La reconfiguración de la Cuenca del Golfo San Jorge tras la reciente transferencia del área Manantiales Behr de YPF a PECOM marca un punto de inflexión histórico en la industria hidrocarburífera argentina.
El nuevo mapa hidrocarburífero de la región muestra ahora un liderazgo compartido donde Pan American Energy (PAE) mantiene su hegemonía en Cerro Dragón, mientras que PECOM emerge como el gran operador de campos maduros en el flanco norte de la cuenca.
La salida de YPF de bloques clave también abrió la puerta a otros jugadores como Quintana Energy y PCR, diversificando el riesgo y fomentando una competencia basada en la innovación técnica.
El mapa de la cuenca, tradicionalmente dominado por la presencia masiva de YPF y PAE, se transforma ahora en un ecosistema donde la especialización en la optimización de campos maduros y la aplicación intensiva de tecnología de recuperación terciaria (EOR) dictarán el ritmo de la producción de crudo pesado.
Manantiales Behr, la joya de la cuenca
La transferencia de Manantiales Behr, consolidado finalmente en febrero de 2026, representa el traspaso de la que es considerada la "joya de la corona" de los activos convencionales de la petrolera de bandera, permitiendo a PECOM recuperar un protagonismo estelar en el sector del upstream que no ostentaba desde hace más de dos décadas.
La operación financiera se cerró por un valor aproximado de 400 a 410 millones de dólares, una cifra que, si bien se ajustó respecto a ofertas previas que no prosperaron, refleja el alto valor estratégico de un yacimiento que produce cerca de 25 mil barriles de petróleo diarios y unos 0,4 millones de metros cúbicos de gas.
Desde una perspectiva técnica, el interés de PECOM en Manantiales Behr se fundamenta en el excepcional potencial de sus reservorios para la recuperación terciaria mediante la inyección de polímeros. El yacimiento, con más de 90 años de historia, logró revertir su declino natural y alcanzar récords de producción gracias a la implementación de Plantas de Inyección de Polímeros (PIU).
Es importante destacar que, aunque la explotación del subsuelo pasa a manos de PECOM, activos de generación eléctrica como el Parque Eólico Manantiales Behr permanecen bajo la órbita de YPF Luz, manteniendo la integración energética que caracteriza a la zona pero bajo una gobernanza corporativa distinta.
Estas unidades permiten "barrer" el petróleo residual que la recuperación secundaria por agua no logra extraer, incrementando el factor de recuperación final del yacimiento. PECOM, que ya demostró su capacidad de inversión con la puesta en marcha de nuevas plantas de polímeros en sus otras áreas, planea profundizar este modelo tecnológico para extender la vida útil del activo y maximizar el flujo de caja en un escenario de precios internacionales sostenidos.
Con la incorporación de Manantiales Behr, sumada a las adquisiciones previas de los clústers "Campamento Central – Cañadón Perdido" y "El Trébol – Escalante" realizadas en 2024, PECOM escala su capacidad operativa en Chubut hasta los 35 mil barriles por día. Este volumen lo sitúa como un actor de peso sistémico en la cuenca, capaz de generar sinergias operativas sustanciales al integrar logística, infraestructura de transporte de hidrocarburos y capacidades técnicas en un bloque geográfico cohesionado.
Para YPF, esta desinversión es el pilar fundamental de su ambicioso "Plan Andes", el cual busca concentrar la totalidad de sus recursos financieros y técnicos en el desarrollo masivo de Vaca Muerta y el proyecto de exportación de GNL. Al desprenderse de áreas maduras en la Cuenca del Golfo San Jorge, la petrolera de bandera libera capital de trabajo y reduce sus costos operativos de extracción (lifting cost), que suelen ser más elevados en campos con alto corte de agua y necesidades de mantenimiento intensivo.
Este reposicionamiento estratégico no implica un abandono de la cuenca, sino una transferencia de responsabilidades hacia operadores independientes que, por su estructura de costos y foco en la eficiencia, están mejor posicionados para extraer valor de activos convencionales en etapa de madurez avanzada.