En la primera Sesión Magistral de la XI Semana de la Energía, organizada por OLACDE en República Dominicana, referentes del sector coincidieron en que una mayor integración gasífera puede fortalecer la seguridad energética, reducir costos e impulsar el desarrollo productivo de la región.
Según plantearon, esa integración permitiría aprovechar mejor la complementariedad entre países, diversificar el abastecimiento y responder con mayor resiliencia a las disrupciones de los mercados internacionales.
Para concretar ese potencial, señalaron la necesidad de articular producción, demanda e infraestructura mediante una planificación regional, regulaciones compatibles y acuerdos políticos de largo plazo que den previsibilidad a las inversiones y acompañen las transiciones energéticas.
Una estrategia para conectar cuencas y demanda
Guido Maiulini, jefe de Asesoría Estratégica de OLACDE y moderador del panel, planteó: "Avanzamos en una estrategia latinoamericana y caribeña que conecte nuestras cuencas productoras con la demanda regional y permita construir mercados de gas con reglas comunes y previsibilidad de largo plazo".
Desde la mirada regulatoria, Griselda Lambertini, directora en el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad de Argentina, sostuvo que la experiencia del Cono Sur dejó una lección: "Necesitamos ese acuerdo estratégico que haga que la interconexión sea integración también". Como horizonte, propuso una coordinación técnico-regulatoria regional capaz de ordenar los intercambios y anticipar situaciones de emergencia.
Heloisa Borges Bastos Esteves, de FGV Energía, destacó el papel de Brasil como mercado de escala: "Brasil puede aportar la demanda que impulse a la región y, al mismo tiempo, beneficiarse de un gas natural competitivo". Para avanzar, señaló la conveniencia de una instancia multilateral que permita abordar en conjunto las cuestiones regulatorias, contractuales, fiscales y técnicas.
Ejecución de proyectos y financiamiento
Luz Estella Murgas Maya, coordinadora regional para América Latina de la Unión Internacional del Gas (IGU), advirtió que “el problema de América Latina y el Caribe no es de recursos; el problema es la demora en la ejecución de los proyectos para aprovecharlos”. En ese sentido, propuso tomar como referencia instrumentos que ofrezcan estabilidad, incentivos a la inversión y mecanismos para agilizar proyectos estratégicos.
Juan Ríos, ejecutivo principal de la Dirección de Energía, Gas y Minería Estratégica de CAF, afirmó que "la integración es uno de los principios fundacionales del Banco" y planteó como horizonte una región "atendida por sus propios recursos", con una planificación que aproveche las complementariedades entre países.
Por el Banco Mundial, Marcela Silva, directora regional de Infraestructura para América Latina y el Caribe, aseguró: "Las puertas están abiertas", al referirse al apoyo a proyectos de infraestructura vinculados al transporte, procesamiento y distribución de gas.
También remarcó que agregar demanda y compartir infraestructura puede convertir proyectos inviables a escala nacional en proyectos financiables a escala regional.
El marco: la Semana de la Energía en Santo Domingo
La XI edición de la Semana de la Energía se realiza del 6 al 9 de octubre de 2026 en Santo Domingo, según informan los organizadores. El encuentro reúne a ministros de los 27 países miembros de OLACDE, junto a empresas, organismos multilaterales y centros académicos.
La agenda se estructura en cinco ejes: integración energética regional, seguridad y resiliencia, transición energética y descarbonización, nuevas cadenas de valor y gobernanza energética.
El país anfitrión impulsa, según los organizadores, nuevas plantas de gas natural que aportarán 1.300 MW adicionales a su sistema eléctrico hacia 2028, además de proyectos de almacenamiento con baterías y la iniciativa de un cable submarino de interconexión eléctrica con Puerto Rico.