La cuenca Permian, un ejemplo a seguir para quienes recorren cada día la inmensidad de Vaca Muerta, fue el motor del auge del shale oil en Estados Unidos durante los últimos 15 años, está entrando en una nueva fase: del crecimiento explosivo a la "resistencia" a largo plazo.
Según un artículo publicado en enero de 2026 en el Journal of Petroleum Technology (JPT) de la Society of Petroleum Engineers (SPE), los productores de shale en esta cuenca clave están recurriendo a tecnologías avanzadas como la recuperación mejorada de petróleo (EOR) no convencional, pozos en forma de herradura e inteligencia artificial para mantener los niveles altos de producción sin depender tanto de la perforación masiva de nuevos pozos.
Señales de madurez en la cuenca
Datos públicos indican que el crecimiento de la producción de tight oil en el Permian podría estar alcanzando su pico. El conteo de rigs en diciembre de 2025, según Baker Hughes, se ubicaba alrededor de 250, una cifra menor que en periodos previos de expansión acelerada.
Aunque la producción alcanzó récords cercanos a 5,75 millones de barriles por día (bpd) de tight oil hacia fines de 2025 (según datos de la EIA), el enfoque ahora se centra en sostener un plateau productivo en lugar de expandirlo agresivamente.
En la reciente Permian Basin Energy Conference (PBEC) en Midland, Texas, operadores destacaron innovaciones como desarrollos en "cube" a gran escala, completaciones simultáneas (incluyendo trimul-frac o triple-frac), automatización extendida en sistemas de cabezal y levantamiento artificial, y optimización a nivel de campo impulsada por IA.
Gigantes apuestan por EOR a gran escala
Dos de los jugadores más importantes del Permian, Chevron y Occidental Petroleum Corporation (OXY), anunciaron planes ambiciosos para implementar programas masivos de EOR en formaciones no convencionales. Chevron, el mayor operador de la cuenca, busca mantener un perfil de producción plano de aproximadamente 1 millón de barriles equivalentes de petróleo por día (BOE/D) durante los próximos 15 años.
Para lograrlo, incorporará un surfactante propietario llamado CS-1, que se aplica incluso en estimulaciones de pozos nuevos, ampliando su utilidad más allá de pozos maduros.
Occidental, con su experiencia histórica en EOR con CO₂ en campos convencionales del Permian, está extendiendo ese expertise al shale, explorando incluso el rol futuro de la captura directa de aire (DAC) para suministrar CO₂ y avanzar hacia conceptos de "net-zero oil".
Pozos en forma de herradura: eficiencia en espacios reducidos
Los horseshoe wells (o pozos en U o U-turn) ganan terreno rápidamente. Estos diseños consisten en dos laterales paralelos de alrededor de 1 milla conectados en forma de U, lo que permite drenar más reservorio desde una sola plataforma, reduce la huella superficial y genera ahorros significativos (hasta u$s3 millones por pozo en algunos casos, según operadores como Matador y Vital Energy).
Pioneros como Shell en el Delaware Basin desde 2019 ya perforaron más de 30 pozos de este tipo en el Permian, y su adopción crece ante restricciones de superficie y márgenes más ajustados.
A la vez, la IA se posiciona como herramienta clave para la optimización integral: desde la automatización de sistemas de levantamiento y pozos hasta la guía de perforaciones de laterales más largos (hasta 4 millas o más) y la mejora del rendimiento general en campo.
Combinada con otras innovaciones tecnológicas, ayuda a contrarrestar las declinaciones naturales y maximizar la recuperación de recursos existentes.
Contexto económico y perspectivas
Con precios del crudo por debajo de los u$s60, la producción del Permian se mantendrá relativamente plana durante 2026, mientras los operadores pivotan hacia el gas natural impulsados por la demanda de exportaciones de GNL y el consumo de centros de datos de IA. Expertos anticipan un posible rebote en 2027 si se materializa un déficit de oferta global.
Aunque el Permian sigue siendo altamente productivo, la transición de "expansión" a "resistencia" marca un cambio estratégico: menos énfasis en perforar más y más en extraer valor inteligente de lo ya desarrollado. Tecnologías como EOR, horseshoe wells e IA serán decisivas para prolongar la vida útil de esta cuenca icónica del shale estadounidense.