Kpler: con el Estrecho de Hormuz con tráfico paralizado, esta vez sí es diferente...

El tracking satelital de Kpler registra tráfico prácticamente paralizado en la vía marítima más crítica del planeta. Con el Brent por encima de u$s 82 y QatarEnergy anunciando la suspensión de su producción de GNL, el conflicto entre EEUU e Irán amenaza con reconfigurar los flujos energéticos globales

Por Redacción - Oil&Gas

Esta vez, los analistas de Kpler advierten que el escenario es estructuralmente distinto.

Hace menos de un año, la llamada "guerra de 12 días" entre Israel e Irán terminó sin disrupciones físicas al suministro. Los mercados subieron y volvieron a bajar, casi como si nada. Esta vez, los analistas de Kpler advierten que el escenario es estructuralmente distinto.

Los ataques del fin de semana que, según fuentes militares estadounidenses e israelíes, terminaron con la vida del líder supremo Ali Jamenei desencadenaron una retaliación iraní que ya golpeó infraestructura portuaria en los Emiratos Arabes Unidos, una refinería en Arabia Saudita y dejó al Estrecho de Hormuz en una condición que, aunque no es un cierre formal, opera como tal. 

"Por las amenazas de Irán, el estrecho está efectivamente cerrado", dijo Homayoun Falakshahi, analista de Kpler, a la BBC. Los 150 buques tanqueros anclados en aguas abiertas del Golfo —incapaces de continuar por costos de seguro desorbitados y riesgo de ataque— lo confirman sin necesidad de más argumentos.

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El impacto en los flujos es inmediato y mensurable. Según el tracking satelital de la firma, el tráfico de buques comerciales en la vía colapsó desde el inicio de los ataques estadounidenses. En su mayoría, solo embarcaciones iraníes y chinas siguen pasando. El resto del mundo marítimo se detuvo.

Los volúmenes en juego explican la magnitud del problema. Muyu Xu, analista senior de crudo en Kpler, lo sintetizó ante Al Jazeera: por el Estrecho transita aproximadamente 30% del crudo marítimo mundial, cerca de 20% del jet fuel global y alrededor de 16% de la gasolina y nafta. 

En términos absolutos, unos 15 millones de barriles diarios de crudo y condensado. Si ese flujo se interrumpe, los oleoductos alternativos disponibles —el East-West Pipeline saudita y el gasoducto de Fujairah en los Emiratos— podrían absorber entre 5 y 7 millones de barriles por día. El resto, unos 8 millones de b/d, quedaría sin salida al mercado.

El GNL, la otra variable que se disparó

En paralelo al crudo, el gas natural licuado entró en zona de turbulencia. QatarEnergy anunció este lunes la suspensión de su producción de GNL por la escalada bélica —aún sin confirmación sobre si el cese es total o parcial. La reacción fue inmediata: los futuros de gas natural europeo se dispararon 42%, hasta los 45,46 euros por MWh en el ICE para el contrato de entrega en abril. Europa, que ya depende del GNL qatarí desde que perdió el suministro ruso por gasoducto tras la invasión de Ucrania, enfrenta ahora una segunda disrupción de abastecimiento en menos de cuatro años.

A su vez, la refinería Ras Tanura de Saudi Aramco, cerca de Dammam, fue cerrada de forma preventiva luego de que las autoridades sauditas interceptaran drones iraníes que intentaban atacarla, según informó la televisión estatal del reino. Saudi Aramco no emitió confirmación oficial al cierre de esta edición.

Rusia gana, India sangra

Sin embargo, el conflicto no redistribuye el dolor de manera uniforme. Hay ganadores que ya se perfilan con claridad.

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Con los barriles del Golfo ante disrupciones logísticas, tanto India como China tienen fuertes incentivos para profundizar su dependencia del crudo ruso. La firma registraba, hasta la semana pasada, que India importaba 1,16 millones de barriles diarios de crudo ruso —por debajo de su promedio de 1,71 millones de b/d en 2025, dado que el país había comenzado a sustituirlo con suministro de Medio Oriente en el marco de un acuerdo comercial con Washington, según datos de Kpler y reportes de CNBC. Ese suministro alternativo acaba de evaporarse.

El impacto sobre Asia es más amplio. Morgan Stanley estimó en un reporte del domingo que cada aumento sostenido de u$s 10 por barril impacta negativamente entre 20 y 30 puntos básicos en el crecimiento del PBI de la región.

Qué puede pasar

Amena Bakr, jefa de investigación de Medio Oriente y OPEP+ en Kpler, proyectó que el Brent operará en el rango de us85aus 85 a u s85aus 90 en los próximos días. 

Hoy la mañana, el contrato de referencia tocó us82 en los primeros minutos de operación, un salto de 13% respecto al cierre del viernes, antes de ceder parte de la ganancia.

En ese marco, Muyu Xu fue más cautelosa sobre el horizonte temporal: el conflicto actual podría mantener los precios elevados por un período más prolongado que el episodio de junio pasado, cuando no hubo disrupción física del suministro. La diferencia con aquella instancia es estructural: entonces no había buques atacados ni infraestructura dañada.

Lo que sigue depende de variables que ningún modelo anticipa del todo: si Irán formaliza el cierre del Estrecho, si Ras Tanura sufre daños mayores, o si la presión económica sobre Washington abre una ventana de negociación. Por ahora, hay 150 tanqueros que prefieren esperar anclados. Y cada día que pasan así, el costo de volver a moverse sube un poco más.