En el hemisferio occidental, los crudos pesados representan el lado "sucio" y estratégico del mercado petrolero: viscosos, altos en azufre, baratos de extraer pero caros de refinar, y cada vez más demandados por refinerías complejas en el Golfo de México y Asia.
Con el mundo en medio de una transición energética, estos crudos —como el venezolano Merey 16— siguen siendo clave para equilibrar la oferta global, especialmente en un 2026 marcado por sobreoferta y precios bajos (el Brent ronda los 59-60 USD/bbl).
Pero el reciente golpe geopolítico —la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero— pone a Venezuela y su Merey en el ojo del huracán, con impactos potenciales en la producción que podrían reconfigurar el mapa de los pesados.
Si tomamos el Merey 16 como referencia: este blend venezolano, nacido de la Faja del Orinoco, es el arquetipo del crudo pesado occidental. Con 15-16° API y ~2,5% de azufre, se negocia con descuentos masivos (actualmente -13 a -20 USD vs. Brent), pero su volumen —cuando fluye— inunda mercados como China e India. Venezuela, con reservas probadas de más de 300 billones de barriles (las mayores del mundo), produce hoy solo cerca de 1 millón de bpd, lejos de su pico de 3 millones en los 90, por las sanciones que se le aplicaron, subinversión y desorganización en PDVSA, la petrolera estatal.
Una comparación con los principales competidores en el hemisferio, pone en claro que se trata de un mercado riguroso: todos petróleos pesados y agrios, pero con diferencias en calidad, logística y estabilidad política que afectan sus precios y flujos.
Tabla Comparativa de Crudos Pesados (Datos aproximados al 13/01/2026)
Crudo País API° / Azufre Precio (USD/bbl) / Descuento Merey 16 Venezuela 15-16° / 2.5% ~44-51 / -13 a -20 USD WCS Canadá 20-22° / 3.0-3.5% ~45-50 / -14 a -19 USD Maya México 21-22° / 3.3% ~48-53 / -11 a -16 USD Cold Lake / Castilla Canadá / Colombia 19-21° / 3.5-2.0% ~44-55 / -9 a -20 USD
(Fuentes: Basado en datos de Platts, EIA y análisis de mercado; precios aproximados al 13/01/2026, con Brent ~59 USD).
El Merey destaca por su volumen potencial —se estima que si se reactiva, podría agregar 1-2 millones bpd en 2-3 años con la inversión de majors como Chevron y Exxon— pero pierde en estabilidad -política y capacidad de producción potencial- frente a los canadienses (WCS y Cold Lake), que gozan de ductos confiables que suele utilizar Estados Unidos.
El Maya mexicano ofrece consistencia, pero México priorizó consumo interno durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador AMLO y su sucesora Sheinbaum. Colombia, con Castilla, es el "tapado": producción creciente, pero volúmenes menores.
No puede ignorar el elefante en la habitación: la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026, en una operación militar estadounidense en Caracas, que lo extraditó a Nueva York por cargos de narco-terrorismo, lavado y tráfico, representa un cambio fundamental en las proyecciones de la industria.
Maduro se declaró no culpable, alegando "secuestro", pero el hecho es que su caída remueve un obstáculo clave para la industria. Analistas sostienen que las exportaciones podrían caer temporalmente (ya en 2025 cayeron por bloqueos a tankers). Precios del Merey podrían subir por prima geopolítica (+2-5 USD iniciales), pero el shock ha sido breve: mercados ven sobreoferta global (IEA proyecta +4 millones bpd de excedente en 2026), y el petróleo no ha sostenido ganancias.