Entrevista con Shale24

Santiago Enríquez de AHK: "La secuencia sería primero el desarrollo de infraestructura de GNL y recién entonces el hidrógeno"

El experto en energía y referente de la cámara de comercio alemana analizó en diálogo con Shale24 el rol de Vaca Muerta en el reordenamiento energético en un contexto de conflictos bélicos en Europa y Medio Oriente y el estado real del hidrógeno como vector exportable.

por David Mottura

Santiago Enriquez, experto en energía de AHK Argentina.

Alemania puede convertirse en la puerta de entrada de Vaca Muerta a Europa, por medio del GNL, y también un país proveedor de herramientas para que Argentina fortalezca otros sectores de la transición energética, como el hidrógeno.

Shale24 consultó a Santiago Enríquez, consultor especializado en energía de la AHK Argentina (Cámara de Comercio Argentino-Alemana), para entender cómo se posiciona Argentina frente a los nuevos mapas de abastecimiento global.

- En un contexto de crisis en Medio Oriente, ¿Argentina puede posicionarse como un proveedor alternativo de energía en el mundo?

- Las rutas de exportación y comercialización internacional se definen principalmente por ciertos productos energéticos clave, como el petróleo y el gas. Con el conflicto entre Rusia y Ucrania, empezó a haber un cambio en la matriz energética de Alemania y otras regiones que dependían del suministro ruso. Ahora, con la nueva configuración geopolítica que involucra a Estados Unidos, se están buscando proveedores alternativos de fuentes energéticas -gas y petróleo, principalmente-. Ahí Argentina tiene cierta ventaja: puede ser un proveedor más alejado de las zonas de conflicto, y además ofrece la posibilidad de un abastecimiento de largo plazo gracias a la exploración en Vaca Muerta, que asegura una provisión sostenida. Eso es una oportunidad importante. Alemania necesita energía -no necesariamente barata, pero sí segura y confiable- y por eso firmó un convenio con Argentina para avanzar en proyectos que ya están en una etapa bastante desarrollada.

- En ese sentido, el consorcio Southern Energy, que va a exportar GNL, ya tiene un contrato con la empresa estatal alemana SEFE.

- SEFE es una empresa estatal alemana orientada a la comercialización de gas natural. Lo que busca es cerrar acuerdos concretos, no solo declaraciones de intención: explorar y verificar qué proyectos a nivel global tienen una fase avanzada y qué garantías reales ofrecen. En ese sentido, Argentina aparece como una oportunidad clara. La AHK ha promocionado mucho a SEFE, que tiene entre sus áreas de interés el hidrógeno y ha mostrado un interés creciente en operar con Argentina en esa materia. Ya tuvimos la noticia del acuerdo firmado, que ya no es solo una carta de intención sino un compromiso con hoja de ruta clara. Eso marca un antes y un después.

Southern Energy se encarga de un proyecto de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) en Argentina.

- Mencionaste al hidrógeno. Argentina tiene varios proyectos y quedó en veremos el de Río Negro. Aún así, ¿qué oportunidades tiene Argentina para desarrollar su propio polo de hidrógeno?

- Pensando en el contexto geopolítico global y en el horizonte de 2035, el hidrógeno va a tener un impulso mucho mayor. Pero hay que pensarlo dentro de una estrategia más amplia, no como un vector aislado. La combinación sería: ampliación de la matriz renovable, electrificación de sectores clave, gestión inteligente de la energía, desarrollo de infraestructura de gas y GNL, y recién entonces el hidrógeno. Argentina tiene capacidad real. Tiene una planta piloto de hidrógeno desde el siglo pasado, los mejores vientos, una radiación solar excepcional, espacio, y salida al mar para generar rutas comerciales de energía. El desafío no es tecnológico: es encontrar la ventana de oportunidad en el momento justo y no dejar librado al azar lo que el Estado puede y debe impulsar.

- ¿La Patagonia podría dividirse en una zona apta para el hidrógeno verde, por el impulso de las renovables allí en el sur y otra de hidrógeno azul en la zona norte, por la cercanía con el shale gas de Vaca Muerta?

- Provincias como Santa Cruz, con baja densidad poblacional, podrían aprovechar muy bien el hidrógeno verde. Pero en Neuquén y Río Negro, donde se están desarrollando gasoductos y plantas separadoras para gas, hay una oportunidad clara para el hidrógeno azul. El tema es el ritmo. El hidrógeno no tiene los mismos tiempos que una industria madura como el gas o la minería, porque todavía no tiene un mercado estable. Argentina necesita un marco de incentivos específico para esta industria. Hoy no existe una ley de hidrógeno que le dé señales claras al sector privado. La pregunta no es si queremos una ley, es qué decisión tomamos para generar un clima de negocios real. Como en la industria nuclear -que arrancó pequeña, con paciencia y con decisión política-, acá hay que definir qué industrias estratégicas queremos desarrollar.

Planta de almacenamiento de hidrógeno.

Un viaje para conocer las nuevas energías

Entre el 11 y el 15 de mayo, una delegación argentina con el apoyo de AHK Argentina viajará a Alemania para conocer los desarrollos que están en marcha en nuevas energías infraestructura clave, estrategias de despliegue de nuevas fuentes energéticas y desarrollo de modelos de negocios y cadenas de valor; y con la perspectiva de lograr nuevos vínculos comerciales entre empresas argentinas y alemanas, y consolidar los existentes.

“Lo que buscamos con este viaje es mostrar de primera mano el ecosistema integral de las nuevas energías en Alemania. No el hidrógeno de manera aislada, sino integrado a toda la cadena: biogás, biometano, bioGNL, almacenamiento geológico de gases, derivados del hidrógeno y rutas transatlánticas de GNL”, señaló Enríquez en el diálogo con Shale24.

El objetivo es que las empresas argentinas que participen puedan observar distintas industrias e infraestructuras energéticas al mismo tiempo. En Alemania, la transición energética avanza buscando una nueva autonomía y un desarrollo tecnológico-industrial propio. Eso es exactamente lo que AHK Argentina busca mostrarle a los locales: las oportunidades comerciales concretas en la industria energética.