La planta con la que TGS separará los líquidos del gas de Vaca Muerta ya tiene comprador para toda su capacidad. Oscar Sardi, CEO de la compañía, lo confirmó en la 4ª Jornada de Gas Natural y Gas Natural Licuado 2026, que se realizó este martes en el Auditorio Techint de la Ciudad de Buenos Aires: el proyecto de 43 millones de metros cúbicos diarios en Tratayén está vendido en un 100% y en obra.
“Hoy tengo la satisfacción, después de tantas reuniones (…) de decir que el proyecto está vendido en un 100% y ya se encuentra en ejecución”, señaló en el módulo dedicado a recursos, midstream y transporte. Cuando TGS tomó la decisión final de inversión, en junio, los contratos con YPF, Pluspetrol y Chevron cubrían más del 80% de la capacidad, y en agosto el ejecutivo hablaba de un 93% comprometido.
La compañía invierte alrededor de u$s 3.000 millones, en lo que Sardi definió como la mayor inversión en procesamiento de gas de la historia argentina. La planta producirá entre 2,8 y 3 millones de toneladas anuales de líquidos del gas natural (NGL), cuya venta generará unos u$s 1.200 millones en divisas, calculados sobre valores estándar y no sobre los precios actuales. Como referencia, el primer proyecto de GNL de Pan American Energy exportará entre 2,4 y 2,6 millones de toneladas.
Sardi estimó además 4.000 empleos directos y algo más de 15.000 indirectos, un impulso que consideró muy importante para Bahía Blanca y la región. La suma coincide con los 19.000 puestos que el ministro de Economía, Luis Caputo, mencionó en octubre al anunciar el ingreso de los dos proyectos de TGS al RIGI.
El camino hasta acá empezó lejos de la cuenca. TGS arrancó en 1992 con un 90% de actividades reguladas y un 10% de negocios libres, concentrados en el procesamiento de líquidos en Bahía Blanca. Cuando la Ley de Gas dejó de cumplirse para las licenciatarias, la empresa cambió de estrategia. “En algún momento dejamos de pelear contra los molinos de viento porque sabíamos que era chocar contra una pared”, dijo.
La salida fue diversificarse. La empresa cerró 2025 mitad regulada y mitad no regulada y, según Sardi, este año terminará por primera vez en sus 34 años con un 60% de negocio no regulado. La meta es que en 2030 la parte regulada represente apenas el 25% del EBITDA. El “negocio estrella” es el midstream, que nació en 2018 con u$s 300 millones y el apoyo del Ministerio de Energía de Neuquén. Hoy suma más de 180 kilómetros de ductos en la franja que separa el gas seco del húmedo, acondiciona 28 millones de m³ diarios y transporta entre 30 y 32 millones, con una inversión acumulada de unos u$s 700 millones.
En Tratayén se separa el gas y los líquidos viajan 577 kilómetros hasta Bahía Blanca
El paso al procesamiento lo empujó la propia riqueza del gas. El crecimiento del gas húmedo y del asociado, ambos de alto poder calorífico, volvió insuficiente el acondicionamiento para cumplir las especificaciones de ingreso a los sistemas de transporte. Como los líquidos pertenecen a los productores, el cambio había que acordarlo con ellos, y el diseño llevó dos años.
La obra arranca con un gasoducto de unos 100 kilómetros, paralelo al existente, para separar el gas seco del húmedo. En Tratayén, los dos módulos de acondicionamiento instalados pasarán a procesar y se sumarán otros dos. Quedará además una unidad de acondicionamiento de unos 14 millones de m³ diarios que, según Sardi, “funcionará como una rueda de auxilio” para los productores que quieran seguir creciendo.
El gas seco irá a los gasoductos y los líquidos, por un poliducto de 577 kilómetros que cruzará cuatro provincias, hasta Bahía Blanca. Allí se instalará una planta de fraccionamiento con dos trenes de 45.000 barriles cada uno en una primera etapa, unida por tres ductos de 14 a 15 kilómetros a la planta de almacenamiento en el puerto. “Todo el proyecto está pensado para la exportación”, dijo.
La ampliación del Perito Moreno corre contra el reloj para el invierno de 2027
La otra obra en marcha es la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, en la que TGS prevé una inversión total de u$s 800 millones. La compañía presentó la iniciativa privada en junio de 2024, el Gobierno nacional la declaró de interés público y la licitó, y TGS, única oferente, recibió la adjudicación en octubre de 2025. El plazo de 18 meses corre desde el 1° de noviembre de ese año y abarca unos 1.000 kilómetros de trabajos en ocho frentes, complicados por El Niño.
Se suman tres plantas compresoras, una de ellas en Casa de Piedra, La Pampa, con unos 90.000 HP y seis equipos: cinco en las nuevas plantas y uno en Tratayén. El gasoducto, que hoy mueve 21 millones de m³ diarios con las plantas de Tratayén y Salliqueló, llegará a 35 millones. La capacidad de la ampliación se repartió entre distribuidoras, generadores e industriales.
Sin la planta, el gas asociado le pondría techo al petróleo
Las proyecciones de Sardi explican la urgencia. Con las obras de evacuación de crudo, entre ellas el VMOS, que estima operativo el año próximo, la producción podría superar el millón de barriles diarios en 2030, con una base de gas asociado de 40 millones de m³ diarios o algo más. “Si no instalamos esta planta, difícilmente los productores puedan continuar incrementando la extracción de crudo, porque no habría dónde colocar ese gas y no es posible ventearlo”, advirtió.
Hasta la puesta en marcha, reconoció “un momento de estrés importante” y opinó que la decisión debió tomarse antes. Con los productores se acordó una transición con soluciones distintas para 2027, 2028 y 2029. La principal es extraer propano y butano en las plantas de estabilización para bajar el poder calorífico del gas que entra a los ductos. Descartó que el transporte vuelva a estresarse con la planta en marcha, porque el sistema está diseñado para gas de bajo poder calorífico.
Quien no contrate transporte, dijo, tendrá que comprar GNL, que será “muchísimo más caro”. “Hay tanto gas en Vaca Muerta, estamos hablando de más de 250 TCF, que pelear hoy por un metro cúbico de gas sería una tontería. Lo que necesitamos es desarrollar obras de infraestructura”, afirmó.
“Nunca vivimos una situación como la que estamos atravesando hoy en la Argentina. Creo que tenemos que disfrutarla plenamente porque es algo único”, cerró Sardi.