Río Negro busca posicionar a INVAP en la cadena global de reactores CANDU

La iniciativa apunta a integrar al ecosistema nuclear argentino con INVAP e IMPSA en la cadena de valor internacional y ampliar la participación del país en servicios e ingeniería para la flota global de reactores CANDU

por Matías Astore

La tecnología CANDU destaca por su uso de uranio natural, recarga en línea y alta flexibilidad de combustible

El gobernador rionegrino Alberto Weretilneck impulsó durante PDAC 2026 en Toronto una integración más profunda del ecosistema nuclear argentino —liderado por INVAP— en la cadena global de reactores de agua pesada presurizada (PHWR). 

La tecnología CANDU destaca por su uso de uranio natural, recarga en línea y alta flexibilidad de combustible, lo que crea oportunidades en la modernización de plantas existentes y nuevos proyectos.

En el marco de la convención PDAC 2026 en Toronto, la principal feria mundial de minería y recursos,  Weretilneck, mantuvo una reunión estratégica con directivos de CANDU Energy

Cuál es el objetivo de CANDU

El objetivo fue avanzar en la integración del ecosistema nuclear argentino, con INVAP como actor central, a la cadena de valor global de reactores de agua pesada presurizada.

El encuentro, realizado en instalaciones cercanas a Toronto donde CANDU Energy concentra capacidades de diseño, ingeniería y soporte para reactores CANDU, permitió explorar oportunidades concretas en operación, modernización y nuevos proyectos. 

La tecnología CANDU se distingue por características únicas que la posicionan como una opción madura y estratégica frente a los reactores de agua ligera predominantes.

Weretilneck, mantuvo una reunión estratégica con directivos de CANDU Energy

Características técnicas principales de la tecnología CANDU

El sistema CANDU utiliza uranio natural como combustible: opera con uranio natural (aproximadamente 0,7 % de U-235) sin necesidad de enriquecimiento, a diferencia de los reactores de agua ligera, que requieren uranio enriquecido en un 3-5 %.

 Esto elimina la necesidad de instalaciones costosas de enriquecimiento, reduce la dependencia externa y permite bajar significativamente los costos de combustible. CANDU consume 30-40 % menos uranio minado por unidad de electricidad generada.

El moderador y el refrigerante son agua pesada (óxido de deuterio), lo que proporciona una excelente economía neutrónica y maximiza la eficiencia del combustible. 

En el diseño CANDU, el moderador y el refrigerante operan en condiciones diferentes: el moderador está a baja presión y temperatura (cerca de 70°C), mientras que el refrigerante circula a alta presión en canales de combustible separados. Esta arquitectura mejora la seguridad y la flexibilidad operativa.

El núcleo incluye cientos de canales independientes (por ejemplo, 380 en CANDU 6) dentro de una calandria horizontal con moderador de agua pesada a baja presión. Esta disposición evita la necesidad de una gran vasija de presión única, como en los reactores de agua ligera, y reduce los riesgos de fallos catastróficos, además de facilitar el mantenimiento y la inspección.

El sistema permite la recarga en línea: los reactores CANDU se reabastecen con combustible nuevo mientras operan a plena potencia, sin requerir paradas extendidas. El proceso de recarga diaria mantiene el exceso de reactividad bajo y permite altos factores de capacidad (históricamente superior al 80-90 %) y una distribución de potencia óptima en el núcleo.

El encuentro se realizó en instalaciones cercanas a Toronto donde CANDU Energy concentra capacidades de diseño

La flexibilidad de combustible es otra ventaja: los reactores CANDU pueden funcionar con uranio ligeramente enriquecido, torio, MOX (plutonio reciclado) o incluso con combustible gastado de reactores de agua ligera, lo que permite optimizar recursos y sostenibilidad.

La seguridad se fortalece con dos sistemas independientes de apagado, reactividad negativa por vacío en algunos modelos, un tiempo de vida largo de los neutrones prompt (aproximadamente 0,9 ms) y la remoción pasiva del calor de decaimiento gracias al moderador frío que rodea los canales de combustible.

Aplicaciones y oportunidades de cooperación para Argentina

Uno de los ejes del diálogo fue la modernización y reacondicionamiento de centrales CANDU existentes. Argentina tiene experiencia certificada en el reacondicionamiento de Embalse (CANDU 6, 600 MWe), permitiendo extender su vida útil y aumentar la potencia aproximadamente 7 %. 

CANDU Energy lidera proyectos globales de extensión de vida útil, como el de Darlington en Canadá, que se extendió hasta 2055. Se discutieron acuerdos para exportar servicios de ingeniería, asistencia en paradas y mantenimiento a las más de 25 unidades operativas globales, muchas en proceso de reacondicionamiento.

Se analizaron posibilidades para el desarrollo de servicios tecnológicos y el fortalecimiento de la cadena de suministro, incluyendo el intercambio de conocimientos en operación (Embalse sostiene un factor de carga histórico superior al 80 %), la fabricación de componentes críticos y el soporte integral para refurbishment o proyectos nuevos.

INVAP, con experiencia en reactores de investigación, radioisótopos y sistemas avanzados (CAREM, RA-10), actúa como puente para alianzas en modernización. IMPSA añade la capacidad industrial pesada, fabricando vasijas, componentes para Atucha III y end fittings históricos para CANDU, y está bien posicionada para participar en suministros vinculados a renovaciones, reacondicionamientos o exportaciones.

El papel de Río Negro y la proyección internacional

La iniciativa de Río Negro se articula con la reactivación nuclear argentina —que incluye acuerdos recientes con CANDU Energy y el memorando de entendimiento firmado por Nucleoeléctrica para servicios globales— y con el resurgimiento internacional del sector tras la COP28. CANDU, por su madurez técnica, flexibilidad y énfasis en combustible no enriquecido, ofrece ventajas para mercados emergentes y cadenas de valor orientadas a la energía limpia.

Weretilneck subrayó el potencial de la iniciativa para atraer inversiones, generar empleo calificado y consolidar la inserción argentina en mercados de alta exigencia técnica. Los próximos pasos contemplan la definición de acuerdos concretos que podrían traducirse en contratos de servicios, transferencia tecnológica y paquetes de suministro local para flotas CANDU.