Generación de caja: YPF prepagó unos u$s 750 millones, bajó su deuda de corto plazo al 15,7% del total y apostó por las emisiones de mercado

Recompró bonos, estiró un sindicado local tres años y dejó sin desembolsar u$s 650 millones de una línea bancaria ya comprometida. El perfil de vencimientos queda concentrado en 2027, el mismo año en que el oleoducto a Punta Colorada escala a 550.000 barriles diarios

por Martin Oliver

La compañía aprovechó un trimestre de generación de caja excepcional para rearmar el calendario de vencimientos antes de tener que cancelarlos

YPF cerró marzo con una deuda financiera de u$s 10.117 millones, unos u$s 464 millones por debajo del cierre de diciembre, y con la porción de corto plazo reducida al 15,7% del total desde el 22,3% de tres meses antes. 

La compañía aprovechó un trimestre de generación de caja excepcional para rearmar el calendario de vencimientos antes de tener que hacerlo.

Durante el primer trimestre prepagó deuda financiera por u$s 525 millones con vencimientos repartidos entre 2026 y 2028, entre ellos un préstamo con la CAF, bonos locales y financiaciones de comercio exterior. 

Después del cierre sumó otros u$s 222 millones, con vencimientos mayormente en 2028. En paralelo refinanció parcialmente un préstamo sindicado local por u$s 176 millones y le estiró la vida promedio tres años, y recompró u$s 90 millones de bonos locales que vencían este año.

El resultado puede leerse en el calendario. 

Los vencimientos del segundo trimestre ya fueron cancelados. 

Del resto de 2026 quedan u$s 1.036 millones, concentrados en bonos locales por u$s 462 millones e internacionales por u$s 295 millones, contra una caja e inversiones corrientes de u$s 1.692 millones al 31 de marzo, dolarizada en un 69,8%. La relación entre flujo de caja operativo del año móvil más caja y deuda de corto plazo quedó en 4,1 veces.

El mercado le ganó al banco

La recomposición no fue solo de plazos, también de acreedor. 

En septiembre de 2025 las obligaciones negociables explicaban el 78% de la deuda financiera de la petrolera y los préstamos bancarios el 21%. En marzo de 2026 las ON llegan al 89,4%, u$s 9.047 millones, y la financiación bancaria baja al 10,6%, u$s 1.070 millones. El 99,2% del pasivo está denominado en dólares.

Esa sustitución tiene su correlato en una línea de crédito que la compañía casi no tocó. En octubre de 2025 cerró un préstamo sindicado transfronterizo respaldado por exportaciones por u$s 700 millones, a cuatro años de plazo, con la participación de diez bancos internacionales. A febrero de 2026 había desembolsado u$s 50 millones. Los u$s 650 millones restantes seguían comprometidos y sin usar.

En septiembre de 2025 las obligaciones negociables explicaban el 78% de la deuda financiera de la petrolera y los préstamos bancarios el 21%. En marzo de 2026 las ON llegan al 89,4%, u$s 9.047 millones, y la financiación bancaria baja al 10,6%, u$s 1.070 millones. El 99,2% del pasivo está denominado en dólares

La aritmética detrás de la tasa promedio

La tasa promedio ponderada de la deuda pasó de 6,7% en septiembre de 2025 a 7,1% en marzo de 2026, y el costo de financiamiento implícito del año móvil, de 6,9% a 7,2%. El movimiento acompaña un cambio de composición del pasivo: en apenas algunos meses dejaron de figurar las clases XXI, XXV, XXIX y XXX, con cupones de entre 1% y 6%, varias de ellas emitidas en pesos o a tasa cero. En su lugar quedaron colocaciones en dólares de las camadas más recientes, con cupones de entre 6% y 8,75%.

Contra ese piso heredado, el precio nuevo que consiguió la compañía es competitivo. En enero reabrió el bono internacional con vencimiento en 2034, la Clase XXXIV, por u$s 550 millones de valor nominal a un precio de emisión de 100,789% y un rendimiento del 8,1%, la tasa más baja que obtuvo en los mercados internacionales en los últimos nueve años, según la calificadora. La referencia quedó como vara para el resto del sector, que salió después a probar la misma ventana: PCR debutó en julio con u$s 400 millones al 8,5%, cuarenta puntos básicos por encima y a un plazo cuatro años más corto. La ventana financiera que reabrió el reacomodamiento de las calificadoras sobre el soberano llegó con la compañía ya adentro.

2027 llega con el oleoducto

Hacia adelante, el perfil de vencimientos concentra su mayor exigencia en 2027, con u$s 1.937 millones de capital. Es también el año en que el sistema de evacuación cambia de escala. Según el cronograma que recoge el informe, VMOS pasa de 180.000 barriles diarios en diciembre de este año a 390.000 en el segundo trimestre de 2027 y a 550.000 en el tercero, un calendario de obra que ya tiene fecha cerrada para cada frente. YPF llega a esa curva con 164.000 barriles diarios de capacidad contratada, cerca del 30% del total del sistema, después de sumar 44.000 en abril. Y con demanda ya comprometida: en diciembre de 2025 firmó un contrato de exportación de largo plazo con ENAP, de Chile, por 32.000 barriles diarios hasta junio de 2033.

Los indicadores de solvencia acompañan la transición. El apalancamiento neto cerró en 1,6 veces el EBITDA y la cobertura de intereses en 7,6 veces, sobre un EBITDA de u$s 5.358 millones en el año móvil a marzo. Para 2026 la calificadora proyecta un rango de entre u$s 7.500 y 8.000 millones, con inversiones estimadas en u$s 5.500 a 5.800 millones.