Argentina está cada vez más cerca de ingresar al mercado global del gas natural licuado (GNL), un sector con muchos jugadores consolidados, con Qatar y Estados Unidos entre los competidores, y una clientela cada vez mayor en el sudeste asiático y Europa con la necesidad de abastecerse con nuevo proveedores ante el conflicto con Rusia.
Mauricio Roitman, de la consultora Energeia y ex presidente del Directorio del ENARGAS (2018-2020), conversó con Shale24 sobre los actuales proyectos de GNL en marcha y cómo Argentina puede hacerse un lugar en un mercado competitivo pero cada vez más demandado.
“Para escalar entre 12 y 18 millones de toneladas anuales (MTPA), además del proyecto de Southern Energy y el de YPF (Argentina LNG). se requerirían offtakes a 10‑15 años con compradores de primera línea de Europa o Asia”, marcó como primer punto necesario. Hay avances con potenciales clientes de Alemania e Italia, pero el camino continúa.
El financiamiento, la llave maestra
Es que para Roitman, las empresas que busquen ser parte del mercado del GNL van a necesitar financiamiento a través de bancos multilaterales, incluso optar por una estructura “non-recourse” -donde el prestamista, si hay retrasos, se cobra su parte con activos o flujos de cada del proyecto-.
El financiamiento será la llave maestra para avanzar con “gasoductos dedicados y expansión de la capacidad compresora para operar todo el año, no sólo estacional, en Argentina”, de acuerdo al consultor. Y, además, será necesario “ un régimen cambiario operativo (accesos a cuentas de cobertura, libre disponibilidad y cláusulas de estabilidad creíbles más allá de RIGI)”.

El experto en mercado de gas recordó que 2027 será el año bisagra con el avance comercial de Southern Energy -el consorcio liderado por Pan American Energy y Golar, al que se suman como socios YPF, Pampa Energía y Harbour-. “A partir de allí, Argentina entraría al mercado global del GNL y, a su vez, tendría que construir comercialmente su credibilidad exportadora”, apuntó.
Hacia nuevos acuerdos
Roitman no olvidó que la permisología provincial-ambiental tiene que ser má ágil y, fundamentalmente, resolver la licencia social a través de las audiencias públicas y la comunicación del impacto de los proyectos.
Y otra de las claves será asegurar el autoabastecimiento. “Un marco de seguridad energética que blinde el abastecimiento doméstico en picos invernales -señaló Roitman a este medio- para no gatillar interrupciones posiblemente, aunque parezca paradójico, manteniendo una terminal de regasificación en Escobar para abastecer con algo de importación la demanda invernal en el anillo de Buenos Aires”.
“Si Argentina cierra los nuevos acuerdos pronto, puede llegar con volúmenes competitivos justo cuando la ola de LNG y la demanda europea‑asiática reequilibran los spreads. De lo contrario, podría haber una mayor competencia de los nuevos proyectos de EE.UU. y Qatar, achicándose con ello la ventana de oportunidad”, cerró Roitman.