Vaca Muerta exige continuidad, reglas claras y seguridad jurídica”

La nueva presidenta de la entidad indicó que espera fortalecer el rol de la ATCC como un lugar de encuentro entre negocios y tecnología. Gabriela Aguilar, que asumió el 1 de julio la presidencia de la Cámara de Comercio Argentina-Texas, en esta entrevista con Shale 24 repasa los desafíos de vincular a ambas economías más allá del petróleo y el gas, el rol de Texas como espejo de buenas prácticas para Vaca Muerta, y las oportunidades que se abren en tecnología, real estate, salud, educación e internacionalización de pymes

David Mottura
por David Mottura 5 Agosto de 2026
5 Agosto de 2026
Gabriela Aguilar asumió el pasado 1 de julio la presidencia de la Cámara de Comercio Argentina-Texas (ATCC)
Gabriela Aguilar asumió el pasado 1 de julio la presidencia de la Cámara de Comercio Argentina-Texas (ATCC) -

Gabriela Aguilar asumió el pasado 1 de julio la presidencia de la Cámara de Comercio Argentina-Texas (ATCC), un cargo que llega de la mano de una trayectoria consolidada en el sector energético y, en particular, en el desarrollo del GNL. 

Su desafío, según explica, es convertir a la cámara en el punto de encuentro natural entre empresarios de ambos países y ampliar el vínculo bilateral más allá del gas y el petróleo, hacia sectores como la tecnología, la educación, la salud y el real estate.

A lo largo de la entrevista, dos ejes se repiten con fuerza. Por un lado, la relación entre Vaca Muerta y la experiencia texana en Oil & Gas, con Texas funcionando como espejo de mejores prácticas para una industria argentina que empieza a mostrar un "frente común" entre operadoras nacionales, en proyectos clave como los oleoductos de exportación y las iniciativas de GNL.

Por otro, la necesidad de diversificar la agenda de la cámara hacia la complementación económica integral, aprovechando que Texas -la octava economía global si se la mide como país- tiene mucho más para ofrecer que su tradición petrolera.

- La pregunta obligada: ¿Qué significa este desafío de estar al frente de la Cámara de Comercio Argentina-Texas?

- Obviamente es un honor y una oportunidad para seguir contribuyendo al país, generando oportunidades de negocios. Y creo que el desafío como cámara, en primer lugar, es llevar a la cámara a un lugar donde sea el referente de encuentro entre empresarios y empresas, abrir oportunidades; y no sólo del sector energético sino de complementación económica, tecnológica, de educación. Texas, en sí mismo, es la 8º economía global -o sea, es más grande que Brasil-. En términos económicos y de complementación, tiene sentido tener una cámara bilateral con con Texas. De alguna manera, Argentina puede mirar las mejores prácticas de Texas y complementarse con las empresas de allá, con sus universidades, con el sector tecnológico, la medicina o el real estate.

- Venís siendo parte de la ATCC, pero además sos parte del sector energético y viviste la evolución de Vaca Muerta, al mismo tiempo que Texas fortalecía su sector del Oil & Gas. ¿La relación Neuquén-Texas es más estrecha, hay feedback entre los organismos subestatales y las empresas de la industria?

- Hay mucho interés por parte de las agencias gubernamentales de Texas, porque ven que es posible la complementariedad con el gobierno provincial, o sea con Neuquén, y yo creo que de a poco hay ecosistemas que se generaron. Si miramos a Texas hace 40 años atrás, había mucho en un estadío preliminar, casi como tenemos hoy en Vaca Muerta, y hubo que hacer todo un desarrollo allí, con lo cual me parece que Texas puede, a través de las organizaciones gubernamentales, ayudar al entendimiento de los pasos a seguir y las mejores prácticas. Si es por aquí o por allá, si se hizo esto bien o faltó algo, las dificultades que se atraviesan, los ajustes regulatorios. Fundamentalmente, el estado lo que tiene que hacer, tanto Nacional como provincial, es generar las condiciones para que las empresas puedan desarrollar sus actividades. Y eso implica no solamente transferencia de tecnología e infraestructura, sino desarrollar la complementación entre compañías. Hay compañías americanas que pueden decidir instalarse en Neuquén, como pasó recientemente con Continental Resources, pero necesitan un partner local para entender el exosistema argentino y provincial.

- Una consulta regular en los medios y la sociedad es porque a Vaca Muerta la lideran empresas de capital nacional y pareciera que falta inversión extranjera fuera, con algunas excepciones o el acompañamiento como socios no operadores.

- Son decisiones que, a veces, toman años y que necesitan diálogo y escucha activa entre las dos partes, el Estado y los privados. Sin duda. Las inversiones forman parte de procesos, donde el recurso que hay en Argentina no se discute; hay otros países con muchísimas complejidades, incluso Estados Unidos tiene su propia complejidad. Pero si miramos un poco la historia, tenemos algunas dificultades de continuidad o de coherencia, vamos a decirlo así. Es decir, el recurso y el desarrollo de Vaca Muerta no considero que haya sido una política de estado que haya abarcado todos los distintos gobiernos. No llega a ser política de estado. Si ceo que ha habido un entendimiento de Vaca Muerta, pero tenemos registros de incumplimientos de contratos y medidas, y después todas las cuestiones de la macroeconomía, donde el inversor extranjero es cauto porque pareciera que todo cambia en dos o cuatro años.  Ha sido todo un proceso donde las empresas operadoras argentinas tenían que mostrar y han logrado un frente común espectacular, ya no es sólo YPF -en tanto empresa de bandera que cotiza en bolsa- sino lo que representan el resto de las operadoras como Pan American Energy, Pampa Energía, Pluspetrol, entre otras, que son muy fuertes. Y ese frente común se traduce en decisiones como los oleoductos para exportar, los proyectos de GNL y otros para multiplicar el valor del petróleo y el gas.

Gabriela Aguilar durante el Energy Summit - Shale24+Santander.
Gabriela Aguilar durante el Energy Summit - Shale24+Santander.realizado en Buenos Aires este 2026

- La asociatividad es clave para que hablemos del VMOS, de Southern Energy o de Argentina LNG: si no se hubiesen puesto de acuerdo esas empresas hoy estaríamos hablando de otra cosa, estaríamos esperando todavía

- Es toda una dinámica, un proceso que se hace de a pasos firmes. Por supuesto que el año que viene hay elecciones en Argentina y, de cualquier manera, es creo que hay determinadas cuestiones de las que no se va a volver atrás. Y en esto hay una percepción que todos tienen claro, tanto la la opinión pública como los distintos partidos, donde esto es bueno para el país y no se discute. A parte tenés una herramienta como el RIGI, un paraguas legal y regulatorio, que pasó por el Congreso, y que es el facilitador para ingresar divisas al país. Y como decía, es un proceso en el que hay empresas preguntando, también bancos, todos queriendo saber las oportunidades. Más condiciones no pueden darse: fue el desarrollo que empezó primero con la invasión de Rusia a Ucrania, que puso sobre la mesa la seguridad energética; después la guerra con Irán y el Estrecho de Ormuz, con la volatilidad de los precios y de nuevo la seguridad de abastecimiento porque por ahí pasa el 20% del petróleo del mundo. Un montón de cosas que hacen que naturalmente las compañías y los estados busquen lugares lejos del radar y con menor conflictividad. Y en eso, si bien tenemos otro tipo de conflicto, creo que estamos en muy bien posicionados.

- Te hago una más sobre sobre energía. Justamente, como como venís del mundo del GNL y de la regasificación ¿cómo estás viendo los avances de los proyectos de GNL?

- Yo vengo viendo el GNL hace 14 años, por eso no me sorprende esta evolución. Sí, claro, hacer proyectos de GNL es muy complejo y, de hecho, hay proyectos en Estados Unidos que tienen todo, parece muy fácil, pero no se pueden estructurar porque tenés que conseguir la planta de liquefacción, el offtaker, el financiamiento. Y todo se avanza en paralelo. Creo que en Argentina se fueron dando estos pasos, ni hablar si no existía el RIGI o cierta seguridad para inversiones enormes que requieren un repago de largo plazo. Hay un dato: la demanda existe y es creciente, hay un gap de oferta versus demanda en la cual se va a seguir requiriendo GNL. Alemania aparece en el último año -firmó el contrato con Southern Energy- pero el gobierno alemán venía conversando desde 2022, justo después del conflicto en Ucrania. En línea, por ejemplo, Finlandia necesitaba un barco regasificador y, naturalmente, buscaba proveedores alternativos. Pasaba, entiendo, que en ese momento no estaba el RIGI ni las condiciones. Pan American Energy junto a Golar tuvieron una gran dosis de oportunidades, tomaron una decisión de inversión en momentos de transición que nos llevaron a donde estamos ahora. De pasar de la incertidumbre a la certidumbre.

Texas Aguilar
 

- Decías que si Texas fuera un país sería la octava economía del mundo. En el exterior podemos conocer su historia con el petróleo y ahora con Permian; hay mucho de esterotipo del texano o lo que podemos ver en una serie como Landman. Pero Texas es mucho más que petróleo. ¿Qué tiene Texas para aportar a Argentina? ¿Qué otros sectores son pujantes?

- Voy a empezar por dos que están muy conectados con el sector energético. El primero es la tecnología, porque Texas es un polo tecnológico importante a nivel global, Austin es muy fuerte y ahí se instalan empresas, startups y también hay interés de los data centers. Y hoy, la tecnología está absolutamente conectada con la energía porque es una de las maneras de capitalizar la producción de gas instalando estos data centers cerca de la producción, entonces evitan construir infraestructura dedicada. La inteligencia artificial se va a multiplicar exponencialmente, por lo que se necesitará más energía, como es el caso del gas natural, para alimentar esos centros de datos. Ahí el cuello de botella es la generación eléctrica y se tendrá que hablar en su momento. La segunda complementariedad es la industria aeroespacial. El conocimiento en Permian se toma para la industria aeroespacial. Esto estuve charlándolo mucho también en uno de los eventos en Houston, donde justamente muchos ingenieros del sector Oil & Gas habían migrado al aeroespacial. La cámara tiene muchísimos acuerdos, de hecho hacemos encuentros en la en la NASA. Así que, realmente, eso es un plus que tiene la cámara, que no tiene ninguna otra. Así que esos son dos elementos que son muy importantes.

- ¿De que se trata el Programad Internacionalización de pymes que hace la cámara?

- Es una de las tareas más importantes que hacemos. No solamente miramos que estas empresas que están en Argentina puedan prestar servicios en Estados Unidos, sino hacer el level up para que esas pymes alcancen un crecimiento suficiente como para captar financiamiento por sí mismas. Estos programas tienen esa doble mirada: por un lado, elevar la capacidad de las empresas; por el otro, generar el matching con compañías de allá, ya sea para transferencia de tecnología, conocimiento o asociación.

permian basin
Para Gabriela Aguilar, hoy en Texas la tecnología está absolutamente conectada con la energía porque es una de las maneras de capitalizar la producción de gas instalando estos data centers cerca de la producción, entonces evitan construir infraestructura dedicada

Del boom inmobiliario al capital humano

Aguilar advierte que la vinculación con Texas no se agota en la energía. En real estate, la cámara ya trabaja en acuerdos de cooperación B2B que buscan replicar en Neuquén algo del camino recorrido en la cuenca de Permian, donde el desarrollo petrolero obligó a planificar el crecimiento urbano con anticipación. Como ella misma señala, el real estate "no pasa nada más en pensar 'ahora se construye un edificio o una casa'", sino que implica anticipar necesidades de vivienda, escuelas y hotelería a medida que la industria crece.

Esa misma lógica de planificación se traslada a la salud y la educación, dos frentes que la nueva presidenta ubica como prioritarios aunque por fuera del core energético de la cámara. En salud, imagina alianzas estratégicas entre Texas, Argentina y Neuquén orientadas a la transferencia de tecnología y conocimiento.

En educación, apuesta a la sinergia con universidades texanas para destrabar lo que describe como un cuello de botella de recursos humanos: además del trabajo que ya realiza el Instituto Vaca Muerta, sostiene que hacen falta herramientas —a nivel federal, provincial y también desde las propias empresas— para profesionalizar a jóvenes que salen del secundario o de trayectos técnicos y así puedan ingresar a la industria del Oil & Gas.

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