La adjudicación del gasoducto troncal de 48 pulgadas de Argentina LNG marca el ingreso de Pumpco al mercado argentino. La firma, de los Estados Unidos, integra el consorcio internacional que ganó la obra civil junto con Bonatti, de Italia, y la local Contreras Hermanos, y aporta el oficio específico que exige una traza de gran diámetro: la construcción de ductos midstream para gas y petróleo.
Pumpco es una subsidiaria de MasTec, uno de los mayores grupos de infraestructura de los Estados Unidos, que cotiza en la Bolsa de Nueva York con la sigla MTZ y tiene su sede en Coral Gables, Florida. El grupo es la segunda compañía de capital hispano más grande del país, con más de 20.000 empleados y una facturación anual que supera los u$s 12.000 millones, repartida en cuatro grandes actividades: comunicaciones, energía limpia, transmisión eléctrica y ductos de petróleo y gas. En el segundo trimestre de 2026 el grupo sostuvo un crecimiento interanual cercano al 20%.
La historia de MasTec es la de una empresa familiar. La fundó Jorge Mas Canosa, un empresario cubano-estadounidense que llegó a Miami tras la revolución cubana y construyó la compañía a partir de la instalación de infraestructura de telecomunicaciones en Florida.
Tras su muerte, en 1997, el grupo quedó en manos de sus hijos: Jorge Mas, presidente del directorio, y José Mas, director ejecutivo desde 2007, que llevaron adelante la diversificación del grupo hacia la energía. Ambos son, además, coproprietarios del club Inter Miami junto con David Beckham, el dato que popularizó a la compañía fuera del sector.
Dentro de ese portafolio, Pumpco es la pieza dedicada a los ductos. Con sede en Giddings, Texas, la empresa se especializa en la construcción, el mantenimiento y la rehabilitación de gasoductos y oleoductos de transporte. MasTec la incorporó en junio de 2008, en una operación de u$s 44 millones, cuando Pumpco facturaba cerca de u$s 70 millones anuales y acumulaba más de 25 años en el negocio. Desde entonces creció al ritmo del auge del shale de los Estados Unidos: entre sus obras figura el tendido de 470 millas de ducto de gas para DCP Midstream en Texas, ejecutado en 13 meses a través de terrenos que fueron del barro a la roca.
Ese perfil, el de una constructora acostumbrada a movilizar equipos grandes en trazas extensas y a resolver tendidos de gran diámetro en cuencas no convencionales, es el que explica su encaje en el gasoducto de Argentina LNG, dimensionado para transportar hasta 100 millones de metros cúbicos diarios de gas. La velocidad de ejecución y la capacidad de desplegar frentes de obra simultáneos son las cartas que Pumpco pone sobre la mesa en un sistema de 527 kilómetros que atraviesa Neuquén y Río Negro.
La Argentina venía siendo un objetivo pendiente para el grupo. Pumpco ya había competido en el país en la reversión del gasoducto norte y en la construcción del oleoducto VMOS, y más tarde en el gasoducto de Southern Energy, donde había presentado oferta en consorcio con Bonatti y Contreras Hermanos.
La adjudicación del troncal de Argentina LNG le da su primer contrato en la Argentina y, con él, la puerta de entrada a América Latina que MasTec buscaba desde hacía tiempo. La obra queda atada a la decisión final de inversión del proyecto, prevista para el segundo semestre de 2026, instancia a partir de la cual Pumpco, Bonatti y Contreras Hermanos tomarán a su cargo la ingeniería y la ejecución del ducto de mayor diámetro que se haya construido en el país.