Argentina LNG adjudicó a Pumpco, Bonatti y Contreras Hermanos la construcción de su gasoducto troncal de 48 pulgadas, el de mayor diámetro del país

El consorcio YPF-ENI-XRG resolvió la obra civil del sistema de 527 kilómetros que unirá el bloque Meseta Buena Esperanza con Sierra Grande. Demandará u$s 1.200 millones, moverá hasta 100 millones de metros cúbicos diarios de gas y quedó atado a la decisión final de inversión, prevista para el segundo semestre de 2026

por Julián Guarino

La construcción quedó a cargo de un consorcio internacional que forman Pumpco, de los EE.UU; Bonatti, de Italia y Contreras Hermanos, la firma local

El consorcio Argentina LNG, que integran YPF, ENI de Italia y XRG de los Emiratos Árabes Unidos, adjudicó la obra civil del gasoducto troncal que sostendrá su cadena exportadora de gas natural licuado (GNL). 

La construcción quedó a cargo de un consorcio internacional que forman Pumpco, de los Estados Unidos, subsidiaria del grupo MasTec; Bonatti, de Italia; y Contreras Hermanos, la firma local que participó del diseño y la ingeniería y no pudo ofertar porque la compulsa tuvo carácter exclusivamente internacional. 

La notificación formal a los adjudicatarios se cursó el 8 de julio. La obra demandará una inversión cercana a u$s 1.200 millones y la propuesta seleccionada resultó 15% más económica que la segunda mejor oferta, la de la unión transitoria de Techint y Sacde.

La adjudicación despeja uno de los frentes más pesados del cronograma que el consorcio necesita cerrar antes de la decisión final de inversión (FID, por sus siglas en inglés), prevista para el segundo semestre de 2026. En paralelo, YPF, ENI y XRG preparan el pliego para licitar los caños del tendido en las próximas semanas, con una adjudicación estimada dentro de 2 o 3 meses. XRG, el brazo internacional de inversiones energéticas de Adnoc, la petrolera estatal de Abu Dhabi, firmó el acuerdo marco para sumarse a YPF y ENI en noviembre de 2025 y selló su ingreso con el Acuerdo de Desarrollo Conjunto vinculante de febrero de 2026, que dio inicio a la ingeniería básica.

Son 2 tramos paralelos de 527 kilómetros: un gasoducto de 48 pulgadas de diámetro y un poliducto de 24 pulgadas para los líquidos del gas

Un troncal de 48 pulgadas dimensionado para toda la producción de Neuquén

El sistema parte del área Meseta Buena Esperanza, al oeste de Vaca Muerta, y atraviesa los departamentos de Confluencia, en Neuquén, y de El Cuy, Avellaneda y San Antonio, en Río Negro, hasta Sierra Grande, en la costa atlántica, donde se emplazará la terminal de licuefacción y exportación. Son 2 tramos paralelos de 527 kilómetros: un gasoducto de 48 pulgadas de diámetro y un poliducto de 24 pulgadas para los líquidos del gas. Con esas 48 pulgadas será el ducto de mayor diámetro construido en la Argentina, por encima de las 36 del Gasoducto Perito Moreno y de las 36 del sistema que financia Southern Energy. El troncal fue diseñado para transportar entre 75 y 100 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) de gas, un volumen equivalente a la producción actual de toda la provincia de Neuquén.

El troncal nace en el mismo bloque sobre el que el proyecto cerró semanas atrás su reordenamiento accionario. Meseta Buena Esperanza es una de las 3 áreas, junto con Aguada Villanueva y Las Tacanas, sobre las que ENI y XRG acordaron tomar 32% cada una, con YPF en el 36% restante, a través de la sociedad UPCO ARLNG I que concentra los bloques de gas asignados a la iniciativa. La operación, sujeta a aprobación regulatoria, define el corazón productivo que alimentará las unidades de licuefacción y ancla la cabecera del gasoducto en el bloque que encabeza esa cartera de áreas.

El gasoducto de 48 pulgadas lleva el gas hasta el complejo costero, donde 2 unidades flotantes de licuefacción (FLNG) de 6 millones de toneladas anuales cada una conforman la primera fase de 12 millones de toneladas por año (MTPA), ampliable a 18 MTPA hacia 2030

Por qué el gas y los líquidos viajan por 2 ductos

El diseño de 2 arterias paralelas responde a la arquitectura de procesamiento del proyecto. El gasoducto de 48 pulgadas lleva el gas hasta el complejo costero, donde 2 unidades flotantes de licuefacción (FLNG) de 6 millones de toneladas anuales cada una conforman la primera fase de 12 millones de toneladas por año (MTPA), ampliable a 18 MTPA hacia 2030. El poliducto de 24 pulgadas traslada en paralelo los líquidos del gas natural (NGL) y los condensados para su valorización en la costa. Una primera separación ocurre en Neuquén, en la planta cuya ingeniería de detalle recibió la unión transitoria de Sacde y Tecnimont; el fraccionamiento fino, el que extrae etano, propano y butano, ocurre recién en destino, en el complejo de Punta Colorada, comparado por la operadora con una refinería: cerca de 200 hectáreas, alrededor de u$s 8.000 millones y 4 años de obra, con adjudicación todavía pendiente. De esa cadena salen 5 productos de exportación: GNL, etano, propano, butano y las gasolinas o condensados.

El proyecto se estructura en el marco del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), que aporta estabilidad fiscal, cambiaria y aduanera a las grandes obras de capital y sostiene el cronograma financiero de una iniciativa cuya inversión global se estima cercana a u$s 30.000 millones. La lógica de la traza es geográfica: la salida atlántica en Sierra Grande evita el estrecho de Ormuz y el canal de Suez, y acorta la distancia hacia los mercados de Asia. La misma decisión aparece en la definición de la traza del poliducto de líquidos, que descartó el polo histórico de Bahía Blanca en favor de la costa rionegrina.

Con el troncal adjudicado, Argentina LNG suma la obra de transporte a la ingeniería de proceso y a la definición del upstream, y llega con 3 frentes encaminados a la instancia de inversión. El corredor que une Vaca Muerta con Sierra Grande y el Golfo San Matías concentra así los 2 grandes sistemas exportadores de GNL del país, con trazas casi paralelas y un mismo horizonte: convertir el gas de Vaca Muerta en un producto de exportación hacia Europa y Asia.