Mercuria avanza hacia la integración vertical en Argentina: el “modelo YPF” detrás de la compra de activos de Raizen

La posible compra de la refinería Dock Sud y la red Shell permitiría a Mercuria integrar producción shale de Vaca Muerta con refinación y comercialización minorista, replicando el esquema histórico de YPF y reconfigurando el mapa competitivo del mercado energético argentino

por Matías Astore

El Grupo Mercuria está muy cerca de cerrar el acuerdo

Según información de Shale24, la suiza Mercuria Energy Group negocia la adquisición de los activos downstream de Raizen en Argentina, incluyendo la refinería Dock Sud y una red de aproximadamente 700 estaciones de servicio Shell

La operación, valuada en más de u$s1.000 millones, podría cerrarse en las próximas semanas, aunque aún existen riesgos de que no se concrete.

De materializarse, la transacción marcaría un giro estratégico para Mercuria en el mercado energético argentino, consolidando un esquema de integración vertical que abarcaría exploración y producción (E&P), refinación y comercialización minorista, replicando en gran medida el modelo histórico de YPF.

Presencia actual de Mercuria en el upstream argentino

Mercuria ya tiene una posición relevante en el upstream argentino a través de su participación mayoritaria (83%) en Phoenix Global Resources (PGR), con foco en el desarrollo no convencional en Vaca Muerta.

PGR opera bloques clave en Neuquén y Río Negro, entre ellos Mata Mora Norte (en producción) y los bloques exploratorios Confluencia Norte y Sur. La producción en Río Negro representa cerca del 30% del output provincial, con pozos horizontales que aportan crudo shale liviano de alta calidad. Las proyecciones del sector estiman que:

  • Mata Mora Norte podría alcanzar 40.000 barriles por día (bpd) en el mediano plazo.
  • Los bloques de Confluencia aportarían hasta 70.000 bpd adicionales, respaldados por reservas 2P certificadas y un amplio inventario de pozos.
  • El crudo de Vaca Muerta, con alto API (+40°) y bajo contenido de azufre, es ideal para la producción de naftas premium, diésel y jet fuel, ofreciendo ventajas en rendimiento y costos frente a crudos más pesados.

Confluencia Norte, una de las zonas productivas de Phoenix Global Resources

Los activos downstream en juego: Dock Sud y la red Shell

La refinería Dock Sud, ubicada en el sur del AMBA, tiene una capacidad nominal de aproximadamente 101.000 bpd, siendo la tercera más grande del país. Históricamente propiedad de Shell y transferida a Raizen en 2018, la planta fue modernizada con:

  • Unidades de hidrotratamiento de nafta y diésel
  • Producción de hidrógeno
  • Unidad de hidrodesulfuración FCC para cumplir con norma Euro 5

Su configuración (destilación atmosférica, FCC y tratamiento) le permite procesar crudos locales e importados con flexibilidad, aunque no es una refinería de conversión profunda.

La red minorista de 700 estaciones Shell concentra cerca del 19% del mercado de combustibles líquidos, posicionando a Raizen como el segundo jugador detrás de YPF, que supera el 56% de cuota y opera más de 1.600 estaciones.

Integración vertical “al estilo YPF”: ventajas técnicas y económicas

La combinación del upstream de Phoenix con el downstream de Raizen daría lugar a una compañía plenamente integrada, capturando valor en toda la cadena hidrocarburífera.

Ventajas técnicas

• Seguridad de feedstock y optimización logística
El crudo shale producido en Neuquén y Río Negro podría transportarse por sistemas como Oldelval hasta Dock Sud, reduciendo costos logísticos y asegurando suministro estable.

• Captura del crack spread
La integración permitiría capturar el margen entre crudo y productos refinados, evitando depender exclusivamente del mercado spot.

• Mitigación de cuellos de botella en Vaca Muerta
Con producción no convencional superando los 400.000–450.000 bpd, disponer de capacidad propia de refinación reduce riesgos de congestión y volatilidad.

Ventajas económicas

  • Diversificación de flujos de caja
  • Mayor estabilidad frente a la volatilidad del Brent
  • Potencial optimización vía trading y hedging, área en la que Mercuria tiene expertise global

Implicancias estratégicas y desafíos

Si se concreta, la operación consolidaría a Mercuria como actor clave en el boom de Vaca Muerta, en un contexto de políticas más favorables a la inversión.

Para Argentina implicaría:

  • Mayor competencia en el downstream
  • Impulso al autoabastecimiento de combustibles
  • Potencial reducción de importaciones
  • No obstante, existen desafíos:
  • Integración cultural entre trading e industria
  • Aprobación regulatoria de la CNDC
  • Necesidad de inversiones adicionales en midstream
  • Estabilidad macroeconómica y régimen de precios

La eventual adquisición de los activos de Raizen por parte de Mercuria no sería solo una operación financiera, sino una apuesta estratégica por la integración vertical en el sector energético argentino.

Al combinar producción shale de alta calidad en Vaca Muerta con refinación y red minorista consolidada, Mercuria podría replicar el modelo YPF, capturando sinergias y fortaleciendo la competitividad de la cadena energética nacional.