Transportadora de Gas del Sur (TGS) ya adjudicó los contratos de ingeniería, procura y construcción (EPC) de las principales instalaciones del Proyecto NGL’s, la infraestructura con la que procesará, transportará, fraccionará y almacenará los líquidos asociados al gas natural de Vaca Muerta. El avance de las obras lo detalló Nicolás López, del Proyecto NGL’s de TGS, en el Módulo II, “Los líquidos del gas natural (NGL)”, de la 4ª Jornada sobre Gas Natural y Gas Natural Licuado 2026.
López repasó las obras en ejecución, las compras adjudicadas y los próximos pasos de la iniciativa, que la compañía anunció en marzo con una inversión de u$s 3.000 millones, y compartió una proyección para 2030: el proyecto aportaría unos 2,2 millones de toneladas anuales de gas licuado de petróleo (GLP), con destino al mercado interno y a la exportación.
El desarrollo comprende la ampliación de la planta de procesamiento de Tratayén, en Neuquén; el refuerzo del sistema de captación para separar gases ricos y pobres; un poliducto entre Neuquén y Bahía Blanca, y tres obras en esa ciudad bonaerense: una nueva planta de fraccionamiento, las instalaciones de vinculación con la infraestructura existente y la ampliación de la terminal de exportación del Consorcio del Puerto de Bahía Blanca.
Los módulos de Tratayén se fabrican en Canadá mientras avanza la preparación del terreno
Para Tratayén ya están contratados los módulos de procesamiento, las plantas compresoras, los sistemas de generación, los equipos de despacho, los recipientes y las bombas de exportación, que se encuentran en distintas etapas de fabricación. Los módulos de procesamiento se construyen en Canadá.
La ampliación prevé convertir las dos unidades actuales de acondicionamiento en una unidad de procesamiento, sumar nuevas instalaciones de captación y equipos de ingreso a la planta, y construir dos plantas nuevas con una capacidad equivalente al doble de las unidades 2, 3 y 4, además de las instalaciones para el despacho de productos.
Se trata de un proyecto brownfield: además de incorporar instalaciones, hay que modificar y adaptar los sistemas que ya operan, lo que suma complejidad a la ejecución. Con los trabajos de preparación del terreno y delimitación de las áreas ya iniciados, la compañía puso como prioridad separar los sectores de construcción, operación y mantenimiento, para proteger al personal y evitar interferencias entre las tareas.
El poliducto a Bahía Blanca arrancará con 8.000 toneladas diarias y margen para crecer
El segundo componente central es un poliducto de 20 pulgadas que llevará los líquidos desde Tratayén hasta Bahía Blanca. TGS ya adjudicó la compra de cañerías, válvulas y trampas de lanzamiento y recepción. La traza recorrerá un corredor energético existente entre Neuquén y Bahía Blanca, el mismo por el que pasan los gasoductos Neuba I y Neuba II.
El ducto está pensado para acompañar el crecimiento de la producción. Con 20 pulgadas, su capacidad podría ubicarse en torno a las 23.000 toneladas diarias, con alternativas de operación cercanas a las 19.000, aunque esos volúmenes requieren sumar las estaciones correspondientes. En la primera etapa, el sistema trabajará con unas 8.000 toneladas diarias, y el diseño permitirá ampliar la capacidad de transporte a medida que aumente la producción disponible.
La cifra coincide con la que Oscar Sardi, CEO de TGS, había anticipado en el Shale24+Santander Energy Summit, donde ubicó la producción esperada entre 7.700 y 8.000 toneladas diarias de propano, butano y gasolina natural, con 45 meses de obra.
En Bahía Blanca, los pilotajes de la planta de almacenamiento ya llegan al 50%
La nueva planta de fraccionamiento se levantará en un terreno que TGS adquirió cerca del Complejo General Cerri y del área de Galván. Ya están adjudicados los contratos EPC, los módulos y los motores, y avanza la contratación de otros equipos. El diseño inicial contempla dos trenes de fraccionamiento, con la antorcha, las cañerías y el resto de las facilidades operativas dimensionadas para sumar un tercero. La planta incluirá servicios, talleres, salas de control y espacios para el personal, con un esquema que permite hacer mantenimiento sin detener toda la instalación.
Por la cercanía con zonas urbanas, TGS incorporará un sistema de ground flare, una antorcha a nivel del suelo que permite evacuar gases en emergencias con un impacto social y ambiental menor al de una antorcha convencional.
Las plantas de fraccionamiento y almacenamiento se conectarán con tres cañerías de 16, 12 y 10 pulgadas, por un corredor similar al que hoy une el Complejo Cerri con la planta de Galván, dimensionadas para evacuar toda la producción prevista en el máximo de capacidad proyectado. Al momento de la presentación, TGS estaba en la etapa final de la licitación para adjudicar esa obra.
La planta de almacenamiento es uno de los frentes de mayor complejidad. Tendrá un tanque refrigerado para propano y otro para butano, con espacio para un tercero, y un tanque de gasolina de 60.000 metros cúbicos. Los tanques refrigerados serán de pared simple, una configuración que permite prescindir de una contención secundaria y aprovechar mejor el predio. Se sumarán equipos de refrigeración, bombas, recipientes, brazos de carga e instalaciones eléctricas. La conexión a la red, con vinculación a dos estaciones transformadoras de Bahía Blanca, es uno de los desafíos de la obra.
El EPC civil ya está adjudicado y en ejecución. También están contratados los tanques, el tren de almacenamiento y las bombas, mientras que los brazos de carga estaban en las etapas finales de adjudicación y la compañía esperaba cerrar en alrededor de un mes la contratación del EPC de las instalaciones principales. En el predio comenzaron el movimiento y la nivelación de suelo, y los pilotajes registraban un avance cercano al 50% al momento de la presentación.
Para coordinar los cinco frentes en simultáneo, TGS conformó un equipo exclusivo con especialistas de distintas áreas que trabajan en conjunto en la planificación y ejecución de las obras. Además del GLP, la iniciativa ampliará la producción de gasolina natural, orientada sobre todo a la exportación.
TGS ya tomó la decisión final de inversión del proyecto y prevé la puesta en marcha para fines de 2029 o principios de 2030. En Bahía Blanca, el paso siguiente es la adjudicación de las líneas de vinculación, que la compañía preveía definir en las semanas posteriores a la presentación.