Vista Energy presentó la solicitud formal de adhesión al RIGI por el desarrollo integral de Bandurria Norte, con una inversión comprometida de u$s 5.800 millones. El plan que la operadora ingresó al Comité Evaluador contempla 332 pozos y una meta de producción de 50.000 barriles equivalentes de petróleo por día (boe/d) sobre un bloque de 26.500 acres donde tiene el 100% de la participación.
El expediente también contempla la infraestructura de superficie que un desarrollo de esa escala necesita: una batería procesadora de 40.000 barriles diarios, una planta compresora de gas y el tendido de oleoductos y gasoductos. Es capacidad de evacuación, que en Vaca Muerta suele marcar el ritmo real de un proyecto tanto como la productividad de los pozos.
Del anuncio al expediente
La presentación cierra una secuencia que Vista venía marcando. En abril, durante el call de resultados del primer trimestre, Miguel Galuccio anticipó que prepararía la documentación para dos bloques, Águila Mora y Bandurria Norte, y estimó ingresarlos hacia fines del segundo trimestre. En la presentación de resultados de esta semana ratificó que Bandurria Norte se presentaría "en las próximas semanas". La solicitud formal llegó pocos días después: lo que en abril era una nominación hoy es un expediente en evaluación, con plan técnico y cifra.
La diferencia tiene efecto práctico. Un proyecto presentado entra al circuito del Comité Evaluador; recién con la resolución publicada en el Boletín Oficial queda aprobado y accede a los beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios del régimen. Bandurria Norte está en la primera etapa, la de evaluación.
El activo tiene una particularidad que explica por qué el RIGI es importante: hoy no tiene pozos en etapa productiva activa y sería el primer desarrollo a escala de Vista por fuera de su hub principal. En un área madura, los incentivos mejoran el margen de algo que ya rinde; en un bloque sin producción, son los que adelantan un capex que la compañía ubicaba más cerca de 2030.
Con un costo por pozo que Vista proyectó llevar de u$s 12,1 millones en la segunda mitad de 2025 a cerca de u$s 11,7 millones en 2026, y un escenario de Brent calculado hacia adelante en torno a los 65 dólares, la mejora en la tasa interna de retorno que aportan las ventajas cambiarias y fiscales es lo que corre el cronograma hacia adelante.
Un balance récord como telón de fondo
Vista llega a esta presentación en su trimestre de mayor producción e ingresos.
Entre abril y junio produjo 156.000 boe/d, un 32% más que un año atrás y un 16% por encima del trimestre previo, en el primer balance que integra los activos comprados a Equinor. El crudo explicó 135.000 barriles diarios, el 87% del volumen. Los ingresos treparon a u$s 1.150 millones (+89%), el EBITDA ajustado a u$s 805 millones (+99%) y la utilidad neta a u$s 322 millones, con un lifting cost de u$s 4,5 por boe. La compañía destinó u$s 467 millones a inversiones y conectó 27 pozos en el trimestre.
El número de producción trae una lectura propia. Los 156.000 boe/d quedaron por debajo de los más de 160.000 que la propia Vista había proyectado en mayo al anunciar la compra de los activos de Equinor. El guidance anual, aun así, se sostuvo en 158.000 boe/d, con una salida hacia 170.000 en el cuarto trimestre y un horizonte de 200.000 para 2030. Ese es el sendero en el que Bandurria Norte, hoy sin producción, aparece como el volumen que todavía no está pero que el plan va a necesitar.
La compañía, de capital mexicano y cotizante en la Bolsa Mexicana de Valores, lleva invertidos cerca de u$s 7.000 millones en el país y exporta más del 70% de su volumen. Es el principal productor independiente de petróleo de la Argentina.
El upstream del RIGI, cada vez más poblado
Bandurria Norte es el vértice que faltaba de una franja que se reordenó en pocos meses: en Bandurria Sur, YPF cerró la compra de la participación de Equinor y quedó como operadora, y Bandurria Centro pasó a manos de PAE y Continental. Con esta presentación, los tres bloques de la franja tienen definición societaria y, en el caso del Norte, un pie en el régimen.
La solicitud de Vista se suma a un upstream petrolero que viene cargando expedientes desde que el RIGI se abrió al sector, en febrero. Está la de YPF por el proyecto LLL Oil, de u$s 25.000 millones, la de Tecpetrol por Los Toldos II Este (u$s 2.400 millones), la de Pampa Energía por la ampliación de Rincón de Aranda (u$s 4.500 millones) y el plan de PAE en Cerro Dragón con recuperación terciaria. A la lista se agrega el oleoducto Vaca Muerta Sur, de u$s 2.486 millones, del que Vista integra el consorcio y que será la vía de salida de buena parte de este crudo.
Según la plataforma oficial del RIGI del Ministerio de Economía, el régimen contaba en su último corte con 16 proyectos aprobados por resolución (u$s 29.892 millones) y 25 en evaluación (u$s 111.037 millones). Para estos últimos la plataforma publica solo cifras agregadas: el monto individual de u$s 5.800 millones de Bandurria Norte surge de la presentación de Vista, no del portal.
Lo que sigue depende del Comité Evaluador. Si la aprobación llega en el segundo semestre, Vista tendría vía libre para adelantar un desarrollo que hoy no está en producción. La ventana de adhesión al régimen se extendió hasta julio de 2027, y detrás de Bandurria Norte la propia compañía tiene en carpeta Águila Mora, La Amarga Norte y Bajo del Toro, este último junto con YPF.