Project Vault: la Reserva Estratégica de Minerales Críticos de EE.UU. enfrenta un cuello de botella en el procesamiento

La iniciativa Project Vault, impulsada por Estados Unidos para asegurar el abastecimiento de minerales críticos, expone los límites del modelo basado en reservas sin capacidad de procesamiento. En ese escenario, Argentina emerge como socio estratégico por su potencial en litio y valor agregado industrial, en plena disputa global con China por el control de la cadena de suministro

por Lucía Martínez

La medida busca proteger a la industria estadounidense frente a interrupciones en el suministro de tierras raras

El gobierno de Donald Trump lanzó la semana pasada Project Vault, una iniciativa de 12.000 millones de dólares destinada a crear la primera Reserva Estratégica de Minerales Críticos de Estados Unidos

Respaldada por un préstamo de 10.000 millones de dólares del Banco de Exportación e Importación (EXIM) —el mayor en la historia de la institución— y casi 2.000 millones de capital privado. 

La medida busca proteger a la industria estadounidense frente a interrupciones en el suministro de tierras raras, litio, cobalto, níquel y otros materiales críticos esenciales para baterías, imanes permanentes, defensa, semiconductores y vehículos eléctricos.

El EXIM promocionó la iniciativa destacando su rol como “amortiguador” frente a shocks de suministro, especialmente aquellos originados en China, que controla alrededor del 70% de la minería mundial de tierras raras y cerca del 90% de su procesamiento

El proyecto involucra a traders internacionales como Traxys, Mercuria y Hartree, y despierta el interés de fabricantes estratégicos como Boeing, GE Vernova y Clarios.

Un avance significativo, pero con limitaciones estructurales

La narrativa oficial presenta a Project Vault como un paso decisivo para reducir la dependencia de un competidor estratégico. Sin embargo, analistas especializados advierten sobre un cuello de botella crítico que podría limitar su efectividad a mediano plazo: el procesamiento y refinación de minerales críticos.

Charles Boakye, analista de Jefferies, describió la iniciativa como “un primer gran paso de muchos” necesarios para quebrar el dominio chino. En declaraciones a Fortune, señaló que, si bien Estados Unidos puede acumular concentrados o minerales en bruto (etapa upstream), el verdadero valor de la cadena de suministro se concentra en la etapa media (midstream): separación química, refinación y producción de compuestos de alta pureza requeridos por la industria.

“El cuello de botella no está solo en la extracción, sino en quién y cómo procesa estos materiales para aplicaciones finales”, explicó Boakye, al estimar entre tres y siete años para observar impactos concretos.

China no solo domina la extracción, sino también la tecnología, la escala y la capacidad instalada de procesamiento. Si bien países como Estados Unidos, Australia, Canadá y varios de América Latina cuentan con depósitos prometedores, aún carecen de plantas de refinación a escala industrial. Su construcción requiere inversiones multimillonarias, permisos prolongados, tecnología especializada y soluciones ambientales complejas.

Aunque el EXIM menciona apoyo a la producción y procesamiento doméstico y ha financiado proyectos puntuales, la magnitud del desafío supera ampliamente la capacidad actual del stockpile.

La mención estratégica de Argentina por parte de Marco Rubio

En el marco de la Cumbre Ministerial sobre Minerales Críticos del 4 de febrero, convocada por el secretario de Estado Marco Rubio, Estados Unidos firmó un acuerdo bilateral con Argentina para fortalecer las cadenas de suministro en minería y procesamiento de minerales críticos.

Durante una conferencia de prensa posterior, Rubio destacó explícitamente el rol del país: “Argentina tiene la capacidad, desde el punto de vista de los recursos naturales, para ser un socio clave en minerales críticos, no solo para Estados Unidos, sino para el mundo, de una manera que beneficie a Argentina. Además, cuenta con expertise en procesamiento, lo cual es crítico. Por su geología, ubicación estratégica y avances ya logrados —con el canciller Pablo Quirno como uno de los oradores destacados—, Argentina es uno de los líderes globales en esta área”.

El comentario refuerza el potencial estratégico de Argentina —integrante del Triángulo del Litio junto a Chile y Bolivia— no solo como proveedor de materias primas, sino como actor relevante en etapas de mayor valor agregado. El reconocimiento subraya que una diversificación efectiva de suministros requiere alianzas con países capaces de avanzar en procesamiento, más allá de la mera acumulación de reservas.

Conclusión: más allá del stockpile

Project Vault puede aportar estabilidad de precios y tiempo estratégico para desarrollar proyectos mineros y de refinación. Sin embargo, sin un impulso paralelo y agresivo en capacidad de procesamiento —tanto doméstica como en países aliados—, corre el riesgo de convertirse en una reserva de minerales que aún dependa de China para su transformación final.

La verdadera disputa por los minerales críticos se juega en el control integral de la cadena de valor, no solo en la acumulación de materia prima. El elogio de Marco Rubio a Argentina ilustra con claridad la necesidad de socios con capacidades industriales completas para enfrentar el desafío geopolítico actual.